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La luna de miel terminó y tuvieron que regresar a la ciudad, a su ajetreada y ocupada vida en la ciudad,  la rutina se reinstaló suavemente en sus vidas, Mayte retomó sus responsabilidades en la empresa pero Manuel se aseguró de que su carga de trabajo se mantuviera manejable pues no quería que el estrés afectara su embarazo.

He hablado con los recursos humanos, y vamos a ajustar tu horario para que no te sobrecargues, quiero que te sientas bien y no estresada-Dijo Manuel mirándola con ternura.

Gracias, amor-Respondió Mayte sonriendo-Me siento afortunada de tenerte a mi lado, a veces me pregunto cómo manejábamos todo antes-Suspiró recordando el tiempo en el que no se llevaban bien.

Siempre encontramos la forma-Dijo Manuel levantando su mentón-Ahora, lo más importante es que te cuides y disfrutes de este momento-Dijo mirándola con ternura mientras le acariciaba el brazo.

Mayte asintió y continuó con sus tareas, sabiendo que contaba con el apoyo incondicional de Manuel.

...

Los días siguientes, se llenaron de preparativos para la llegada de sus bebés, Manuel también se aseguraba de estar presente en cada detalle, desde las citas médicas hasta la preparación del hogar para la llegada de los pequeños, su dedicación y amor por Mayte y su futuro juntos reflejaban el compromiso que habían adquirido el uno con el otro.

En la habitación de los bebés, Mayte estaba ocupada organizando la ropita que había comprado con tanto esmero, sus movimientos eran meticulosos mientras colocaba cada prenda en su lugar sobre el buró.

¿Cómo te sientes, amor?-Preguntó Manuel mirando el vientre de Mayte con cariño.

Un poco cansada, pero emocionada-Respondió Mayte girándose para mirarlo-Estoy ansiosa por verlos aquí y tenerlos en nuestros brazos-Dijo sonriendo y ajustando una pequeña camisa.

Manuel, por su parte, estaba en el proceso de armar las cunas, todas blancas y perfectamente alineadas, cada pieza se ensamblaba con cuidado, y él no podía evitar dejar escapar miradas de ternura hacia el creciente vientre de Mayte, no podía evitar contar el tiempo que faltaba para tener a esos pequeños en casa.

No puedo esperar a ver a nuestros pequeños durmiendo en estas cunas-Dijo Manuel sonriendo-Me imagino cómo será cuando estemos aquí con ellos-Dijo mirándola.

Yo también, a veces me imagino cómo será cada día con ellos-Dijo Mayte con mucha ilusión en su mirada.

Gracias por ser tan increíble, Mayte-Dijo Manuel mientras terminaba de ajustar la última cuna-Eres la mejor mamá que nuestros bebés podrían tener-Dijo rodeándola con un abrazo suave.

Y tú serás el mejor papá-Dijo Mayte acariciando sus mejillas-Estoy tan agradecida de tenerte a mi lado en esta etapa-Dijo conmovida.

Se quedaron así por un momento, disfrutando de la paz que emanaba la habitación mientras visualizaban el futuro que estaban construyendo juntos, el cuarto de los bebés estaba impecable, las cunas blancas estaban bien colocadas y la ropita ordenada, todo estaba preparado para recibir a los pequeños que estaban por llegar.

Está todo perfecto, ¿no crees?-Murmuró Manuel-Solo hace falta que lleguen nuestros bebés para completar este lugar-Dijo admirando la habitación.

Sí, es increíble como en tan poco tiempo hemos preparado todo para ellos-Dijo Mayte suspirando sintiéndose nerviosa-Solo nos queda esperar y disfrutar de estos últimos meses de tranquilidad-Dijo sonriendo mientras acariciaba su vientre.

Ambos miraron alrededor, satisfechos con el resultado de su trabajo y emocionados por la llegada de sus hijos, con cada detalle preparado, estaban listos para el próximo capítulo en sus vidas como padres.




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