Pov Lisa.
Pasaron dos meses desde que supe del embarazo de mi Omega y desde que Sana me declaró la guerra. Hasta ahora, los enfrentamientos habían sido mínimos, apenas unos cuantos lobos intrusos que atrapamos espiando en nuestro territorio, pero nada grave. Aun así, la tensión en la manada era evidente, todos sabían que esto era solo la calma antes de la tormenta.
Mientras tanto, Nayeon seguía en su celda, sin muchas opciones.
Hoy, sin embargo, mi preocupación era otra.
—Lisa, no estoy de acuerdo con esto —Jennie cruzó los brazos sobre su pecho, mirándome con el ceño fruncido mientras yo terminaba de abrocharle el abrigo a Anna.
—Jen…
—No.
Suspiré.
—Anna quiere verla.
Jennie negó con la cabeza.
—Nayeon no es una buena influencia para ella.
Miré a la pequeña en mis brazos. Su carita estaba ilusionada, pero también había un poco de miedo en su mirada.
—Es su madre biológica, Jennie —dije en un tono tranquilo, sin ánimos de discutir.
—Y tú eres su madre ahora.
Esas palabras me tomaron por sorpresa.
Jennie suavizó su expresión, se acercó y pasó los dedos por el cabello de Anna.
—Tú eres su mamá, Lisa. Lo aceptó, te llama así. ¿No tienes miedo de que Nayeon confunda sus sentimientos?
Tragué en seco y miré a nuestra cachorra.
Anna había cambiado mucho en estos meses. Al principio era una niña reservada, callada, siempre esperando el castigo cuando hacía algo mal, como si estuviera acostumbrada a que la regañaran sin razón. Pero poco a poco, con paciencia y amor, comenzó a abrirse.
La primera vez que me llamó "mamá" casi me derrumbé.
Ahora, se refería a Jennie como "Jen" o a veces "mamá Jennie", y a Canny y Day como sus hermanas.
Habíamos formado una familia.
Pero Nayeon seguía siendo un lazo en su vida, uno que no podía simplemente ignorar.
Me agaché hasta quedar a la altura de Anna y tomé su carita con suavidad.
—¿Segura que quieres verla, cachorra?
Anna asintió lentamente.
—Sí, mamá… quiero ver a mami.
Mi corazón dio un vuelco al escucharla llamarme así con tanta naturalidad.
Jennie suspiró resignada y se cruzó de brazos.
—Solo prométeme que estarás con ella todo el tiempo.
Le dediqué una sonrisa tranquilizadora.
—Siempre.
Jennie rodó los ojos y se inclinó para besar mi mejilla.
—Eres muy terca.
Reí suavemente y besé su frente.
—Lo sé, pero me amas así.
Jennie sonrió y sacudió la cabeza.
—Sí, y a veces es una pesadilla.
Anna rió bajito y le dio un beso en la mejilla a Jennie antes de que yo la tomara en brazos y saliéramos rumbo a las celdas.
ESTÁS LEYENDO
Stitches - Jenlisa Gip
Fanfiction-- Alfa... por favor, detente, me estás haciendo daño." -- Cállate, omega inútil -- se escuchó el sonido de un golpe en la habitación. -- Por favor, soy tu o-omega -- suplicó. -- Tú jamás serás mi omega -- respondió con frialdad. Ella lo miró con lo...
