Capítulo 15: Desde las sombras

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Un solo segundo pone en riesgo la vida de Galliart, hasta que alrededor del cuello de Gastón alguien lo rodea con su brazo presionando contra el mismo.

— Un pasó más y te rompere el cuello— ruge Scott, detrás de él haciendo más presión contra la garganta de Gastón, obligándolo a dejar la navaja y abrir  sus brazos en señal de que se esta rindiendo.

Galliart y todo el mundo al alrededor quedan atónitos por lo que acaba de pasar, hasta que el supuesto padre de Gastón sale corriendo del gimnasio.

— ¡Vayan por el!— Grita Scott, hacia dos de sus amigos y ex policías.

-  ¿¡Qué tratabas de hacer!?— Ruge Galliart, con los ojos inyectados de sangre y en el momento que Scott lo libera, le acierta un golpe en el mentón que lo derriba.

— Tranquilo–Scott, llega a él posando su mano sobre el hombro de Galliart pero lejos de calmarse, el joven regresa a Gastón haciendo que lo mire a los ojos.

– ¿Quién eres?— Escupe Galliart pero el chico sigue la con la misma expresión sería o mejor dicho, siniestra.  — Trataste de matarme— afirma Galliart pero antes de volver a golpearlo, Scott lo aleja de él.

— Galliart...— lo obliga a dejar de mirar a Gastón y verlo a él, — déjame esto a mi, ya cálmate.

— ¿Cómo me pides eso?— Sigue Galliart, totalmente fuera de sí mientras ve como sujetan a Gastón contra el piso, inmovilizando sus brazos para que no intente escaparse. — Él quería matarme.

— Lo sé, quizás fue un error...

— jamás hé visto a este sujeto en toda mi vida.

— Oye Scott— los dos amigos de Scott, que fueron tras el hombre regresan con la respiración acelerada por tanto correr.
— Escapó— confiesan, con el ceño fruncido.

— De todas  formas tenemos a chico— Scott, se lleva a Galliart con él fuera del ring y fuera del alcance de Gastón.

— Avisaremos a la policía...

Scott, asiente con la cabeza mientras ingresa a Galliart dentro de su oficina.

— Scott, ya...

— Escúchame, estas ansioso por la adrenalina del momento. Tienes razón, trataron de asesinarte, no voy a negarlo porque iba directo a ti pero ir contra él, no nos llevará a nada. Deja que la policía lo interrogue, incluso yo estaré al pendiente— trata de regalarle una sonrisa pero claramente Galliart, no puede corresponderle.
— Te llevaré a casa, no puedo dejarte ir solo- toma su chaqueta y las llaves del auto.

— ¿Podemos pasar por Lia, también?— se precipita Galliart, sin poder evitar preocuparse por su hermana.

—¿Sabes dónde está?

El joven niega con la cabeza, — lo voy a localizar...

— No la preocupes. Te llevaré a casa, hablaré con tu padre y la iré a buscar...

— Búscala primero— corta Galliart.

— Bien, la llamaré en el camino...

Cuando Scott, llama a Lia diciéndole que regrese a la mansión, la joven está sentada frente a una devastada Sofía, abrazada a Melissa.

— Bien...allí estaré— Responde Lia, a la llamada de Scott.

— No se lo digas a papá...— soyosa Sofía.

— ¿Cómo que no?— repone Lia, rescatando las lágrimas de la joven con su dedo.

El tema fue que asaltaron brutalmente a Sofía afuera del colegio. Aunque tenía dinero lo principal que se robaron fue su celular, le dieron una bofetada en esa acción, cobardes y desalmados la empujaron contra el asfalto lastimando sus rodillas y las palmas de sus manos

A través del FuegoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora