66. Emily

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La cena fluyó como una escena eliminada de una película de Woody Allen: diálogos rápidos, miradas cómplices y esa sensación de que el resto del restaurante era solo un decorado desenfocado. Logré lo que pocos consiguen: que la "Estrella de la Academia" se relajara y dejara salir a Emily, la chica de Arizona que amaba el humor ácido y la autenticidad.

Cuando llegó el camarero, ella no dudó.

—Para mí, el erizo de mar con un toque de chile habanero —pidió Emma, relamiéndose los labios—. Dicen que es el combustible perfecto para una noche que no quiere terminar.

—Yo me quedaré con un risotto de hongos —dije, tratando de mantener mi perfil "relajado"—. Algo que me mantenga con los pies en la tierra mientras tú vuelas por la estratosfera.

Ella soltó una carcajada y se inclinó hacia delante, apoyando la barbilla en su mano. La luz de las velas bailaba en sus ojos verdes.

—Muy modesto, Nick. Pero me han contado que de "pies en la tierra" tienes poco cuando entras en acción.

Sentí un escalofrío. El "programa" de mi padre se activó por un segundo, analizando la situación: Fase de exploración de límites. Ella está lanzando el anzuelo.

—No creas todo lo que lees en los tabloides de Playa VIP, Emily —respondí con una sonrisa ladeada.

—Oh, no hablo de tabloides. Hablo de críticas de expertos —bromeó ella, tomando un bocado de su erizo de mar—. Jenna y Emma me dieron un adelanto de tu... currículum. Me dijeron que eres un actor de método, que te entregas totalmente al papel. Pero sobre todo, mencionaron un apodo curioso.

Tragué saliva. Sabía hacia dónde iba esto. Jenna y su gran boca.

—¿Ah, sí? ¿Y cuál sería ese apodo? —pregunté, fingiendo una ignorancia que no tenía.

—Me dijeron que en ciertos círculos te llaman "El Burro" —soltó ella sin anestesia, con esa franqueza que solo una mujer con dos Oscar puede permitirse—. Me dio mucha curiosidad. ¿Es un tema de resistencia, de terquedad... o es que realmente tienes una herramienta digna de una producción de gran presupuesto?

Me sonrojé hasta las orejas. La imagen de Jenna y Emma riéndose de esto mientras me daban consejos esa misma tarde cruzó mi mente.

—Es... es una exageración del departamento de marketing —logré decir, tratando de que mi voz no sonara como la de un adolescente.

—No lo sé, Nick —continuó ella, divertida por mi reacción—. Tengo buen ojo para los talentos ocultos. Y por cómo estás evitando mirarme a los ojos ahora mismo, sospecho que el "tráiler" no le hace justicia a la película completa. Mi fantasía siempre ha sido encontrar a alguien que no necesite efectos especiales para dejarme sin aliento.

Me mantuve firme. Mentalmente repetí las tablas de multiplicar para evitar que mi cuerpo reaccionara a la imagen de Emma Stone hablando de "herramientas". Era una batalla campal entre mi voluntad y mis instintos entrenados.

—Creo que has visto demasiadas películas de clasificación X, Emily —dije recuperando la compostura.

—Y tú eres un excelente mentiroso, Nick. Eso me encanta.

Terminamos la comida entre bromas de alto calibre sobre los fetiches más extraños de Hollywood y anécdotas sobre directores excéntricos. De pronto, la música de la banda de jazz cambió a algo más rítmico, un neo-soul pegajoso que invitaba al movimiento. La pista central del Azure comenzó a llenarse de parejas envueltas en sombras.

Emma se puso de pie con una elegancia que hizo que varios comensales giraran la cabeza. Extendió su mano hacia mí, su vestido de seda esmeralda resbalando por sus curvas.

—Baila conmigo, Nick. Y no acepto un "no" por respuesta. Consideralo un chemistry test antes de pasar a la siguiente escena.

Me levanté con el corazón martilleando contra mis costillas. Mi mayor miedo en ese momento no era pisarle los pies, sino que la cercanía de su cuerpo, el roce de esa seda y el perfume de su cuello provocaran una "ovación de pie" en mis pantalones en medio de toda la élite de Playa VIP.

Caminamos hacia la pista. Mis pantalones de lino italiano, por el momento, mantenían el secreto. Pero sabía que, en cuanto mis manos tocaran esa espalda descubierta, el rodaje se iba a poner muy, muy interesante.

Playa VIPHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora