¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
•*¨*•.¸¸☆*・゚•*¨*•.¸¸☆*・゚
La primera mañana de Umbridge como directora fue ciertamente tenebrosa. Según el nuevo decreto, ella era la nueva autoridad junto a la Brigada Inquisitorial y, por supuesto, los tan apreciados Premios Anuales. Premios Anuales cansados de tener que estudiar para los EXTASIS de mayo a la vez que controlaban el nuevo orden en Hogwarts. O más bien desorden.
— ¡No seas tan bruta! — lloriqueó George como un bebé. Eden le ignoró, y metió también la mano de Fred en el recipiente con esencia de Murtlap. De nuevo, castigados. Eden sentía que tendría canas tempranas por su culpa—. Esta vez ha sido por una bobada.
— Sinceramente, George, me da igual —suspiró, y se apoyó en el respaldo de la silla—. Estoy demasiado cansada como para lidiar con esto. Vosotros sabréis en lo que os estáis metiendo. Nunca me escucháis de igual modo, así que abandono. ¿Queréis perder una mano? Adelante. Solo no me metáis porque estoy esforzándome demasiado para los exámenes.
— De verdad, Eddie, no nos hemos metido en problemas a propósito esta vez —aseguró Fred con una mirada sincera que pronto se transformó en una de rabia—. Esa asquerosa sapo... No soporto estar ni un minuto más aquí. ¡No sé que hacemos aquí en realidad! No nos interesan los EXTASIS, y ni si quiera hay Quidditch. Esto es el infierno.
— Ni si quiera necesitamos esos estúpidos exámenes — añadió George.
Eden les miró, y estos compartieron una mirada cómplice. Siempre había admirado y temido la manera en la que ambos eran capaces de leerse la mente, comunicarse sin palabras. Ella jamás había sido capaz de leer sus expresiones con tanto detalle, el sutil cambio de expresión en sus ojos idénticos o las sonrisitas traviesas que después formaban. Jamás, hasta ese mismo momento. Tal vez fuera porque, tras tanto tiempo juntos, conociera a ambos mejor de lo que creía.
— Estáis mal de la cabeza —ambos sonrieron—. Tenéis que estar de broma.
— Siempre hemos sabido que nuestro futuro está más allá del desarrollo académico — sonrió en grande Fred, con cierto toque de diversión—. Hogwarts se ha convertido en una pesadilla, ¿por qué seguir aquí si no nos sirve de nada?
— Tal vez para graduaros —repuso Eden con cierta ironía—. No podéis estar pensando en dejar el colegio así como si nada.
— Lo único que me preocupaba eras tú —dijo Fred—. Pero estarás mejor sin una distracción como nosotros antes de los EXTASIS. ¡Menos trabajo para ti, preciosa! Además, estarás con Lee, Angie y Alicia.
— Nosotros prepararemos Sortilegios Weasley para la gran inauguración — añadió su gemelo—. Así, cuando te gradúes con las mejores notas, estará todo listo.
Volvieron a mirarse.
— Una salida por todo lo alto — musitó emocionado Fred.
— Creo que es el momento perfecto para hacer publicidad de nuestra marca — complementó George.