Capítulo 55

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Han pasado unos diez minutos en los que estoy hecha un manojo de nervios, mi tío no ha dejado de abrazarme y es algo que agradezco mucho. Sé que quizá piense que estoy loca, pero no quedé bien luego de todo el asunto del FBI. Necesito que mi vida sea normal de nuevo y sé bien que no lo será si esto no termina.

—Vamos flacucha, dime que pasa.

Las lágrimas ya no caen, pero de igual forma, siento que me voy a desmoronar en cuestión de segundos. Como puedo y con mis manos temblando como gelatina; tomo el móvil, que había dejado caer en el suelo cuando Mike entró a la casa, abro los mensajes y se los enseño.

Mi tío se queda quieto, puedo ver en su mirada la confusión y detrás de eso, la preocupación. Cassie, toma dicho aparato y también lee lo escrito.

—No puede ser. —Se lleva la mano a la boca—. ¿Crees qué...?

Su pregunta queda en el aire. Mike toma su teléfono y llama a Frank.

—Delia, quédate arriba con Mary. Cualquier cosa nos llamas.

Asiento y subo las escaleras a toda velocidad. Entro a la habitación y la pequeña se encuentra mirando las caricaturas, completamente ajena a mi estado de nervios. Me recuesto con ella y luego de que los muchos pensamientos turbios desfilaran en mi mente, el sueño me vence.

Las voces me sacan suavemente de mi sueño profundo y cuando por fin abro los ojos, escucho su voz en particular y salto de la cama. Bajo por las escaleras con mi cuerpo aún medio soñoliento y veo a Scott parado en el medio del pasillo. Mike está frente a él con el ceño tan fruncido que parece que se le va a romper la cara en dos.

—Scott...

Él inmediatamente gira su rostro en mi dirección al sentir mi susurro entrecortado.

—Hola —saluda de la misma manera, sentí la dulzura y añoranza en su voz.

Se acerca y me planta un suave beso en los labios, me separo casi al instante fijándome en la expresión de mi tío y sí, él quiere matarlo

—Estaba preocupado, Diana. Te llamé y escribí, al no tener respuesta, vine. —me dice solamente mirándome a mí y ajeno al hombre que sin duda quiere romperle el cuello.

Antes de darme tiempo a contestar, la puerta de entrada se abre dejando entrar a Frank junto con John. Parece que no había dormido tanto como creí.

—Lo siento, me olvidé de contestar con todo lo que está sucediendo.

Él asiente convencido con mi respuesta.

—¿Estás bien?, Cassandra me contó todo.

Siento como las lágrimas comienzan a quemar en la parte interna de mis ojos y parpadeo con rapidez para evitar que caigan.

—Eso creo.

Scott me abraza y me derrito en sus brazos. Me sorprende lo mucho que lo eché de menos.

—No permitiré que nada te pase —susurra en mi oído logrando estremecer mi cuerpo.

—Charles viene en camino —anuncia Frank y me separo lo suficiente de Scott al oír eso.

—¿Qué? —Todos los presentes me miran—. ¿Para qué? —cuestiono al fin.

—Le dije lo que está pasando. Tiene un plan —contesta el compañero de mi tío.

"Tiene un plan", las peores tres palabras que pueden existir. Literalmente no podría estar más nerviosa, hace aproximadamente diez minutos que estamos esperando al gran jefe. La situación es bastante extraña por donde la mires. Yo estoy sentada en un sofá sola, Frank habla con Mike y Cassandra sobre cómo resolver esto y John estaba sentado en el otro sofá hablando con Scott. Su relación es extraña, pero no me desagrada, me gustaría que sea así con Mike.

Un Pequeño  Cambio De Planes ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora