La sensación de incomodidad se había instalado en mí como una sombra persistente, un velo que oscurecía la atmósfera de la reunión. Apenas transcurridos veinte minutos, la urgencia de escapar de aquel recinto se había convertido en un deseo casi físico. La causa de mi desasosiego era evidente: Kevin, con una insistencia que rayaba en la grosería, paseaba su mirada por mi figura, un escrutinio que me hacía sentir como un objeto expuesto a una evaluación constante. Su atención, lejos de ser discreta, era un foco luminoso que me envolvía, ignorando incluso las interacciones de sus propios padres y mi jefe.
Mis intentos de comunicar mi malestar a Demián resultaron infructuosos. Él, inmerso en la conversación, parecía ajeno a la tensión que me atenazaba. Su risa y sus palabras fluían con una despreocupación que contrastaba dolorosamente con mi creciente ansiedad. Ante su indiferencia, recurrí a un gesto sutil, un intento de llamar su atención: elevé ligeramente la pierna, un movimiento que buscaba ser a la vez provocativo y revelador. La esperanza era que, al menos, una mirada de reprobación cruzara su rostro, una señal de que comprendía mi incomodidad.
Sin embargo, mi estratagema resultó inútil. Demián, en lugar de captar la sutileza de mi mensaje, respondió con un pellizco juguetón, un gesto que, en la crudeza del momento, se sintió como una burla. La frustración se apoderó de mí, una mezcla de ira y decepción ante su falta de sensibilidad. Me sentí como una figura invisible, atrapada en un escenario donde mi voz y mis sentimientos eran ignorados.
La voz de Jimena, un oasis de atención en el desierto de mi tedio, me devolvió momentáneamente a la realidad.
-¿Cómo haces para soportar a este hombre?.-preguntó, buscando complicidad en mi evidente hastío.
-Supongo que Dios me dio demasiada paciencia.- respondo, con una ironía que apenas disimulaba mi frustración, mientras observaba a Demián sorber su vino con una indiferencia que me exasperaba.
Jimena asintió, compartiendo una breve risa antes de volver su atención a mi jefe.
- Odette también decía lo mismo.
El nombre resonó en mi mente como una nota discordante. ¿Odette? ¿Quién era esa mujer?
La respuesta de Demián fue un latigazo de brusquedad.
-"Ella no es mi pareja, solo mi secretaria. Y si está aquí, es porque no quería dejarla sola en la habitación del hotel.- espetó, con una aspereza que me dejó helada. -. Además, Aleixandre y Kelly están de luna de miel por décima vez.
"Yo no le dije que me trajera", pienso, mordiéndome la lengua para no soltar una andanada de insultos. La mención de Odette, y la forma en que Demián la había despachado, me dejó con una sensación de desasosiego.
- Oh, querido, creí que era tu pareja- respondió la madre de Kevin.
La pieza faltante del rompecabezas encajó. Odette había sido su pareja. Ahora entendía su reacción defensiva. Pero, ¿por qué habían terminado? La pregunta, como un eco molesto, resonó en mi mente.
¿Por qué me importaba? Demián y yo éramos... ¿qué éramos? La etiqueta adecuada se me escapaba. "Amigos con beneficios" sonaba demasiado simplista, casi insultante. Ni siquiera éramos amigos, en el sentido tradicional de la palabra.
La confusión y el resentimiento me impulsaron a una acción impulsiva. Fingiendo una llamada urgente, me alejé del grupo, llevando mi teléfono a la oreja mientras simulaba una conversación acalorada. Desde mi posición, aún podía observar la escena, una espectadora invisible en mi propia vida.
Reflexionando sobre mis recientes andanzas, me percaté de que había cultivado una habilidad para enredarme en situaciones complicadas. Con disimulo, dirigí mi mirada hacia la mesa, encontrándome con la penetrante observación de Demián. Al notar que lo había descubierto, rápidamente desvió la mirada, retomando su conversación con una aparente indiferencia.
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Quédate.
Novela JuvenilEn un mundo donde las relaciones laborales y personales chocan, una joven se encuentra atrapada en un torbellino de emociones tras iniciar una aventura clandestina con su jefe, Demián Petrov, conocido cariñosamente como "Mi Señor Gruñón". Aunque al...
