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Van por ella o por los niños, y no es solo por dinero, esto ya es algo personal-Dijo el jefe de seguridad con el ceño fruncido.

Refuercen todo, no solo este piso, todo el hospital-Dijo Manuel apretando los puños-Y quiero a uno en la puerta del cuarto, las 24 horas-Dijo controlando su rabia.

Ya está hecho, pero creo que es hora de que hablemos con alguien más-Dijo el jefe de seguridad mirándolo serio.

¿Quién?-Preguntó Manuel confundido.

El hombre que Gerardo contrató, Iván Serrano ya no está solo como apoyo...ahora es pieza clave-Respondió el jefe de seguridad mirándolo fijamente.

¿Iván?-Preguntó Manuel frunciendo el ceño y el hombre asintió.

Iván Serrano, era un amigo de Gerardo, Manuel lo conocía pues había sido compañero universitario de su primo, lo último que había sabido de él fue que era agente federal, y también que fue novio de Sofía, pero que tenía que ver en todo esto, era algo que no entendía.

Trae de inmediato a Iván-Ordenó Manuel molesto.

...

Minutos antes...

Desde su auto, Iván vigilaba la entrada principal de la casa donde vivían Manuel y Mayte, llevaba varias noches así, turnándose con otros compañeros de seguridad privada que había reclutado discretamente, pero ese día era distinto, recibió un mensaje codificado en su teléfono.

"Se reventó la fuente, están camino al hospital."

El mensaje lo envió uno de los guardias colocados en la entrada de la casa, Iván encendió el motor de inmediato y tomó una ruta alterna hacia el hospital, queriendo llegar antes, revisar el perímetro y asegurarse de que el camino estuviera libre.

Había aprendido que Sofía no jugaba limpio y que Gerardo, aunque en el fondo parecía tener intenciones nobles, estaba atrapado en un terreno peligroso, Iván no confiaba ni un segundo en ninguno de los dos.

Afuera del hospital, Iván bajó la velocidad, había un sedán negro estacionado justo en una esquina con las luces apagadas, no parecía pertenecer a prensa ni a familiares, tenía las ventanas polarizadas.

Demasiado sospechoso-Murmuró bajando el cristal de su auto lentamente.

Sacó una cámara pequeña, tomó algunas fotos y las envió a Gerardo, quien no tardó en responder.

"Ese auto no lo conozco, pero tampoco puedo asegurar que no es de Sofía, cuidado"

Están empezando a desesperarse...-Dijo Iván apretando los dientes.

Vio a Manuel llegar en su camioneta, ayudando a Mayte a bajar con el apoyo de enfermeras y camilleros, el rostro de Manuel reflejaba miedo, preocupación y amor, Mayte con una mano en el vientre y otra aferrada al brazo de su esposo, respiraba profundo.

Qué valiente-Pensó Iván mirándola con admiración.

Después de horas, la sala de espera del hospital era silenciosa, solo el eco lejano de los pasos del personal y el pitido ocasional de algún monitor rompían la calma, Iván estaba apoyado contra la pared con los brazos cruzados, observando a cada persona que pasaba, habían sido horas tensas con Mayte en trabajo de parto, el ambiente estaba lleno de ansiedad y la amenaza aún se encontraba latente, entonces lo vio, el jefe de seguridad privado que Manuel había contratado se acercó con paso firme.

Iván...el señor Manuel quiere hablar contigo-Dijo con voz neutral, aunque su mirada mostraba curiosidad contenida.

Lo imaginé-Dijo Iván asintiendo.

El tratoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora