Pov Lisa.
Los primeros meses del embarazo de Jennie pasaron volando. Aunque su vientre apenas se notaba, su olor cambió, volviéndose más dulce y cálido, algo que me tenía completamente hipnotizada. No solo a mí, sino también a nuestras cachorras, que no se despegaban de su mami ni por un segundo.
Cada mañana, al despertar, era un ritual. Jennie intentaba levantarse, pero siempre terminaba atrapada entre mis brazos y los de nuestras hijas. Canny, Day y Anna se turnaban para hablarle al bebé, acariciar su pancita y llenarla de mimos. Yo también, por supuesto, pero lo mío era diferente... yo le cantaba.
Jennie se burlaba de mí, con esa sonrisa suya tan hermosa.
-No sabía que mi alfa tenía talento musical.
Pero cuando veía a nuestras hijas derretirse de amor por su futuro hermanito o hermanita, simplemente suspiraba y me dejaba ser.
-Definitivamente, tienes a tu propio equipo de seguridad.
Yo sonreía con orgullo, abrazándola por la cintura.
-Por supuesto, lobita. Nadie toca a nuestro bebé.
El tiempo pasaba tranquilo, hasta que la noticia de Jisoo nos sorprendió: ya había dado a luz.
Cuando fuimos a verla, nos encontramos con una pequeña alfa rubia. Y cuando digo rubia, es porque era la viva imagen de Rosé.
Jisoo miraba a su hija con incredulidad.
-¡¿Cómo es posible que no tenga ni una sola cosa mía?!
Jennie no pudo contener la risa.
-A veces pasa, Soo.
Yo miré a la cachorra en los brazos de su madre y sonreí.
-Pues se parece a su mamá alfa.
Jisoo frunció el ceño.
-¡Pero yo también soy su mamá!
Mientras tanto, Rosé se pavoneaba orgullosa.
-Bueno, amor... la naturaleza nos quiso bendecir con mi perfección.
-¡Roseanne!
Todas reímos mientras Rosé la besaba en la mejilla, sin dejar de sostener a su hija con orgullo. La llamaron Rami Park Kim, y cuando la tuve en mis brazos, supe que sería una alfa fuerte, con la energía de su madre.
Jennie y yo nos alegrábamos de ver a nuestras amigas felices con su nueva cachorra. Minho también la adoraba y, por supuesto, Rosé no dejó de presumirla.
El embarazo de Jennie avanzaba sin complicaciones, pero su pancita ya empezaba a ser notoria y, con ello, mi instinto protector aumentaba. Nadie se acercaba demasiado sin que yo estuviera atenta, algo que Jennie encontraba molesto pero adorable al mismo tiempo.
Cuando decidí ascender a Jungkook como Primer Capitán de la manada, fue un gran momento para todos. Jungkook era fuerte y leal, y se lo merecía. Lo celebró con Taehyung, lo que inevitablemente trajo un problema: Taehyung quería acercarse a Jennie.
Y yo... no lo permití.
Cuando intentó hablarle en una pequeña reunión en casa, me interpuse de inmediato.
-Aléjate.
Taehyung suspiró, claramente frustrado.
-Lisa, solo quiero...
-No te quiero cerca de mi Omega.
Mi alfa rugía dentro de mí, pero Jungkook intervino antes de que todo se saliera de control.
ESTÁS LEYENDO
Stitches - Jenlisa Gip
Fanfiction-- Alfa... por favor, detente, me estás haciendo daño." -- Cállate, omega inútil -- se escuchó el sonido de un golpe en la habitación. -- Por favor, soy tu o-omega -- suplicó. -- Tú jamás serás mi omega -- respondió con frialdad. Ella lo miró con lo...
