En cuanto Scott se va a la barra Melissa tiró de mí hacia la pista de baile, completamente enloquecida como siempre.
—¿Por qué no invitas a Dennis? —le pregunto gritando.
Ella lo mira con una gran sonrisa que él corresponde.
—Le gusta verme bailar, eso lo pone a mil. —La miro sorprendida y me siento un poco incómoda—. No pienses mal, sólo me mira un rato y luego se une a mí, debe estar esperando a Scott —me aclara y asiento siguiendo el ritmo de música.
Cierro los ojos y me dejo llevar. Por primera vez en días me siento increíblemente relaja y normal. Como si mi vida nunca hubiera cambiando con el descubrimiento del trabajo de Mike. Pasar tiempo con Mel y encontrar a un chico que aunque tuvo una mala reputación, está más que dispuesto a enmendar todo por mí, es lo mejor que me pudo haber pasado. Ojalá y estos momentos fueran eternos.
De repente, me siento atrapada por alguien. Abro los ojos para encontrar a un tipo a mis espaldas aprisionando mi cuerpo contra el suyo.
—¡Suéltame! —exclamo sobre la música, lo que hace que Melissa me preste atención.
—¡Oye!
Ella intenta apartarlo, pero él con un simple empujón la hace caer. La sangre comienza a hervir en mi cuerpo y de reojo veo como los chicos se acercan a toda velocidad. No les doy tiempo de tocar al tipo y le atino un codazo en el ojo derecho haciendo que me suelte inmediatamente.
—¿Qué te pasa perra? —me grita furioso. Su ojo está rojo y brilloso.
—No vuelvas a tocarnos.
La tranquilidad de mi tono de voz me sorprende. Volteo para ayudar a Mel, pero Dennis ya se encuentra junto a ella y Scott pasa por mi lado fuera de sí. No me da tiempo de decirle nada cuando su puño se estrella contra la cara de mi atacante.
—Tócalas de nuevo… —ruge mientras lo golpea de nuevo—. No vivirás para contarlo.
Su amenaza me hiela la sangre y me deja petrificada en mi lugar.
—¡Dennis detenlo! —El grito de Melissa llega a mis oídos, pero no me muevo.
El novio de mi amiga los separa sin problema alguno. El tipo se fue lo más rápido que su cuerpo golpeado le permitió y mis ojos se posan en el chico que me quita el sueño… Ahora lo único que hará es provocarme pesadillas.
—Mel, ¿estás bien?
Me acerco inspeccionando que no esté lastimada.
—Estoy bien, ¿tú? —La abrazo con fuerza—. ¡Qué gran codazo!
Ella ríe y agradezco internamente por no haber arruinado la noche.
—Chicas… —Dennis vuelve a nosotras con pura preocupación en su rostro—. ¿Están bien?
Él puso las manos en las mejillas de Mel y ella lo besó sin importar mi presencia ahí.
—Diana…
Las manos de Scott se posan en mis caderas pegando mi espalda a su cuerpo, hay una clara diferencia de seguridad en cuanto a él y el degenerado. Me aparto de sus brazos casi al instante y salgo del estúpido club, necesito aire fresco.
—¿Qué diablos te sucede? —grita a mis espaldas.
Giro sobre mis talones para afrontarlo, tiene la mandíbula tan tensa que parece que va a explotar, su cabello alborotado y un pequeño corte atraviesa su ceja izquierda.
—¿Qué rayos te sucede a ti? —contraataco molesta—. ¿Por qué todo tienes que solucionarlo a golpes? —pregunto agotada. No quería pelear, no hoy.
—Porque ese imbécil te puso las manos encima y también empujó a Melissa. ¿Querías que me quedara de brazos cruzados?
Me mira incrédulo provocando que un suspiro escape de mis labios.
—No me gusta verte en peleas —admito en voz baja.
Scott se acerca dudoso, pero no me muevo. Su mano acaricia mi mejilla haciendo que cierre los ojos instintivamente.
—Es raro escucharlo de ti, puesto que me diste una paliza el otro día. —No quería hacerlo, pero sonreí y eso fue suficiente para él—. Lo siento Diana, trataré de controlar mi temperamento la próxima vez. —Sus manos se posan en mis caderas acercándome más a él—. ¿Puedes perdonarme?
Su aliento cálido golpea mi rostro mientras que sus labios rozan de manera tortuosa los míos.
—Sólo bésame —suplico con un hilo de voz y así lo hace.
Lento y dulce, su lengua se abre paso buscando la mía con avidez y provocando que mi cuerpo se estremezca al instante. Mis manos juegan con su cabello mientras las suyas acarician mi espalda, mi cuerpo sube varios grados de temperatura y sólo es un beso.
—Debemos parar… —Su frente se pega a la mía—. O tendré que llevarte a mi casa y no exactamente a dormir.
Sus labios besan mi cuello con cada ardiente palabra que dice y entonces lo decido. Mandaré todo al demonio.
—Hazlo.
Scott se detiene al instante y me mira a los ojos, negros como la noche, tiene las pupilas dilatadas y los labios inflamados por el beso que acabamos de compartir.
—¿Qué? —Su voz grave se filtra en mí.
—Llévame a tu casa, Scott. —Mis manos se aferran con fuerza en su camisa—. Quiero ser completamente tuya.
Es corto ya sé 😅 pero el próximo capítulo va a estar mejor. Para todas las que han esperado el gran momento... no dejen de leer ❤...x
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Un Pequeño Cambio De Planes ©
Teen FictionUna Chica. Un Chico. Una Misión. Un Objetivo. -¿Tenías que aparecer para complicarlo todo? -exclamo, con lágrimas en los ojos. -Entenderás Lía, que no es así... ... Esto es borrador que voy a ir editando sobre la marcha 😌✏ Muchas gracias por leer ♡...
