Pov Jennie.
Era todavía de madrugada cuando las náuseas me forzaron a levantarme de la cama y dirigirme directamente al baño para vomitar lo poco que había logrado comer la noche anterior.
Sentía un ardor y una acidez en la garganta que provocaba un dolor punzante, y mis ojos se llenaban de lágrimas, deslizándose silenciosamente por mis mejillas.
Realmente odiaba esta parte del proceso. Mi cachorro era importante para mí, pero este proceso agotador a menudo me dejaba exhausta.
Odiaba sentirme débil y que Kai me manejara a su antojo, como si fuera una muñeca de trapo. Me detestaba a mí misma por no poder detener su maltrato y por sentirme tan cobarde al no defenderme. Sin embargo, más que nada, lo odiaba a él por convertirme en lo que soy ahora."
Una Omega rota. Una mujer sin sueños ni esperanzas. Una mujer que prefiere la muerte antes que la vida.
Tomando los lados del retrete, logré ponerme de pie con dificultad. Luego, llevé suavemente mis manos hacia mi vientre, acariciando el lugar donde mi bebé crecía sano y salvo, al menos por el momento. Había conseguido ocultar mi aroma, que comenzaba a adquirir un suave olor a leche debido al cachorro; lo controlaba con neutralizadores, lo que había evitado que Kai sospechara algo hasta ahora.
Sin embargo, me atormentaban pensamientos sobre el futuro. ¿Cómo ocultaría mi vientre cuando comenzara a crecer? ¿Cómo evitaría los golpes y protegería a mi bebé?
Suspirando, lavé mi rostro y me cepillé los dientes. Salí del cuarto de baño y caminé hacia el closet, donde saqué un vestido algo suelto para disimular mi vientre, que ya comenzaba a estar un poco abultado.
Terminé de vestirme y le di una última mirada a mi alfa antes de dirigirme a la cocina para prepararle el desayuno a Kai antes de que se despertara. Sabía que tenía asuntos importantes que tratar en la manada.
Había escuchado que hoy llegarían los líderes de la manada Manoban, aunque desconocía los detalles del asunto. Sin embargo, esto tenía a Kai aún más irritado de lo habitual, y eso no presagiaba nada bueno.
Serví el desayuno cuando estuvo listo, y Kai salió de la habitación ya arreglado, sentándose en el comedor mientras yo permanecía a su lado con la cabeza gacha, como una esclava junto a su amo.
-- Buen día, alfa -- hablé cortamente.
-- Hoy vendrán personas muy importantes -- dijo, ignorando por completo mi saludo, como siempre -- No quiero que salgas, ¿entendido?
-- S-si, alfa -- tartamudeé un poco, sintiendo una mezcla de ansiedad y sumisión.
Terminó de comer y se fue, dejándome sola. Ese momento me brindaba una breve sensación de paz. A veces, desearía poder salir y ver la luz del día, pero hacía meses que no cruzaba el umbral de estas cuatro paredes. Kai decía que había muchos alfas en la manada y que, dada mi situación, podrían aprovecharse de mí, lo que lo enfadaría, ya que él consideraba que yo solo le pertenecía a él.
Anhelaba tener una familia que me protegiera, pero no tenía esa suerte. Mis padres habían fallecido antes de que conociera a Kai. Pasé unos meses en una casa hogar y luego apareció él, quien sería mi alfa, trayendo un poco de alegría a mi vida y proporcionándome un techo y estabilidad. Pero ahora, me daba cuenta de lo equivocada que había estado.
Un sentimiento extraño hizo que mi lobo se revolviera incómodo. Era como si algo estuviera a punto de cambiar en mi vida, y aunque no sabía exactamente qué era, me llenaba de intriga y una leve esperanza de liberación.
Pov Lisa.
La lluvia caía sin descanso y el cielo estaba iluminado por los relámpagos, lo que hacía que todos nos estremeciéramos. Habíamos llegado a la manada de los Kim tres horas antes de que comenzara la lluvia, y yo no podía estar más intranquila, esperando con ansias lo que sucedería. Mi lobo no dejaba de inquietarse desde que nos reunimos con el Líder Kim y su hijo, Kai.
El alfa portaba un aroma particular que había causado una revolución dentro de mí, y eso no era nada bueno. Miré por la ventana una última vez y luego me volví hacia mi hermano, cuyos ojos reflejaban sus dudas acerca de mi inquietud.
-- ¿Qué te sucede? -- preguntó él.
-- No sé a qué te refieres.
-- Sabes a lo que me refiero... -- Taehyung llevó una de sus manos señalando lo obvio -- Has estado así desde que nos reunimos con el líder y su hijo.
Suspiré exhausta. Me sentía agotada, tanto física como emocionalmente, como si hubiera corrido kilómetros y kilómetros sin descanso alguno. Me acerqué a mi hermano y tomé asiento a su lado, dejando caer mi cabeza hacia atrás debido al cansancio.
-- Es ese alfa idiota -- contesté finalmente.
-- ¿El hijo del líder? ¿Kai? -- preguntó.
-- Sí... él -- no sabía cómo explicarlo, cómo decirle que al sentir su aroma, mi lobo se revolvía inquieto de esperanza, de anhelo -- Huele de una manera particular.
-- ¿De una manera particular? -- Taehyung frunció el entrecejo, confundido por mis palabras -- Hermana, acaso...
-- No -- lo interrumpí antes de que pudiera decir lo que ambos sabíamos que vendría -- No es él, lo sé. Mi lobo lo sabe.
-- ¿Entonces? -- me miró fijamente, tratando de comprender lo que decía -- ¿Cómo es que su aroma logra ponerte así?
-- Es porque ese aroma no es de él, es de alguien más, es... suave y dulce, como durazno y chocolate -- suspiré mientras lo recordaba -- Es el aroma de una omega.
Mi hermano abrió los ojos y me miró fijamente. Yo solo podía esquivar su mirada porque sabía lo que vendría a continuación. Ambos éramos conscientes de lo que eso significaba.
Era evidente que había olfateado el aroma de mi predestinada; una omega de la manada Kim. Y eso era...
-- A nuestro padre no le va a gustar esto, Lisa -- dijo con seriedad.
-- Lo sé...
Oh, por supuesto que lo sabía. Se avecinaban problemas, pero si debía luchar, lo haría. Todas las historias hablaban de los lobos predestinados, y aunque no siempre se daban, cuando ocurrían, ni siquiera la diosa luna podía separarlos. Eso se aplicaría a mi padre y nuestras manadas. Haría lo que fuera necesario para tener a mi omega a mi lado.
Hola gente bonita. Por favor, no olviden votar y dejar comentarios; así ayudarán a que la historia sea más visible. En los próximos capítulos, la trama tomará algunos giros interesantes, y los capítulos serán más extensos. Les pido paciencia, ya que estoy trabajando en dos historias y leyendo más ficciones, además de estar en mi último semestre de universidad.
Deseo que tengan una hermosa noche y les envío un fuerte abrazo.
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Stitches - Jenlisa Gip
Fanfic-- Alfa... por favor, detente, me estás haciendo daño." -- Cállate, omega inútil -- se escuchó el sonido de un golpe en la habitación. -- Por favor, soy tu o-omega -- suplicó. -- Tú jamás serás mi omega -- respondió con frialdad. Ella lo miró con lo...
