Capítulo 19

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La fiesta comenzó hace casi una hora y la casa está a reventar de adolescentes. Melissa y yo somos el centro de atención en la pista mientras bailamos juntas una canción electrónica que se ha vuelto increíblemente popular en estas últimas semanas. Peter desapareció hace un rato ya y lo último que me dijo fue que quedaban pocas bebidas. Observo el lugar con un poco más de detenimiento, pero no hay rastro de mi bomba sexual.

—Mel —grito por encima de la música—. ¡Iré a buscar a Peter! —Ella sonríe y me enseña sus dos pulgares arriba.

—¡No hagas nada que yo no haría! —Se dio media vuelta y siguió bailando con el primer chico que apareció.

Camino entre los cuerpos sudorosos que apenas se percatan de mi presencia cuando los intento apartar y trato de no cohibir a las parejas que están compartiendo más que saliva ante los ojos de todos. ¿Acaso soy la única que odia tener ese tipo de atención? Probablemente.

Cuando entro a la cocina hay menos gente, pero la música es muy fuerte aún, como si hubiera un parlante en cada cuarto de la casa. Dennis está sirviendo un par de tragos por lo que me acerco los más posible para que me vea.

—¿Has visto a Peter? —pregunto un poco fuerte y Dennis ríe. Creo que estoy algo sorda por la música.

—¡No! —me grita en broma y mi risa no se hace esperar—. Fue con un par de chicos a comprar más bebida, creo que vinieron más personas de las que contaron—explica—. ¿Dónde está Melissa? —mira con poco disimulo detrás de mí en busca de mi amiga.

—Ella se quedó bailando, quizá deberías ir, me sentiría mejor sí sé que está contigo.

Dennis en este momento tiene mi máxima confianza para poder darle la responsabilidad de cuidar a mi mejor amiga en su estado más vulnerable… La ebriedad.

—Está muy linda hoy. —Él bebe el contenido de su vaso de un trago—. No voy a dejar que otro me quite el lugar que estoy intentando conseguir, te veo luego. —Me dedica una sonrisa rápida y sin perder más tiempo se dirige a la pista de baile.

—¡Suerte!

Bien, así que Peter salió y quién sabe cuándo vuelva. Espero que sea pronto porque mis únicos dos amigos no están a mi alrededor y no soy tan buena socializando como me gustaría. Decido aprovechar el tiempo que tengo para hablarle a Mike así que, sin más preámbulo, saco mi teléfono y marco.

—Delia, ¿están bien? —pregunta con rapidez.

—Ambas estamos bien, Peter se fue a comprar más bebida y Melissa está bailando. ¿Has visto algo sospechoso? —pregunto intentando escuchar su respuesta por encima de todo el ruido.

—Todo normal por aquí, escondí el auto entre los árboles y estoy a menos de un kilómetro por si me necesitas.

Es claro que está preocupado, me lo ha dejado en claro desde que le dije lo de la fiesta, pero necesito que esté tranquilo y confíe en mí.

—Estaré bien—le aseguro y lo escucho suspirar.

—Frank estuvo investigando y Scott ha desaparecido del mapa. No está en casa de sus padres tampoco, así que, sólo nos queda esperar. —Es decir que mis esperanzas de venir a ésta fiesta y encontrar a Scott son nulas.

—Es bueno saberlo —digo irónica—. Iré a verificar que Mel no esté haciendo ninguna tontería, te llamo luego.

—Aquí estaré, ten cuidado con las bebidas.

—Lo tendré.

Me paro en el umbral de la puerta y me quedo observando como mi amiga baila con Dennis. Se ven muy lindos juntos y él la mira de tal forma que te hace querer estar en el lugar de Melissa, porque creo que todas merecemos que al menos una vez en la vida alguien nos dedique ese tipo de mirada, la que te hace sentir única ante sus ojos.

De repente se comienzan a besar, son tímidos a su manera y se nota, debe ser porque Melissa no está ebria aún, porque de lo contrario se estaría devorando al pobre. Solo espero que mañana no se arrepienta y que le dé una oportunidad al menos. 
Diviso a lo lejos a Rebecca, trae puesto un vestido negro completamente transparente que dejaba ver su perfecto cuerpo en traje de baño. ¡Por favor! Solo las modelos pueden verse así. ¿Se está acercando a mí? Aparto la mirada rápidamente, pero su cuerpo de Barbie llena mi campo de visión una vez más.

—¡Dalia! —grita con falsa emoción. ¡Vamos, que no es tan difícil! —. ¿Dóndee está Peter? —balbucea. Bueno alguien sí está ebria.

—Es Delia —aclaro de mala gana y ella comienza a reír de forma histérica—. Y no lo sé.

—Como seaaa. —Su risa se vuelve más irritante a cada segundo que pasa—. Ven aceercaate y toma eesto. —De repente me obliga a beber un trago de la bebida que ella traía en su mano—. Nuunca vass a estar a ssu niveel.

