Capítulo 16

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No estoy acostumbrada a esto, odio levantarme temprano y peor aún, madrugar siendo domingo debería ser ilegal. En este momento vamos de camino a la sede en el auto porque el resultado del análisis del frasco ya está y la respuesta también.

La música tranquila que emite el radio hace que mis ojos se cierren ante la pereza que recorre mi cuerpo. No he dormido casi nada por culpa de la ansiedad y los nervios de no saber nada de Peter. Lo llamé las veces suficientes para perder mi dignidad y su buzón fue la única respuesta que he recibido. Eso me hace suponer que quizá no le gusto como pensé que lo hacía. No debería sorprenderme o dolerme, pero así me siento. Siendo honesta Peter podría estar con cualquier chica y en el fondo sabía que no se iba a conformar conmigo.

Mi teléfono suena y me hace saltar en mi asiento. Tomo el aparato y contesto sin ver quien es siquiera.

— Hola, Lía. —La voz de mi mejor amiga me toma por sorpresa y miro dos veces la pantalla para cerciorarme que es ella.

— Mel son las ocho y media, ¿qué haces despierta a esta hora? —No puedo suprimir la pequeña risa que se me escapa.

Intercambiamos un par de mensajes ayer y como de costumbre no recuerda cómo llegó a su casa así que pude cubrir todo lo sucedido fácilmente. Sin embargo, tengo que intentar que por lo menos recuerde que pasó parte de la noche con Dennis porque a fin de cuentas se lo debo.

— No lo sé, me desperté y te llamé. Hoy estoy un poco más lúcida que ayer, ¿salimos luego? Puedes venir a mi casa, Jack te extraña. —Una sonrisa se instala en mi rostro.

Su hermano de tan solo cinco años está continuamente preguntando cuando iré a verlo. Ese pequeño diablo enternece mi corazón a niveles que no puedo explicar, estuve ahí cuando nació y lo considero mi hermano también. Algo que sin duda me une más a Mel.

— Claro. —Miro a Mike, quien se encuentra absorto en el camino—. ¿Puedo ir a quedarme con Melissa hoy?

— Ponme en altavoz —pide Mel y sonrío mientras hago lo que dice—. Querido tío Mike, Lía vendrá a quedarse conmigo ésta noche y no acepto un no por respuesta. —Mike ríe con fuerza y estaciona el coche frente al ya conocido edificio para mí.

— Por supuesto Melissa, es imposible decirte que no. —Mike me hace una señal y acto seguido se baja del coche.

— Te veo luego entonces —hablo al tiempo que desciendo del auto también.

— Claro, debemos ponernos al día. —Comienza a reír como psicópata—. No creas que no te vi con Peter, estaba ebria no ciega. —Una risa nerviosa me asalta mientras mi pecho se estruja ante la mención del chico en cuestión.

— Te llamo cuando salga para ahí —murmuro en forma de despedida y finalizo la llamada.

Entro al edificio en busca de mi tío y lo diviso casi al instante hablando con Cassie. Me acerco cuidadosamente ya que no quiero interrumpir abruptamente lo que podría ser un avance en su relación.

— Hola Delia —Cassie me saluda en cuanto me ve y envuelve sus brazos en mí en un afectuoso abrazo que corresponde.

— Creí que éramos los únicos locos por venir un domingo —comento y Mike volta los ojos con dramatismo.

— Pues ya somos tres. —Ríe y me uno a ella.

— Creo que somos cuatro. —Frank aparece de la nada y le regalo una sonrisa—. No tengo buenas noticias. —Mike y yo lo miramos confundidos.

— ¿Qué sucede? —preguntamos al unísono.

— Los veré después. —Cassie se despide y Mike la sigue con la mirada hasta que se pierde de nuestro campo de visión.

Un Pequeño  Cambio De Planes ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora