Pov Jennie.
El calor reconfortante de la cama me envolvía, la sensación de seguridad me mantenía entre la delgada línea del sueño y la vigilia.
Estaba profundamente dormida hasta que un suave cosquilleo me sacó lentamente de mi descanso.
Unos pequeños besos, delicados y amorosos, se esparcían por mi vientre.
No me moví, pero con cuidado abrí un ojo y lo primero que vi fue a Lisa recostada en mi abdomen.
Estaba completamente absorta, con sus labios rozando mi piel, hablando en un susurro bajo y tierno.
—Mi pequeña princesita… —su voz era suave, como si no quisiera despertarme—. Sé que aún eres muy pequeñita, pero quiero que sepas algo…
Mi corazón se apretó.
Lisa hablaba con nuestro bebé.
No pude evitar sonreír suavemente.
Mi alfa.
La misma alfa que podía ser tan territorial y posesiva, ahora estaba acurrucada contra mi vientre, hablándole a un bebé que ni siquiera podía oírla aún.
—Tu mami Jennie es la reina —susurró con una sonrisa, acariciando mi piel con la yema de los dedos—, pero tú… tú eres mi princesa.
Mi pecho se llenó de un calor indescriptible.
Lisa siguió hablando, con una dulzura que pocas veces mostraba.
—Vas a tener unas hermanas Alfa que te van a cuidar siempre. Canny, Day y Anna van a asegurarse de que nadie te haga daño.
Una risa baja salió de sus labios.
—Y también tendrás un hermanito Omega, Leo… Es pequeño ahora, pero seguro te va a consentir mucho.
Yo seguía inmóvil, observándola en silencio, sintiendo cómo mi pecho se llenaba de amor puro.
Lisa bajó un poco la voz, su tono lleno de promesas inquebrantables.
—Te amaré y protegeré siempre, mi princesa.
Las lágrimas empezaron a acumularse en mis ojos.
Lisa estaba tan metida en su pequeño momento con nuestra bebé que no notó que yo la observaba.
Yo no podía apartar la mirada de ella.
Mi alfa.
Tan fuerte, pero a la vez tan frágil cuando se trataba de su familia.
Tan feroz, pero tan llena de amor cuando se trataba de sus cachorros.
Y sobre todo…
Tan mía.
No pude contenerme más.
Las lágrimas corrieron silenciosamente por mis mejillas.
Intenté limpiarlas con cuidado, pero en un movimiento involuntario, Lisa me sintió temblar.
Se tensó de inmediato.
—¿Jennie…?
Se incorporó rápidamente y cuando me vio con los ojos llenos de lágrimas, su expresión cambió de inmediato.
Su piel perdió color y sus ojos se agrandaron con pánico.
—¡Mi amor! ¿Te lastimé? ¡¿Te duele algo?!
Negué con la cabeza, sonriendo entre lágrimas.
—No…
Lisa frunció el ceño, sin creerme del todo.
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Stitches - Jenlisa Gip
Fanfiction-- Alfa... por favor, detente, me estás haciendo daño." -- Cállate, omega inútil -- se escuchó el sonido de un golpe en la habitación. -- Por favor, soy tu o-omega -- suplicó. -- Tú jamás serás mi omega -- respondió con frialdad. Ella lo miró con lo...
