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Los días pasaron y llegó el momento de la cita programada con Edgardo en la empresa, Mayte se preparaba para la reunión mientras Manuel la observaba con preocupación.

Amor, en serio está bien, no quiero quedar como un marido celoso-Dijo Manuel mirándola con un toque de inseguridad en sus ojos.

No estarías como mi marido celoso-Dijo Mayte sonriendo con ternura alisándole la chaqueta y acariciando su barbilla-Sino como el presidente de la empresa-Le dijo inclinándose para darle un beso suave en los labios.

-Manuel sintiéndose un poco más relajado por la respuesta y el gesto cariñoso, sonrió y la abrazó-Entiendo, pero si necesitas algo o si algo no te parece bien, solo dímelo-Le susurró.

Lo haré y gracias por preocuparte-Prometió Mayte mirándolo con confianza-Sé que esta reunión es importante para ambos, pero confío en ti y en nuestra relación-Dijo guiñándole un ojo y Manuel la besó con ternura pero antes de alejarse, ella lo jaló de nuevo por la corbata robándole otro beso que hizo sonreír a ambos.

Edgardo llegó a la oficina de Mayte justo cuando ambos estaban dándose una breve pero afectuosa despedida.

Espero no estar interrumpiendo un momento romántico-Dijo Edgardo con una sonrisa mientras observaba la interacción.

Nada de eso, solo estaba dándole a mi esposa un poco de cariño antes de que empezara el día-Dijo Manuel brindándole una sonrisa amistosa a Edgardo.

No te preocupes, Edgardo-Respondió Mayte sonrojada pero sonriendo-Manuel solo estaba dándome ánimos para la reunión-Dijo mirando a Manuel con una sonrisa-Vamos a la sala de juntas-Dijo mirando a Edgardo con una sonrisa.

Después de eso, se dirigieron a la sala de juntas mientras Manuel se retiraba para continuar con sus responsabilidades dejando a Mayte y a Edgardo para discutir los detalles del trato, ambos sabían que las dinámicas del negocio y las relaciones personales podían entrelazarse pero estaban decididos a manejar la situación con madurez y comprensión.

Jamás me imaginé que estarías casada-Confesó Edgardo y Mayte lo miró arqueando una ceja.

¿De verdad? ¿Por qué te sorprende tanto?-Dijo Mayte mirándolo con una mezcla de sorpresa y curiosidad.

Simplemente no lo sabía-Edgardo se encogió de hombros con una sonrisa-Con todo el tiempo que hemos trabajado juntos, nunca mencionaste nada-Dijo mirándola.

Bueno, las cosas cambian-Dijo Mayte riendo suavemente-Manuel y yo hemos estado juntos durante años, y aunque quizás no te lo haya contado antes, es una parte importante de mi vida-Dijo sonriendo y mordió ligeramente su labio recordando a su esposo.

Entiendo, solo es que con la dinámica que tenemos, no lo había visto venir-Dijo Edgardo asintiendo comprendiendo a lo que Mayte se refería.

Sí, a veces es fácil olvidarse de los detalles personales en el trabajo-Dijo Mayte sonriendo-Pero ahora que lo sabes, espero que no haya problema-Dijo mirándolo fijamente.

Para nada-Aseguró Edgardo-De hecho, me alegra saber qué está feliz, ahora vamos a ponernos al día con los detalles del contrato-Dijo mirándola fijamente.

Ambos se sentaron y comenzaron a revisar los documentos, la conversación continuó con un enfoque profesional pero Edgardo parecía estar aun inquieto queriendo saber más sobre la vida personal de Mayte y volvió a desviar la conversación.

May, disculpa que insista pero es que realmente me sorprende que jamás quisiste ser novia de nadie y ahora seas la esposa de Mijares-Dijo Edgardo mirándola fijamente y Mayte levantó una ceja ante el comentario de Edgardo.

El tratoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora