Pov Lisa.
La noticia golpeó como un mazazo. Lisa observaba al doctor, procesando lentamente sus palabras:
—Haemin fue envenenado… —repitió el médico, su voz grave y cargada de seriedad—. No fue una enfermedad común, ni un accidente. Hay rastros claros de sustancias tóxicas en su cuerpo, administradas a lo largo del tiempo.
Lisa cerró los puños con fuerza. Su mandíbula se tensó mientras su lobo interior rugía, exigiendo justicia. El ambiente en la sala se volvió pesado. Jennie entrelazó sus dedos con los de ella, buscando calmarla, pero ni siquiera el toque reconfortante de su omega podía apagar el fuego que comenzaba a consumirla.
Chitthip, la madre alfa de Lisa, se levantó de su silla, su mirada afilada como un cuchillo.
—Esto no quedará así —dijo con firmeza—. Llamaré a Jungkook Jeon, mi mano derecha. Necesitamos reforzar la seguridad de la manada. No permitiré que nadie más de nuestra familia corra peligro.
Lisa asintió, agradecida de que su madre tomara el control por el momento. Pero su mente estaba en otra parte. Algo más requería su atención inmediata. Giró lentamente la cabeza hacia Taehyung, quien se mantenía de pie cerca de la puerta, con los brazos cruzados.
—Taehyung —lo llamó Lisa, su voz baja, casi un susurro, pero cargada de autoridad—. Necesito hablar contigo.
Taehyung levantó una ceja, sorprendido por el tono. La siguió fuera de la habitación, donde la luz tenue del atardecer bañaba el pasillo. Una vez fuera del alcance de oídos indiscretos, Lisa se cruzó de brazos, clavando sus ojos en él.
—No quiero volver a verte tan cerca de Jennie —le dijo directamente, sin rodeos.
Taehyung parpadeó, adoptando una expresión de inocencia fingida.
—¿Qué quieres decir, noona? Jennie es mi cuñada. Solo intentaba consolarla… nada más.
Lisa dio un paso adelante, reduciendo la distancia entre ambos. Su voz se volvió un gruñido bajo y contenido.
—Más te vale que se mantenga como tu cuñada, nada más, ¿entendido?
Taehyung tragó saliva. Sabía que Lisa rara vez perdía el control, pero cuando lo hacía, podía ser letal.
—Por supuesto —respondió, levantando las manos en señal de rendición—. No tienes de qué preocuparte, noona.
Lisa lo observó un segundo más, sus ojos evaluándolo, buscando cualquier signo de mentira en su rostro. Finalmente, dio un paso atrás, aunque no relajó su postura.
—Bien. Porque si descubro que tienes otras intenciones… no habrá lugar en esta manada donde puedas esconderte de mí.
Taehyung forzó una sonrisa, inclinando la cabeza.
—Entendido, hermanita.
Lisa le sostuvo la mirada un momento más antes de girarse y regresar junto a Jennie. Su corazón seguía latiendo con fuerza, y su lobo permanecía alerta, desconfiando. Sabía que algo no estaba bien con su hermano, y aunque no tenía pruebas claras, no iba a bajar la guardia.
Jennie la esperaba al final del pasillo, su mirada preocupada. Lisa le dedicó una sonrisa leve y la rodeó con el brazo, necesitando su cercanía más que nunca.
—Todo estará bien, cariño —susurró Jennie.
Lisa solo asintió, aunque sabía que aquello estaba lejos de ser cierto.
Mientras tanto, en el fondo del pasillo, Taehyung se apoyaba en la pared, sus pensamientos oscuros girando como una tormenta. Sus ojos destellaban, y una sonrisa torcida se formó en sus labios.
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Stitches - Jenlisa Gip
Fanfiction-- Alfa... por favor, detente, me estás haciendo daño." -- Cállate, omega inútil -- se escuchó el sonido de un golpe en la habitación. -- Por favor, soy tu o-omega -- suplicó. -- Tú jamás serás mi omega -- respondió con frialdad. Ella lo miró con lo...
