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Narra Luke.
La llamada de Tn me había dejado un poco tranquilo, al menos sé que está con ellos y no en otro lugar, hoy tenía que ir por ella, no iba a permitir que el idiota de Villalobos se la llevara. Tenía que hacer un plan, realmente no sabía muy bien qué haría pero tenía que hacerlo lo más rápido posible. Fui con Michael y Calum, ellos por lo menos ellos me pueden ayudar en algo, Ashton nunca hace nada, él siempre se la pasa comiendo y viendo series, ni parece que existe.

Narra Villalobos.
Era momento de decirle a Diana que me iré a Europa junto con Tn. Y decirle a Tn que ya haga su maleta porque nos vamos hoy en la noche.

Bajé a la cocina que ahí es donde es más seguro que me los encuentre a todos y sí, justo estaban todos comiendo.

-Tn, sube a tu cuarto, necesito hablar contigo. -pensé que no me haría caso como siempre lo hace pero esta vez sí me obedeció.

Ella subió y yo iba detrás de ella y cuando llegamos al cuarto cerré la puerta, no quería que nadie escuchara a dónde iríamos. Tengo que vender mucha hachís y eso es algo peligroso, al menos si muero Tn queda libre y no con ellos esperando mi llegada.

-¿De qué quieres hablar? -Dijo Tn entrando al cuarto.

Yo cerré la puerta para que nadie escuchara nuestra conversación.

-Quiero que hagas tus maletas ya, nos vamos hoy en la noche.

Por una parte estaba feliz, necesitaba ese tiempo para estar solo con Tn. Las cosas cambiaron desde que ella se fue de la casa o más bien desde que el idiota de Hemmings apareció en su vida, no sé qué haya hecho ese idiota que Tn ya no me ve como lo hacía antes.

Narra Tn.
¿Qué? ¿Había escuchado bien? Yo no quería ir a ese estúpido viaje y menos solamente con Sebastián, cada vez lo odiaba más, él y yo no podemos estar juntos, no puedo verle ni siquiera en pintura, lo odio tanto por quitarme mi vida. Pero tenía esperanzas, estaba esperanzada a qué Luke llegara antes de irnos.

-Esta bien, yo las hago ya mismo. -Tenía que retrasar nuestro vuelo y perderlo, yo qué sé.

-Me parece perfecto, al rato te veo. -Salió de la habitación.

Es increíble cómo las personalidades de Sebastián cambian muy radicalmente, en un segundo está feliz pero en otro está super enojado. Y sólo conmigo, no entiendo. Cómo no se enoja con la idiota de Diana, maldita vieja la odio tanto. Ya quiero ver la cara que pone cuando se entere de que me voy a ir con Sebastián, aunque eso no va a pasar, espero no tragarme mis malditas palabras.
Bajé para terminar de comer y ya no había nadie más que Arango, Diana y Rk. Genial. Me senté a lado de Rk y terminé de comer.

-¿Ya preparaste tus maletas? Hoy sale el vuelo por la noche. -Me dijo Arango y la cara de Diana fue de confusión.

Tragate ésta, perra.

- No, ahorita subiré a hacerlo, gracias por recordar. -Rodee mis ojos.

- No sé si Sebastián ya tenga todo listo, ese vuelo es muy importante, no lo pueden perder. -Volvió a hablar Arango.

-¿Qué? Yo todavía no tengo mi maleta lista. -Habló Diana.

-Claro que no, la servidumbre se queda en la casa. -Le contesté yo.

-Eso está por verse. -Me hizo una mueca que lo único que ocasionó fue darme risa.

- Es verdad, sólo irán ella y Sebastián. -Contestó Arango.

- No, ¿cómo así? Yo tengo que ir, esta mustia no puede ir con mi novio. -Alzó la voz.

¿Novio? Jamás. Sebastián nunca le hará casa a esa gata.

-¿Novios? -Me empecé a reír.

-Sí, aunque te cause risa, ¿o qué? ¿Celos? -Levantó su plato de la mesa y fue a ponerlo en la tarja.

Sí.

-Obvio no, sólo es que Sebastián jamás le hará caso a alguien como tú. -La miré de arriba a abajo.

-¿Ah sí? ¿Y piensas que a ti sí te puede ver algo lindo? Porque yo no lo veo. - Se puso enfrente de mí.

-Deja de meterte en mi vida. -Me paré de la silla y me puse enfrente de ella.

-¿Qué? ¿Te quedaste sin ofensas? Pobre de ti. -Hizo una voz fingida.

-Maldita zorra. -Quise caminar a golpearle pero Rk se puso frente a mí y Arango frente a ella.

-Basta, sino se llevan no se miren, eviten problemas. -Dijo Arango.

- Pues esta zorra que no deja de estar molestando, parece que la vida no la coje. -Me dijo Diana.

En eso bajó Sebastián.

-¿Qué pasa? -Preguntó porque escuchó lo último que dijo Diana, aparte de cómo estábamos.

-Tn tiene celos de que seamos novios. -Diana me miró y me sonrió sarcasticamente.

-¿Novios? -Caminé hasta Sebastián y le di un beso de los que se dan los enamorados, de esos donde la guerra de lenguas nunca acaba. Obvio Sebastián me lo correspondió, qué suerte, sino hubiera quedado en ridículo.

Secuestrada •S.V.•Donde viven las historias. Descúbrelo ahora