Sudorosos y extasiados, nos desplomamos en la cama, nuestras respiraciones aún entrecortadas. Zendaya, con una sonrisa traviesa en su rostro, se giró hacia mí y soltó una carcajada.
—No puedo creer que sigas erecto, Nick. ¿De qué estás hecho? —bromeó, mientras me besaba y limpiaba con su lengua los restos que aún goteaban de mi glande.
Me sonrojé, incapaz de evitarlo. —Bueno, ya sabes... cosas de... —balbuceé, tratando de encontrar una respuesta coherente.
—De "súper Nick", claro —dijo ella, relamiéndose con malicia—. Creo que podría pasarme toda la noche haciendo esto.
Me quedé sin palabras mientras Zendaya continuaba con sus comentarios maliciosos, su boca y manos recorriendo mi cuerpo con una mezcla de deseo y ternura.
—Espera, tengo una idea —dijo de repente, levantándose y tomando el teléfono—. ¿Te gusta el helado?
—Sí, me encanta —respondí, intrigado.
Zendaya sonrió y marcó el número del servicio de habitaciones. —Hola, ¿podrían traernos un helado enorme? Quiero todos los sabores: chocolate, vainilla, fresa, menta con chispas de chocolate, y... ¿tienen pistacho? Perfecto, añadan también pistacho. Gracias.
Colgó y se volvió hacia mí, sus ojos brillando de emoción. —Esto va a ser divertido.
—Vaya combinación de sabores —comenté, riendo.
—Sí, y vamos a disfrutar cada uno de ellos —respondió ella, con una sonrisa pícara.
Minutos después, el timbre sonó. Me levanté y me puse una bata rápidamente antes de abrir la puerta. Al abrir, me encontré con uno de mis compañeros de trabajo, que me miró con incredulidad.
—Nick, ¿qué estás haciendo aquí? —preguntó, sin poder ocultar su sorpresa.
—Lo mismo que tú, solo que tengo... un pequeño asunto que atender —respondí, señalando a la habitación detrás de mí.
—¿Pequeño asunto? —dijo él, alzando una ceja.
—Sí, mira, ¿puedes cubrirme esta noche? —le pedí, con una sonrisa suplicante.
—No lo sé, Nick. Tengo mis propias cosas... —comenzó a decir, pero se detuvo cuando Zendaya apareció detrás de mí, también con una bata.
—Por favor, ¿podrías cubrir a Nick esta noche? —dijo ella, con una sonrisa que derretiría a cualquiera. Se acercó y le dio un beso en la mejilla—. Te lo agradeceríamos mucho.
Mi compañero se quedó mudo por un momento, claramente hipnotizado por la presencia de Zendaya. Finalmente, asintió, incapaz de negarse.
—Claro, claro. Buenas noches, Nick. Que... disfrutes... Yo—dijo, alejándose con una sonrisa tonta en el rostro. Antes de irse, me señaló con el dedo índice y dijo:—Me debes una. Una muy grande.
—Gracias, eres el mejor —le grité antes de cerrar la puerta.—
Zendaya se rió y me empujó suavemente hacia la cama.
—Ahora, vamos a disfrutar de nuestro helado.
Nos sentamos en la cama, compartiendo el enorme helado. Los sabores se mezclaban, creando una explosión de dulzura en nuestras bocas.
—Me encanta el pistacho —dijo Zendaya, relamiéndose—. Pero creo que el chocolate es mi favorito.
—A mí también me gusta el chocolate —respondí, disfrutando de cada bocado.
—Sabes, esta ha sido una de las mejores noches de mi vida —dijo ella, mirándome con una expresión tierna—. Gracias por estar aquí.
—El placer es mío, Zendaya. Realmente, lo es —respondí, sintiendo una conexión más profunda con ella.
Terminamos el helado y nos recostamos en la cama, nuestros cuerpos aún temblando por la intensidad de la noche. Zendaya me miró, su rostro suave y relajado.
—¿Te gustaría quedarte a dormir? —preguntó, con una voz dulce.
—Me encantaría —respondí, sonriendo.
Nos acomodamos bajo las sábanas, nuestras manos entrelazadas. La noche había sido llena de pasión y conexión, y sabía que esto era solo el principio de algo mucho más grande.
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Playa VIP
عاطفيةUn joven, por azares del destino, descubrirá que el trabajo en la playa le será más que satisfactorio. Sobre todo porque conocerá a diferentes actrices que, en un principio, sólo vivían en sus sueños. Ahora, frente a esta nueva realidad, tendrá que...
