Al observar al hombre que ha tomado a su hija y la introduce al auto, Jimin decide cambiar de dirección y correr hacia la tienda en que Jeon se encuentra.
En cada trote rápido que da, lágrimas caen al suelo, siente como si su corazón estuviera a punto de romper su caja torácica, mira cada tienda con su vista borrosa debido a las lágrimas que empañan sus ojos.
—¡Jungkook! —vocifera, sin dejar de correr. —Jungkook —solloza, mientras la gente a su alrededor lo ve extraño.
El rubio, gira su vista y observa como el auto se pone en marcha.
—No por favor. Mi hija no —lloriquea.
Acelera un poco más la corrida, intentando limpiar las lágrimas de su rostro que vuelven a salir segundos después.
—¡Jungkook! —grita con desesperación sintiendo su garganta doler debido al fuerte grito.
Ve que está cerca de la tienda, pero también se percata que el auto está a punto de sobrepasarlo.
—Mierda —masculla.
—¡Jungkook! —grita frente a la tienda de armas.
El mayor, escucha su nombre ser pronunciado por su ángel, de forma automática y rápida sale de la tienda observando como la silueta de Jimin corre hacia la calle tras un auto.
—¡Jimin! —exclama Jeon, comenzando a correr tras él.
—Se la llevan —solloza el menor, sin detenerse.
Jungkook, acelera su paso cuando escucha las palabras "se la llevan" alcanza a Jimin, intentando frenarlo, pero no lo logra.
—Injae —se lamenta el rubio, provocando que los vellos de Jeon se ericen, que su corazón palpite desenfrenadamente y todo de él se enfurezca.
El pelinegro acelera el paso dejando a Jimin atrás, saca su nueve milímetros y dispara al auto en el cual, llevan a su hija.
El vehículo acelera de manera brusca provocando que los neumáticos rechinen sobre el asfalto, el mayor los maldice entre murmuros.
—¡Injae! —escucha Jeon a lo lejos, el grito adolorido y quebrado de su ángel.
Grito que lo hace detenerse en medio de la calle mientras el auto desaparece de su vista a máxima velocidad.
Jungkook, aún continúa escuchando el grito de Jimin en su mente una y otra vez. Grito que destroza su corazón y que a la vez hace que su furia aumente, odia ver mal a su ángel, pero más odia el que le hayan arrebatado a su princesa.
Jeon deja salir un fuerte suspiro, aun continúa en medio de la calle, alza su vista al cielo y luego extiende la mano con la que sostiene el arma, la lleva a su cabeza y da unos cuantos golpes en su cabeza con la punta de su arma.
En su mente cada maquinación que se forma es de venganza y mucho dolor al maldito que ha tenido el valor de llevarse a su hija.
Los sonidos de un claxon se escuchan sacando de sus pensamientos a Jeon, se gira sobre sus talones de manera rápida, cree que le pintan a él, pero no es así.
El auto se encuentra a unos escasos centímetros de donde su ángel yace en medio de la calle, completamente derrumbado y perdido en su dolor.
Jungkook sin rechistar camina a paso rápido con semblante serio, y su entrecejo fruncido, apuñando el arma en su mano con su dedo índice colocado en el gatillo listo para tirar de él, y dispararle al maldito que no deja de tocar el claxon de su auto para que Jimin se levante del lugar.
El vehículo intenta acelerar y en ese momento, Jungkook, alza su arma y le dispara a uno de los neumáticos.
El tipo deja de acelerar. El pelinegro, llega hasta donde Jimin se encuentra, se acurra a su lado escuchando como el menor solloza y susurra el nombre de su hija una y otra vez.
Jeon no sabe que decir, sabe que no hay palabras que reconforten a Jimin y mucho menos a él, ambos quieren lo mismo, quieren a su hija de nuevo junto a ellos.
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Enamorado De Un Narcotraficante
ActionJeon Jungkook, es un temido narcotraficante ya que, lidera una de las bandas más poderosas de todo Seúl. Es un hombre atractivo para hombres y mujeres. Park Jimin, es un chico normal que trabaja en sus horas libres de universidad para poder brindarl...
