Pov Jennie.
Nunca pensé que la frustración pudiera acumularse de esta manera.
Había pasado otra semana y Lisa no solo seguía evitando la intimidad, sino que sus cambios de humor eran cada vez más extremos.
Un momento estaba encima de mí, llenándome de besos, abrazándome como si no pudiera estar lejos de mi cuerpo. Y al siguiente, me miraba con el ceño fruncido, como si yo hubiera hecho algo malo, y me daba la espalda con un bufido infantil.
No era solo la falta de sexo, era todo.
Discutía por cosas mínimas.
Si yo decía que tenía calor, ella insistía en que hacía frío y me envolvía en una manta.
Si mencionaba que quería salir a caminar sola, Lisa inmediatamente se ofendía y me recordaba que "una alfa protege a su Omega".
Incluso Canny, Day y Anna estaban adoptando ese comportamiento sobreprotector.
Si intentaba hacer algo sin ellas, lloriqueaban o me seguían por toda la cabaña como tres sombras.
Y lo peor era que, cuando les pedía un poco de espacio, tanto ellas como Lisa se enojaban.
—¡Mami, no te vayas! —lloriqueó Anna, aferrándose a mi pierna con una fuerza sorprendente para una niña pequeña.
—Solo quiero salir al jardín un momento —intenté razonar.
Canny corrió hasta mí y me abrazó la otra pierna.
—¡No podemos dejar que un Alfa mala te robe!
Parpadeé, sorprendida.
—¿Un Alfa mala?
Day, la más callada de las tres, se acercó con una expresión determinada.
—Sí, mamá nos dijo que hay Alfas que roban Omegas.
Rodé los ojos y miré a Lisa, que me observaba con una sonrisa satisfecha desde la puerta de la cocina.
—¿En serio, Lisa?
Se encogió de hombros con inocencia.
—Solo les expliqué la importancia de proteger a su Omega.
Bufé.
—¿Y no crees que exageraste un poco?
Lisa sonrió con diversión y caminó hasta mí, rodeando mi cintura con los brazos.
—Es la verdad. No quiero que te pase nada.
Anna asintió con vehemencia.
—¡Sí, no dejaremos que te roben!
Sentí un tic en la ceja.
La sobreprotección de Lisa ya era molesta, pero ahora estaba contagiando a nuestras hijas.
Intenté zafarme del agarre de Lisa, pero no me dejó.
—Amor, necesito un poco de espacio.
Lisa frunció el ceño.
—¿Por qué?
—Porque me estás sofocando.
Su ceño se frunció aún más y Day la imitó, cruzando los brazos.
—¡Eso no es lindo, mami!
Canny también infló las mejillas.
—Sí, mamá quiere estar contigo. ¡Déjala!
Miré a Lisa, incrédula.
—¿Les dijiste que me vigilaran?
—No lo llamaría vigilar, solo… asegurarse de que estés segura.
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Stitches - Jenlisa Gip
Fanfiction-- Alfa... por favor, detente, me estás haciendo daño." -- Cállate, omega inútil -- se escuchó el sonido de un golpe en la habitación. -- Por favor, soy tu o-omega -- suplicó. -- Tú jamás serás mi omega -- respondió con frialdad. Ella lo miró con lo...