Me recorre de arriba a abajo con una mirada sombría mientras yo trato de no ahogarme con lo que sea que me hizo beber. Creo que era vodka, pero no sé diferenciar las bebidas aún. Rebecca se va sin mirar atrás, como si nada hubiera pasado y me parece tan extraño lo que dijo. Sé que Peter no acostumbra a salir con chicas como yo, pero estoy muy segura de que si estoy a su nivel y si no es así pues allá ella con sus celos.

Salgo por la puerta trasera en busca de aire fresco ya que un calor invadió mi cuerpo de un segundo al otro. Me apoyo en el barandal que hay en el pórtico y respiro con pesadez. Los pensamientos comienzan a volverse borrosos en mi cabeza y apenas soy capaz de reconocer en donde estoy.

Sé que es para algo importante, pero no puedo recordar qué es exactamente y mi cabeza no está de mi lado ahora mismo. Los árboles se ven sombríos y parece que se mueven de forma antinatural.

—Hola.

Doy un pequeño brinco del susto y mi mano va directamente hacia el lado de mi pecho donde late de forma desbocada mi corazón. Un chico está parado justo frente a mí y solo el barandal de madera nos separa.

—Hola —¿Esa es mi voz? Suena extraña, como si hablar fuese la tarea más difícil del mundo.

—¿Estás bien? —pregunta y asiento—. Soy Hunter —se presenta con una sonrisa.

Es claro que sé quién es porque tenemos clase de Finanzas juntos, pero no me iba a poner a explicar todo eso y aunque quisiera, no creo poder.

—Delia. —Mi voz es apenas audible.

—¿Qué haces aquí afuera? —Mira a su alrededor y asumo que busca a más personas.

—Necesitaba aire —contesto.

—Entiendo, yo también. ¿Quieres que caminemos juntos?

En menos de tres segundos lo tengo a mi lado, con su mano sobre la mía y me pongo a pensar que quizá estuvo todo el tiempo ahí. Mi mente es un lío.

—No lo sé, creo que estoy bien aquí. — ¿Por qué demonios me siento tan débil?

—Ven vamos.

Me empuja ligeramente y para mi sorpresa mis pies responden comenzando a caminar. Hunter guía mi paso directo hacia los árboles tenebrosos y cuanto más me acerco, más grandes parecen. Esto se está saliendo de control.

—Debo buscar a Peter —susurro, pero apenas paso de ser percibida para él.

—Oh no te preocupes, volveremos pronto.

Creo que estábamos bastante alejados ya, pero yo no tenía el control. Mi mente era consciente de lo que sucedía, pero mi cuerpo era un zombi. ¿Cómo llegué a estar en esta situación? Me siento como gelatina, como una especie de muñeca de trapo que no puede coordinar dos pasos en dirección contraria a las malas intenciones de Hunter.

Un dolor fuerte recorre mi espalda y me trae un poquito a la realidad. Hunter me tiene acorralada contra un árbol y sus asquerosos labios atacan desesperadamente mi cuello mientras sus manos heladas subían mi vestido. Lo que daría por llegar a Mike o por simplemente poder defenderme, lo he hecho antes ¿Por qué no puedo ahora?

—Para… —pido en vano—. Por favor.

Las lágrimas de completa frustración y miedo se acumularon en mis ojos y comenzaron a rodar por mis mejillas.

—Tranquila. —Logro ver como se baja el pantalón lo justo y necesario para lo que piensa hacer—. Te gustará.

Todo se ha ido al demonio en este momento. Hunter va a violarme y nadie lo sabrá, estoy perdida en este maldito bosque pidiendo a los Dioses un milagro para que saquen a éste imbécil de encima de mí, pero creo que no voy a tener esa suerte.

Debí quedarme adentro, debería estar bailando con Melissa o esperando a Peter, en cualquier lugar menos aquí. Me siento estúpida por no haber pensado bien las cosas y sé que no voy a ser capaz de luchar contra él. No sé qué tenía la maldita bebida que Rebecca me obligó a tragar, pero sin duda bloqueó todos mis sentidos.

—Por favor —susurro una vez más.

Esta vez no hubo respuesta, pero pude sentir una especie de forcejeo y luego me caí al césped. No puedo mover ninguna extremidad y las lágrimas no me dejan ver con claridad. Sólo siento la disputa que hay a mi alrededor y una extraña paz que me llena al saber que Hunter no logró su cometido.

—¡Hijo de puta! —Una voz enfurecida gritaba en medio de todo y sé que el dueño de dicha voz está golpeando sin cesar a Hunter—. Vuelve a tocarla y te mato.

Era un puñetazo detrás del otro y sin darle ninguna oportunidad de defenderse. Creo que lo va a matar en serio y nada puedo hacer para evitarlo. Mis parpados luchan, pero no puedo distinguir nada más antes de que todo se extinguiera. Sólo había dos sombras, una estaba siendo molida a golpes y la otra era mi héroe.

¡Estoy muriendo! No me maten por dejar las cosas así 🤗 espero actualizar pronto. Gracias por leer, valoro mucho su tiempo y cuento con sus votos. Muchas Graciasss 💜❤💜

Un Pequeño  Cambio De Planes ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora