Al día siguiente el colegio entero sabía sobre el ataque del que había sido objeto Leanne, aunque nadie sabía que en realidad no iba dirigido hacia ellas por lo que comenzaba a rumorearse que los mortifagos estaban atacando a los jóvenes de familias que parecieran contrarias a su ideológica, como una forma de escarmiento, muchos estaban nerviosos, otros tantos habían asumido una postura más de combate, aun así, esa mañana cuatro alumnos del colegio fueron retirados de allí por sus padres.
Al llegar la noche Harry no sabía si Dumbledore regresaría a tiempo para la clase particular del lunes, pero, puesto que nadie le había dicho lo contrario, se presentó en el despacho del director a las ocho en punto. Llamó a la puerta y Dumbledore lo hizo pasar. El director tenía ahora la mano más negra y chamuscada que antes, pero sonrió y le indicó que se sentara.
- Has estado muy ocupado durante mi ausencia - dijo Dumbledore con pena -. Lamento que hayas tenido que presenciar la muerte de otro de tus compañeros ¿Cómo te sientes?
- Estoy bien... Regulus dijo que debía concentrarme en detener a quien hizo ese atentado en lugar de lamentarme por Leanne, para así evitar que haya más víctimas.
- Palabras muy apropiadas - estuvo de acuerdo el director -. He hablado con Katie, te ha escuchado acusar a Malfoy - comentó con tono casual, Harry se sentó recto en la silla.
- Sí ¡Es porque él fue quien lo hizo! Pero comprendo que fue muy imprudente de mi parte acusarlo sin pruebas contundentes en un lugar donde muchas personas podrían escucharme ¿Cree que Katie hará circular ese rumor?
- Le he pedido que no lo hiciera porque podría entorpecer la investigación, pero a veces la juventud puede decir cosas impulsivamente así que esperemos que la señorita Bell pueda controlarse de contar demasiados detalles.
- Señor... ¿Podría decirme si saben ya qué clase de maldición había en el collar?
- Una maldición de muerte inmediata, de la misma rama que el Avada Kedavra aunque mucho más antigua. El profesor Snape pudo identificarla y desactivarla.
- ¿Por qué él? - se apresuró a preguntar Harry -. ¿Por qué no algún auror u otro profesor?
- Impertinente - musitó una débil voz de Phineas Nigellus Black, el tatarabuelo de Sirius y Regulus -. En mis tiempos, yo no habría permitido que un alumno cuestionara el funcionamiento de Hogwarts.
- Gracias, Phineas - dijo Dumbledore, condescendiente -. El profesor Snape sabe mucho más de artes oscuras que muchos aurores, Harry.
- Si pero... no se lo conté, pero usted debería saberlo, Regulus me escribió en una carta diciéndome que sospechaba que Severus Snape solo está fingiendo lealtad a usted, señor.
- ¿Enserio? ¿Qué te dijo? - preguntó con interés el director.
- Qué había encontrado en el escritorio una carta de la madre de Malfoy en la que le pedía ayuda a Snape para que su hijo cumpla con una misión que tienen.
- No me parece que eso sea incriminatorio, el profesor Snape debe hacerles pensar a los mortífagos que está de su lado - explicó el director.
- No debería tenerle tanta confianza, señor, ahora que lo pienso Malfoy puede haber pedido a Snape ayuda con ese collar, después de todo usted mismo dijo que sabía bastante de magia oscura.
- Harry estás acusando a un maestro sin más prueba que tus elucubraciones.
- Le aseguro que sé lo que estoy diciendo...
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El diario de Regulus Black
Fiksi PenggemarHermione encuentra un libro de aritmancia durante su estadía en la casa de los Black, ese libro es en realidad un diario perteneciente a un miembro de la familia que ha sido casi completamente olvidado, Regulus Black, del que nunca había escuchado h...
