-Necesitamos arreglar este lugar, está muy feo. -Exploró el cuarto con su vista.
-Es bueno que te des cuenta. -*Sarcasmo*.
-Arreglate, vamos a salir. -Salió del cuarto y se fue.
¿Qué? ¿Salir? ¿Había escuchado bien? No cabe duda que Sebastián está cada vezmás loco. Un díaparecemos amigos y al otro ni siquiera nos podemos ver en pintura. Espero que hoy sea un día bien, trataré de portarme lo mejor posible con Sebas para no hacerlo enojar, aunque parte de sus enojos no son por mi culpa.
Abrí el grifo de la regadera y entré a remojarme, me bañé rápido y cuando salí me puse:
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Subí al cuarto de Sebastián para que me prestara su cepillo y decirle que ya estaba lista. Cuando entré él no teníaaún puesta la playera pero sí su pants, parece que nos habíamos puesto de acuerdo para salir vestidos igual.
-¿Me prestas tu cepillo?
- Sí, allá está. -apuntó con su dedo a la dirección donde se encontraba.
-Gracias.
Ambos estábamos frente al espejo de su habitación viéndonos, él se ponía crema y desodorante mientras yo sólo me cepillaba el pelo.
-¿Quieres crema? - Me preguntó.
-Claro.
-Creo que me eché mucha. -Con sus manos me embarró la crema en la cara.
-Hey, ¿qué te pasa? -Ambos nos empezamos a reír.
-Tú dijiste que querías crema. -Se excusó.
-Oh, espera. Me cayó en el ojo. -Me reí mientras mantenía el ojo cerrado.
-Te ayudo.
Se acercó y me empezó a limpiar el ojo con su mano y un pañuelo, yo sólo mantenía ambos ojos cerrados mientras él intentaba limpiarme. Los abrí cuandosentíque ya estaba todo listo. Sebastiánsólo me veía y aún lo tenía muy cerca de mí. ¿tenía algo en la cara? Sí, la crema. Empecé a deslizar mis manos pormi cara haciendo que la crema se incorporara y humectara. Sebastián agarró mis manos haciendo que parara. Se fue acercando más, ay no. Si trataba de besarme no lo iba a conseguir, no debemos de pelear hoy. Justo cuando apenas estaba por tocar mis labios el timbre de la puerta sonó y yo corrí hacia ella.
-Yo abro.
Bajé las escaleras rápidamente y Sebastiántambién corrió rápidoatrás de mí, a él no le gustaba que yo fuera quién abre la puerta. La abrí antes de que me alcanzara y no me esperaba la visita de aquella persona. ¿Cómo sabía que me encontrabaaquí?
Voltee a ver a Sebastián y él sólo asintió con la cabeza, le sonreí y corrí en dirección a Kate, la abracé como nunca lo había hecho, extrañaba demasiado a mi mejor amiga. Una lágrimaresbaló por mi mejilla.
-Tn, me tenías muy preocupada desde aquella vez que saliste de mi casa, nuca supe el por qué lo hiciste y todos los días iba a buscarte a la prepa pero nunca te encontré.
Francisco fue el que dijo que yo me encontraba aquí.
-Tn y yo pareja, es por eso que la saqué de estudiar. -Habló Sebastián.
Yo sólo lo voltee a ver y él sonrió, me daba igual lo que dijera, estaba feliz de ver a mi mejor amiga y qué bueno que Sebastián no reaccionó mal a su visita.
-¿En serio? Qué bonito. ¿No será que por ahí andan esperando a un chamaco? -Sobó mi vientre.
Seguro Sebastián se está muriendo ahora.
-No, aún no es tiempo pero ya mero. -Hablé yo.
-Sólo pasaba para verificar que sí estuvieras aquí y ya veo que sí, mucho gusto en saludarlos y Tn, mi mamá te extraña, haber cuando vas a comer a la casa, tú también puedes ir. -Nos sonrió a ambos.
-Claro, gracias. -Habló Sebastián.
-Fue un gusto volver a verte Kate, te extrañaba mucho, perdón por salir así de tu casa, un amigo me necesitaba.
Sebastián me fulminó con la mirada, y es que sabía que ese amigo es Luke. Él nos vio cuando escapabamos de la casa de Kate. Kate se fue y yo me quedé con Sebastián.
-¿La extrañabas? - Me preguntó Sebastián.
-Sí, mucho. No sé cómo se enteró de que estaba acá, bueno sí. -Elevé los hombros.
-Debes decirle que no le diga a nadie. ¿ella tiene contacto con Luke? No quiero molestias en mi casa.
-Luke sabe de ella. -Asentí.
-Cuando lleguemos de compras debes advertirle que nadie debe saber dónde estás. ¿entendido?
-Sí. -Asentí.
-Bien, ahora unas pequeñas reglas antes de salir allá afuera.
Me agarró de la la mano y se sentó en un costado del sillón, yo quedé parada y ahora estábamos a la misma altura.
-¿Cuáles son? -Pregunté.
- No vas a platicar con nadie, no debes acercarte a nadie, no debes moverte ni un solo metro de mí, siempre dejes estar junto a mí. Sí ves a alguien conocido avísame y saldremos de ahí. Actuaremos como si fuéramos novios. -Sonrió.
-¿La última es necesaria? -Fruncí el ceño.
-Es esencial, a una chica con novio nadie se le acerca. Ah, y la última y más importante. No intentes escapar, sabes que me pongo mal cuando me haces enojar. -Agarró mi mano.
-Está bien, ¿Nos podemos ir ya? Muero por salir. -Sonreí.
-Vámonos.
Se paró del sillón y salimos de la casa, nos subimos a su camioneta y la puso en marcha. Esperé tanto este momento.