Pov Taehyung.
El camino de regreso a la manada estaba envuelto en silencio, solo el susurro del viento entre los árboles me acompañaba… y mis pensamientos. ¿Podía realmente confiar en Nayeon? La idea de formar una nueva vida con Jennie y Anna se sentía tentadora, pero al mismo tiempo, todo parecía demasiado retorcido.
Mis pasos se detuvieron en seco cuando un ruido detrás de mí me alertó. No tuve tiempo de reaccionar. De la nada, una fuerza abrumadora me empujó contra un árbol.
El impacto me dejó sin aire, y antes de que pudiera defenderme, una mano fuerte me inmovilizó por el cuello. Mis ojos se encontraron con los de Jungkook, brillando con furia bajo la luz de la luna.
—¿Qué demonios te pasa? —gruñí, intentando zafarme.
—Lo que me pasa es que escuché suficiente, Taehyung. —La voz de Jungkook era grave, controlada, pero llena de rabia contenida—. ¿Qué estás planeando con Nayeon? ¿Estás considerando traicionar a tu hermana?¿A Lisa?
Mi corazón latió con fuerza. Intenté empujar su brazo, pero no se movió ni un centímetro. El poder de su agarre me hizo temblar, no solo físicamente, sino también internamente. Mi lobo, siempre orgulloso y seguro, se acobardó por primera vez. Era como si supiera que no tenía ninguna posibilidad contra Jungkook.
—Déjame ir, no sabes de lo que estás hablando —repliqué, tratando de mantener la calma, aunque mi voz tembló levemente.
—No voy a soltarte hasta que me des respuestas. —Jungkook me empujó más contra el tronco, acercando su rostro al mío, su aliento cálido mezclándose con el aire frío de la noche—. ¿Cómo puedes siquiera pensar en hacerle esto a tu propia sangre? A tu hermana, que siempre te ha protegido, que confía en ti. ¿Y todo por Jennie?
Me tensé al escuchar el nombre de Jennie. Mi lobo reaccionó de inmediato, impulsado por un instinto de posesión que no entendía del todo. Jungkook lo notó.
—Lo sabía… —susurró, sus ojos oscuros brillando con algo más que ira—. No solo estás jugando con fuego, Taehyung. Estás a punto de quemarte por completo.
—No sabes nada de lo que siento —escupí, intentando otra vez liberarme, pero su fuerza era abrumadora.
—Oh, sé más de lo que crees. —La voz de Jungkook se volvió más suave, pero no menos intensa—. Porque lo que tú sientes, lo siento yo también. Desde el momento en que te vi, supe que eras mi destinado.
Mi respiración se detuvo.
—Mientes. —Mi voz fue apenas un susurro, casi inaudible.
—¿De verdad crees eso? —Jungkook soltó una risa baja y amarga—. ¿Por qué crees que mi lobo se agita cada vez que estás cerca? Por qué crees que cada maldito instinto en mi cuerpo me empuja a protegerte, incluso de ti mismo.
Mis pensamientos se desordenaron por completo. La presión en mi pecho era insoportable, y mi lobo no sabía si correr o ceder por completo. La intensidad en los ojos de Jungkook no me dejaba escapatoria.
—No voy a permitir que le hagas daño a Lisa, ni a Jennie, ni a esta manada —Jungkook bajó un poco la voz, pero no su agarre—. Y mucho menos voy a permitir que te pierdas en la oscuridad por alguien como Nayeon. No mientras sigas siendo mi destinado.
El silencio cayó entre nosotros, solo roto por el sonido de nuestras respiraciones agitadas. Me odiaba a mí mismo por lo que estaba sintiendo en ese momento: la calidez de su mano, el extraño consuelo en sus palabras.
No puede ser. No puedo ser su destinado.
—Esto no es posible —murmuré, mis ojos buscando cualquier señal de mentira en su rostro.
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Stitches - Jenlisa Gip
Fanfiction-- Alfa... por favor, detente, me estás haciendo daño." -- Cállate, omega inútil -- se escuchó el sonido de un golpe en la habitación. -- Por favor, soy tu o-omega -- suplicó. -- Tú jamás serás mi omega -- respondió con frialdad. Ella lo miró con lo...
