Sin poder borrar esa expresión espantada en el rostro de Abigail, Galliart permanece sentado sobre la camilla unos segundos más y cuando está a punto de bajar, visualiza el pañuelo rojo a un lado, arrugado y olvidado pero con una fugitiva dueña.
Tratando de eliminar las arrugas, lo dobla prolijamente para guardarlo y luego tener la escusa perfecta para volver a verla y hablar con ella.
El silencio tan ensordecedor de la enfermería no dura más tiempo ya que llega Lía, quien abre la puerta abruptamente haciendo que la misma choque contra la pared al ser abierta de esa forma y por acción del rebote, antes de que regrese y la golpeé, Liam para la puerta en seco, viniendo detrás de ella.— ¡¿Hermano, qué te pasó?!— se precipita Lía, llegando a él, sin embargo, toma el brazo sin piedad alguna para examinar la herida ahora debajo de la venda. —¿De nuevo haciéndote el galán?— lo dice con la frente fruncida que no le dura más de cinco segundos y comienza a reír.
— No sé que tanta verdad haya en tu preocupación— dice Galliart, reincorporandoce.
— Vino con la intención de encontrarte con la chica que salvaste– Comenta Liam.
— Lo sé— Afirma Galliart, pellizcando la mejilla de su hermana, — no pasó nada, regresemos a clases– anuncia Galliart, incentivandolos a salir, pero detrás de él, logra oír la voz susurrante de Lía.
— ¿Te duele?
El joven niega con la cabeza sonriéndole cálidamente, mientras apoya su brazo sano sobre los hombros de Lía, caminando junto a ella....
Mientras tanto, la empresa C.E.A y Asociados, recibe hoy a los dueños principales, con Siara un poco apagada el día de hoy, por su desafortunado encuentro con Lía, la noche anterior. Trato de llamarla pero la joven sólo le envió un mensaje diciendo que todo esta bien entre ellas pero también le preocupa el hecho de que Lía lo sepa y la posibilidad de que su relación con Christopher, llegue a oídos de sus padres por boca de otros y no de ella.
Siara, está en su oficina, el único lugar actualmente donde puede permanecer lejos de todas esas miradas que siempre esperan algo más de ella dentro de la empresa.
Con la cabeza echada hacia atrás por el respaldo de su silla, mira sin observar necesariamente nada en el techo. Podría pensar una y otra vez el resultado de contarle a todos su relación con Christopher, quizás no sea tomado de mala manera, no por todos ya que ella más que nadie conoce a su padre, Ciaus y Hunter, podrían hasta quedar decepcionados.
Da un brinco de la silla y se acerca al ventanal que le muestra a la cuidad a sus pies y disipando rápidamente esa última idea, vuelve a pensar en las posibilidades de que todo salga bien, pero es Christopher quién aun quiere mantenerlo en secreto, hasta que pueda instalarse completamente en la ciudad ya que hace pocos meses regreso a su ciudad natal, aunque ¿Qué tanta verdad puede haber en sus palabras?– El señor Evans, llegó a la empresa- Lucía, ingresa a la oficina sacandola de sus pensamientos, hasta le da cierta tranquilidad verla aquí porque necesita hablar con alguien que sepa de su relación. — Quiere verte y...
— Lía, lo sabe– suelta Siara, a la espera ansiosa de la reacción de Lucía.
–¿Lo de tú y ese...
— Si— corta Siara, — No es que no confíe en ella, pero si pudo saberlo...
— Entonces es una señal. No te has puesto a pensar que quizás él tenga una familia...
— Lucía, por favor...
— Si, si ya sé–la joven rodea los ojos, — Sabes, me agrada esa niña, siempre parece tan perdida en su mundo perfecto pero es muy inteligente y valiente.

ESTÁS LEYENDO
A través del Fuego
RomanceLa inocencia y la maldad o ¿es el angel y el demonio? El amor es confundido por el deseo pero lo más peligroso será salir de esa obsesiva venganza que destruirá todo a su pasó. Segunda parte de "A través de tus Ojos".