Sábado 4 de junio del 2033
A la mañana siguiente, Daisy se despertó temprano para ir al trabajo. Con movimientos pausados, se levantó de la cama y caminó hacia la cocina. Allí, encontró a Jacqueline preparando el desayuno con una sonrisa en el rostro.
Jacqueline: Buenos días, mi amor.
Daisy: Buenos días, Melocotón.
Jacqueline le sirvió el desayuno a Daisy y, con un gesto cariñoso, rodeó su cuello con los brazos en un cálido abrazo.
Jacqueline: ¡Feliz aniversario! Gracias por todo el amor, el tiempo y la dedicación que has puesto en nuestra relación. No cambiaría lo que tenemos por nada en el mundo.
Daisy: Gracias a ti, por cada momento que hemos compartido: las aventuras, las risas, los desafíos y las alegrías. Todo contigo se siente mejor. ¡Te amo!
Daisy tomó a Jacqueline de la cintura y la besó con ternura. Ese día celebraban diez años juntas.
De repente, el sonido de su celular interrumpió el momento. Era un mensaje de Iván.
Iván: Daisy, antes de que te vayas a trabajar, pásate por mi casa. Quiero enseñarte un nuevo invento.
Daisy terminó de desayunar apresuradamente, se cepilló los dientes, se dio un baño rápido y se cambió de ropa. Antes de salir, Jacqueline la detuvo.
Jacqueline: Espera, Daisy, te olvidas tu reloj.
Daisy: ¡Ah, gracias por recordármelo! — Se pone el reloj— Bueno, nos vemos más tarde. Adiós, mi amor.
Jacqueline: Adiós, mi cielo.
Daisy salió volando rumbo a casa de Iván. Al llegar, lo encontró visiblemente emocionado.
Iván: ¡Daisy! Justo a tiempo. Mira esto.
Daisy: ¿Qué es eso?
Iván: Es un comunicador avanzado. Pero no es como cualquier otro. Este funciona a grandes distancias, incluso entre planetas, como de la Tierra al planeta Nexus. Quiero que me ayudes a probarlo. Te lo dejaré mientras tanto.
Daisy: Interesante. ¿Cómo quieres que lo probemos?
Iván: Después de tu jornada de trabajo, haremos la prueba definitiva. Te enviaré al planeta Nexus y verificaremos si la comunicación funciona en tiempo real desde lugares tan lejanos.
Daisy: Suena como un buen plan. Nos vemos más tarde para la prueba.
Con el comunicador en su poder, Daisy se despidió y emprendió su camino al trabajo, lista para un día que prometía ser tan emocionante como significativo. Durante todo el día, cuidó celosamente las diferentes exhibiciones del museo, asegurándose de que nadie las dañara o robara. Aunque su trabajo podía ser monótono a veces, Daisy siempre encontraba belleza y fascinación en las obras de arte y los artefactos históricos que custodiaba.
Finalmente, llegó la hora de terminar su turno. Daisy se despidió de sus compañeros y antes de irse a con Iván fue a una joyería Daisy entró nerviosa a la joyería, buscando el anillo perfecto para sellar su compromiso con Jacqueline. Mientras examinaba cuidadosamente las diferentes opciones, escuchó una voz familiar que la hizo voltear.
Zara: ¡Daisy! ¡Qué sorpresa verte aquí! ¿Buscando algo especial?
Daisy: ¡Zara! Sí, estoy buscando un anillo de compromiso para Jacqueline. Hoy cumplimos 10 años juntas y quiero hacerle una sorpresa.
Zara: ¡Eso es maravilloso! Jacqueline es una afortunada de tenerte. Déjame ayudarte a elegir el anillo perfecto.
Las dos amigas empezaron a examinar detenidamente cada joya, comparando estilos y diseños. Daisy buscaba algo elegante y simbólico que reflejara su amor y compromiso.
ESTÁS LEYENDO
~Daisy~
AléatoireEra una chica común y corriente, hasta que unos recuerdos vienen hacia ella, y descrube quien es ella en realidad. Es mi primera historia que hago espero que les guste, lo siento por la mala ortografía o la narración. Ésto es la ante secuela de Las...
