75. Ahora escribimos nosotras

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(Nota de autoras: Jenna está tecleando las partes cínicas y Emma está corrigiendo la puntuación y añadiendo los corazones. ¡Hola, Wattpad!)

Emma: ¡Jenna, quita tus manos negras del teclado! Yo quería empezar.

Jenna: Sigue soñando, Myers. Mi ritmo narrativo es más oscuro y directo. Como mi café. Y como lo que le estamos haciendo a Elordi ahora mismo.

Narración compartida:

Aquí estamos. Sentadas en el rincón VIP de "La Cumbre", con Jacob Elordi atrapado entre nosotras como un extra que se equivocó de set. El tipo mide como dos metros, pero ahora mismo se está haciendo pequeñito.

—¿Por qué me miran así? —preguntó Jacob, tratando de mantener su pose de "chico duro de Euphoria" mientras le daba un trago a su whisky—. Siento que estoy en una audición para una película de terror y una de Disney al mismo tiempo.

Emma (la "niña buena"): —¡Oh, Jacob! No seas tonto —dije, inclinándome para arreglarle el cuello de la camisa con una sonrisa que derretiría un glaciar—. Solo estamos admirando tu... rango actoral. Y tu mandíbula. Es tan... geométrica.

Jenna (la "rebelde"): —Yo solo estoy calculando cuánto tardarás en soltar ese acento de Melbourne y empezar a suplicar —añadí, apoyando mi bota de cuero sobre su rodilla—. Tienes cara de que te gusta que te dirijan, Jacob. Y nosotras somos directoras muy, muy exigentes.

El pobre australiano se removió en el asiento. Estaba resquebrajándose. Nadie le había dicho que Playa VIP no era un club de fans, era un campo de entrenamiento.

—Propongo un juego —dijo Emma, sacando una botella de tequila premium que Jacob acababa de pagar—. Verdad o Consecuencia Sexy.

—Soy australiano, no le tengo miedo al peligro —respondió él, tratando de recuperar el aire.

Jenna: —Error de guion, cariño. El peligro somos nosotras.

Empezamos el juego. Jacob eligió "Verdad" la primera vez.

—¿Es cierto que usas calcetines en la cama porque tienes miedo de que tus pies no den la talla en pantalla? —preguntó Emma con una mirada angelical.

Jacob se rió, bebió y admitió que no. Pero en la segunda ronda, Jenna no fue tan amable.

—Consecuencia —dijo Jacob, desafiante.

—Bien —susurró Jenna, acercándose a su cuello—. Tienes que dejar que Emma te muerda el lóbulo de la oreja derecha mientras yo te susurro en la izquierda todas las razones por las que nunca serás tan buen amante como nuestro Nick.

Jacob cerró los ojos. La combinación de la dulzura de Emma y mi veneno gótico lo estaba volviendo loco. Emma le dio un mordisquito experto (sí, esa chica tiene colmillos de seda) mientras yo le recordaba que estaba en presencia de la realeza de la isla.

—Maldita sea... —jadeó Jacob, con la respiración entrecortada—. Ese tipo, Nick... tiene que ser un maldito profesional para manejarlas a ustedes dos. Es un superhéroe o un suicida.

Emma: —¡Ahí es donde te equivocas, Jacob! —dije, riendo y dándole un sorbo a mi trago rosa—. A nosotras nadie nos "maneja". No somos un coche de alquiler.

Jenna: —Exacto. Los tres somos uno —continué, tecleando con fuerza—. Nick no nos domina, él nos complementa. Él sabe cuándo ser el protagonista y cuándo ser el mejor actor de reparto del mundo. Sabemos cómo tratarnos, cómo hablarnos... y cómo castigarnos cuando el guion lo requiere.

Jacob nos miró con una envidia que se notaba desde Sidney. Estaba desbordado. Sus manos temblaban un poco. Le habíamos dado una dosis de realidad que no sale en los guiones de Sam Levinson.

Jenna: (Mirando de reojo por encima del hombro de Jacob).

—Vaya, vaya... —murmuré, dejando de prestarle atención al gigante por un segundo—. Parece que Nick está en medio de un spin-off.

Emma: (Asomándome también).

—¡Uy! Sydney Sweeney acaba de entrar en el encuadre. Y parece que ha traído sus "dos mejores argumentos" para convencer a nuestro Nick.

Jenna: —Mira cómo se inclina... Esa chica no tiene vergüenza. Me encanta. Pero como Nick se pase de la raya en esa escena improvisada, voy a tener que pedir una reescritura total del tercer acto.

Emma: —Tranquila, Jenna. Nick sabe que después de la fiesta de Euphoria, siempre tiene que volver al estreno privado con nosotras. Aunque... admitamos que Sydney se ve muy... accesible ahora mismo.

Jenna: —Sí, bueno. Dejemos que Jacob siga sufriendo un poco más mientras vigilamos el radar. Elordi es divertido, pero Nick es el Oscar que ya tenemos en casa.

Emma: —¡Exacto! Jenna, deja de escribir y ayúdame a convencer a Jacob de que su siguiente "consecuencia" es pedir otra ronda de Moët... y tal vez dejarnos usar su espalda como mesa.

Jenna: —Hecho. Corten. ¡A seguir rodando! 🎥🖤🔥

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