Maldigo una y otra vez al buzón de Dennis y Melissa. ¿Para qué tienen teléfono? Bien, entiendo que Mel esté molesta, pero Dennis me debe una explicación que por lo que veo, no voy a conseguir hoy.
Suspiro con frustración cuando guardo el dichoso teléfono en mi bolso y sigo mi camino a casa. La extraña sensación de estar siendo observada desde que bajé del autobús no ha cesado y me preocupa esta paranoia que estoy sintiendo. No importa a donde vea, nadie viene detrás de mí y a pesar de eso, no me permito bajar la guardia. Mi móvil comienza a sonar y como una loca revuelvo todo el interior de mi bolso hasta que por fin lo encuentro. La esperanza de que sea Mel o incluso Dennis se esfuma cuando contesto.
—Hola tío. —Sostengo el teléfono entre el hombro y la cabeza mientras busco las llaves—. Ya estoy en casa.
—¡Delia! —exclama Mike—. ¡Sal inmediatamente de ahí! —grita mientras escucho como insulta a alguien que se atravesó en su camino.
—¿Qué sucede? —Un escalofrío recorre mi espina dorsal cuando veo una sombra a través de la ventana—: Hay alguien adentro —susurro.
—Estoy a cinco calles, corre.
No lo pienso dos veces y como salgo corriendo. Siento al intruso detrás de mí y mi desesperación crece. Un empujón es más que suficiente para caer sobre mis rodillas y a la velocidad que iba tomando, el impacto es aún mayor. Grito cuando me toma del cabello con fuerza, mis rodillas escuecen y las lágrimas pican en mis ojos. No puedo verlo porque me tiene sujeta de tal forma que mi espalda queda completamente pegada a su torso, pero sé que esto no va a terminar bien y tengo miedo.
—Escucha bien perra —gruñe con su acento marcado y muy parecido al de Isaac—. Aléjate de él, si quieres seguir viviendo.
Me deja caer al suelo e inmediatamente me llevo ambas manos a la zona sensible de mi cabello mientras que lloro sin pudor alguno. Pensé que eso era todo, que la amenaza había quedado clara para ambos, pero me equivoqué y una fuerte patada hace que mis costillas suenen y mi cuerpo se quede tieso en el suelo. Siento que no respiro y cuando vuelvo a mirar, su pie se estrella directamente contra mi rostro y todo se oscurece. Soy capaz de escuchar el freno de un coche y la desesperación de mi tío, pero nada puedo hacer para calmarlo.
Me encuentro en un lugar lejano a la ciudad y siento que alguien está conmigo, pero no sé de quién se trata.
—¿Te imaginas un futuro sin todo esto? —pregunta el extraño.
—¿A qué te refieres?
Intento acercarme a él, pero no puedo moverme, es como si mi cuerpo estuviese pegado a la pared y no existe peor sensación.
—Un futuro sin personas. —Frunzo el ceño ante su cruda confesión.
—No entiendo.
—Quizá el mundo se acabe algún día —explica el extraño—. Y sí eso sucede me gustaría flotar para ver el espectáculo. —Todo suena increíblemente macabro—: Te llevaría conmigo sin pensarlo dos veces.
Veo que se voltea hacia mí, pero su rostro brilla tanto que no logro distinguir con claridad quien es él.
—¿Quién eres? —cuestiono de forma ansiosa.
—Te salvaría de la catástrofe que todos hemos creado —sigue hablando—: Y comenzaríamos un mundo nuevo, sólo tú y yo… —Se acerca a mí y el brillo aumenta—. Pero ese momento no llegará por ahora, debes volver y recordar, el mundo está lleno de mierda, pero ambos somos nuestro propio refugio.
La luz se expande por todo el lugar y en ese momento me atraviesa.
Abro los ojos y la confusión arraiga mi sistema cuando no reconozco el lugar en donde estoy. Cuando intento levantarme, emito un sonido de dolor y me doy cuenta de que todos los monitores a mi alrededor comienzan a chillar. Estoy en un hospital.
—Delia…
Cuando sigo el sonido del susurro dolido de Mike, me percato de que estuvo a mi lado todo el tiempo. Su mano aprieta la mía y su gesto se contrae a tal punto que una única lágrima rueda por su rostro. Nunca había visto a Mike en tal estado de vulnerabilidad antes y me da miedo no poder evitar lo que está sintiendo.
—¿Qué pasó? —Mi voz está completamente rota.
—No pudimos atrapar al maldito que lo hizo, cuando llegué él se estaba yendo en un auto y te encontré inconsciente…
Su voz se rompe e inmediatamente cubro su mano con la mía. Lo único que quiero es que vea que estoy bien.
—Estoy bien —murmuro e intento controlar el dolor físico que me trae respirar, pero Mike lo nota.
—Te fracturó una costilla —explica y cierro los ojos. No quiero oír más—. Melissa está afuera con Cassie, Frank sigue buscando al tipo.
