Pov Lisa.
Después de horas de entregarnos la una a la otra, Jennie y yo finalmente permitimos que los doctores revisaran nuestras heridas. La habitación aún conservaba el calor de nuestra unión, pero ahora la seriedad del momento nos rodeaba.
Los médicos hicieron su trabajo con eficacia, verificando cada corte y moretón, asegurándose de que todo estuviera cicatrizando bien. Jennie estaba recostada en la camilla, con el ceño fruncido, su mano aferrada a la mía mientras el doctor le daba indicaciones con tono firme.
—Señora Kim, tiene que evitar cualquier tipo de esfuerzo físico excesivo —dijo el doctor, mirándola con seriedad.
Yo solté una carcajada baja, y Jennie inmediatamente se puso roja como un tomate.
—¿Qué? —le susurré en burla, con una sonrisa de lado—. Pero si fue lo primero que hicimos…
—¡Lisa! —me reprendió con un codazo disimulado, evitando la mirada del médico.
No pude evitar sonreír más. Me encantaba verla así, avergonzada y nerviosa. Después de todo lo que habíamos pasado, verla reaccionar de esa manera era un alivio.
El doctor nos miró con paciencia y continuó.
—Además, tengo buenas noticias. Su cachorro está estable. Ha mostrado un buen progreso, y creo que ya podemos darles el alta a los tres.
Jennie se tensó de inmediato.
—¿Podemos llevarlo a casa?
—Sí, pero deben seguir algunas indicaciones. Aún necesita la válvula de oxígeno, así que debe mantenerse conectada en todo momento. También es fundamental que la señora Kim comience a alimentarlo con leche materna de forma progresiva, para fortalecer su sistema.
Jennie asintió rápidamente, absorbiendo cada palabra. Yo podía sentir la emoción y el nerviosismo emanando de ella.
—También es importante que acudan a controles semanales. Y en cuanto a su transformación…
El doctor se giró hacia mí, y yo supe exactamente lo que iba a decir.
—Jennie debe ayudarlo a convertirse en humano.
Mi Omega se tensó aún más. Pude ver cómo tragaba saliva, su expresión se volvía pensativa.
—¿Yo? —preguntó, casi en un susurro.
—Sí. Es un Omega como usted. Se sentirá más cómodo con su guía. Es importante que sienta su calor, su presencia. Con el tiempo, instintivamente hará la transición.
Jennie asintió con la cabeza, pero pude notar su nerviosismo. Apreté su mano con firmeza.
—Lo harás bien —le susurré, buscando sus ojos.
Jennie respiró hondo y me regaló una pequeña sonrisa.
—Quiero conocerlo… Quiero ver a nuestro bebé… Y también quiero ver a nuestras niñas.
El doctor nos dio los últimos detalles, y finalmente, nos dieron el alta. Jennie y yo íbamos a volver a casa con nuestro hijo en brazos.
Y esta vez, nada ni nadie nos separaría.
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Después de recibir el alta, Jennie no dejaba de mirar la puerta con impaciencia. Su ansiedad era palpable, su pie tamborileaba suavemente contra el suelo mientras sus manos jugaban con la sábana. Yo sabía lo que estaba pensando: quería ver a nuestro cachorro, tenerlo entre sus brazos, asegurarse de que estaba bien con sus propios ojos.
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Stitches - Jenlisa Gip
Fanfiction-- Alfa... por favor, detente, me estás haciendo daño." -- Cállate, omega inútil -- se escuchó el sonido de un golpe en la habitación. -- Por favor, soy tu o-omega -- suplicó. -- Tú jamás serás mi omega -- respondió con frialdad. Ella lo miró con lo...
