Tener relaciones sexuales para mi se había convertido en algo tan común, muchos follan porque si, en cambio yo, no. Mi cuerpo por una extraña razón lo pedía cada segundo que pasaba, aunque para ser exacta ya había aprendido a sobrellevar tal adicción. Por un largo tiempo llegué a pensar que tenía esa enfermedad demoníaca llamada : "ninfomanía".
Pero, dicha enfermedad llevaba la adicción sexual al punto de no sentir alguna emoción más que placer. Y yo sí sentía, tenía mucho amor para dar a todo aquel que creía importante en mi vida, así que solo llegué a la conclusión de que era un apetito sexual.
Llevaba más de tres horas sumergida en los correos electrónicos que le enviaban al señor gruñón que por un rato olvidé lo que había sucedido, sin embargo, cada vez que cerraba mis ojos podía sentir aquel calor y manos recorrer mi cuerpo.
Su cara no aparecia en mi mente, pero si podía aún sentir la sensación de excitación y besos húmedos alrededor de todo mi cuerpo.
-¿Te encuentras bien?- la dulce voz de Kelly hace que salga de aquella ilusión dejándome atónita.-.., estás muy pálida, me preocupas.
- Para ser sincera no me siento nada bien. Supongo que se debe a que no he comido nada en todo el día.
- ¡Oh dios!. Keityn, ve la hora.- está se alarma-..,son casi las cuatro de la tarde y tú no has probado ni un bocado.
- Es que no tengo apetito y esto se debe a que estoy en mis días.
- No me interesa, compraré algo para ti. Y por cierto, mañana es tu día libre, espero lo aproveches al cien.
Mientras ella se gira a comprar o pedir la comida aprovecho para llamar a mi ginecóloga y preguntarle si en normal que ese anticonceptiva me tenga con náuseas.
Se podría decir que soy del 2% de las mujeres que al llegar su menstruación se enferman y comienzan a tener sintomas de mujeres embarazadas.
- Te pedí un espagueti con albóndigas y una ensalada de frutas para mí.
Cuando dicha comida llega ambas comenzamos a comer mientras contábamos algunas anécdotas de nuestras infancias.
- Mi amor...- El pequeño chillido de Kelly me sorprende haciendo que girará automáticamente.
Del elevador veo salir al señor gruñón junto a un hombre.
- Hola princesa..- este le da un casto beso en los labios al tenerla cerca.
Los tres comienzan a conversar sobre algo que realmente no entendía, así que algo incómoda me levanto de la silla para llevar los platos a la basura y fingir que enserio no me afectaba tener a Demián a unos pequeños metros de distancia.
*************
Hace mucho que no tomaba una ducha tan refrescante, el agua caliente recorría cada espacio de mi piel, mientras la música relajante sonaba de los altavoces.
Paz y armonía.
Eso era exactamente lo que necesitaba mi pequeño y adorable cuerpo.
El sonido de mi celular me saca de órbita, así que a duras penas lo cojo para responder.
(DALILA HERMANA)1:20
-Hola locaaaa -Dice al otro lado de la línea.
-Hola panzona.
-Apenas se me nota la barriga - se ofende.- ..,la estoy llamando para informarte que mi mamá hará una cena para conocerte mejor.
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Quédate.
Novela JuvenilEn un mundo donde las relaciones laborales y personales chocan, una joven se encuentra atrapada en un torbellino de emociones tras iniciar una aventura clandestina con su jefe, Demián Petrov, conocido cariñosamente como "Mi Señor Gruñón". Aunque al...