Abro los ojos rápidamente y vuelvo a apretar su mano con una ansiedad desconocida.
—Melissa —susurro—. Quiero verla —Él asiente.
—Primero le diré al médico que despertaste.
Y sin darme tiempo de replicar, Mike me da un beso en la frente y sale de la habitación.
El doctor está cerca de diez minutos conmigo explicando todo lo que me había sucedió. No escuché ni la mitad de lo que me dijo, pero asentí con la cabeza igual porque sólo quiero que mi mejor amiga entre y arreglar las cosas.
—Vendré a verte dentro de un rato —anuncia el Dr. Jensen y sale dejándome sola.
La incertidumbre se apodera de toda mi habitación y junto con los nervios, no puedo dejar de temblar. La puerta se abre lentamente dejando ver la presencia de Melissa, sus ojos están tan rojos como dos tomates y verla en ese estado me hace querer llorar a mí también.
—Hola —susurra con pena y se sienta dónde estaba Mike para posteriormente tomar mi mano—. ¿Cómo te sientes? —pregunta.
—Estoy bien —miento.
La tensión está palpable en el aire y sé bien que ambas queremos acabar con eso, pero no sabemos cómo.
—Lo siento tanto. —Se quiebra ante mi—. Todo fue mi culpa —solloza.
—No lo fue —Frunzo el ceño—. ¿Por qué dices eso?
Cuando la miro, intento no echarme a llorar también. Melissa es tan importante para mí y nunca me gustó pelear con ella.
—Si yo no te hubiera dicho todas esas cosas horribles y no te hubiera dejado sola, estarías bien —dice llorando desconsoladamente.
—No te preocupes, sé que no quisiste decir nada y te juro que Dennis no me gusta. Él está loco por ti —le aseguro. Mel se seca las lágrimas y asiente.
—Lo sé, está afuera también y me explicó que la carta no es de él. —¡Pero que sorpresa!
—¿De quién es? —Melissa duda un poco en contestar y cuando abre la boca, la interrumpo—. Déjalo, no tiene importancia —digo porque estoy exhausta.
—¿Segura? —pregunta y le digo que sí con la cabeza.
—Nada es más importante que nuestra amistad —murmuro y ella sonríe.
—Te prometo que no dejaré que nada más se interponga.
Me abraza e ignoro el dolor de todos mis músculos, porque saber que Mel y yo estamos bien, no tiene precio.
Todos pasaron a verme, Dennis me dijo algo de que Peter se había ido de la ciudad por la semana de receso y le rogué para que no cuente lo sucedido, prometió no hacerlo. Cassie se ofreció a quedarse conmigo esta noche ya que sólo mujeres pueden quedarse a cuidarme, por más que mi tío discutiera no consiguió revocar eso. Melissa vendrá mañana a traerme ropa para el momento en que me den de alta y Mike dijo algo sobre mudarnos con Frank, pero no hay nada seguro en todo eso.
***
El reloj de la pared marcó la una de la madrugada y mi vejiga volvió a protestar. Cassie se encuentra dormida en la silla de visitas con un libro en sus manos, al parecer el cansancio le había ganado y no la culpo ya que yo estoy tan cansada como ella o peor. Admito que el cansancio físico es tedioso, pero mi mente aún más porque no puedo dejar de reproducir las palabras de mi atacante.
“Aléjate de él sí quieres seguir viviendo”
Bueno, sé que en el fondo tiene que ver con Scott, pero me decepciona a sobremanera pensar en eso.
Me levanto con cuidado de no despertar a mi acompañante y camino de puntitas. Un dolor agudo se planta en mi abdomen y tendré que culpar a mi costilla lesionada por eso. Abro con suavidad la puerta y me adentro en el pequeño cuarto de baño. Lo primero que hago es verme en el espejo y sin duda es mi peor decisión. Un corte largo cubre gran parte de mi mejilla y está rodeado por una gran mancha color oscuro. Suspiro y me apoyo en el fregadero mientras evalúo las otras pequeñas contusiones. Realmente espero no tener esto en mi rostro para cuando comiencen de nuevo las clases.
Sin más preámbulo hago mis necesidades y me lavo las manos. Un ruido llama mi atención cuando estoy a punto de abrir la puerta para volver a mi habitación. Volteo de forma lenta y me quedo petrificada al ver la ventana abierta y como un hombre completamente cubierto de negro, entra y se queda parado a no más de dos metros de mi tembloroso cuerpo.
Suspenso...
Gracias por leer 😍
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Un Pequeño Cambio De Planes ©
Teen FictionUna Chica. Un Chico. Una Misión. Un Objetivo. -¿Tenías que aparecer para complicarlo todo? -exclamo, con lágrimas en los ojos. -Entenderás Lía, que no es así... ... Esto es borrador que voy a ir editando sobre la marcha 😌✏ Muchas gracias por leer ♡...
