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"Damas y caballeros,habla su capitán;  permítanme darles la bienvenida al país del primer amor, Nueva Zelanda. Disfruten su estancia"

- Amor..~ - le susurro Taehyung al oído, haciéndolo moverse un poco, para después entro unos labios en su mejilla, logrando despertar.
- ¿Que sucede?
- Ya llegamos a casa.

Jungkook lo miro sin entender, y Taehyung levanto su cara levemente, haciéndolo mirar por la ventana, logrando ver las montañas cubiertas por velos blancos, y zonas bajas por velos verdes.
- Dios..~ - susurro el chiquillo, no notando las lágrimas de felicidad que salían de su tío, quien solo lo abrazo por la espalda, depositando un beso en su nuca.- enserio estamos aquí..~
- El lugar de donde nunca debimos salir amor..~ nunca.

Cuando el avión aterrizó, a Jungkook no le importo en lo más mínimo no usar las muletas, arrastró su pie por todo el lugar para poder salir de ahí y ver el cielo.
- En verdad volví - se dijo a si mismo - regrese.
- ¿Estás perdido? - la respiración de Jungkook se congelo al por aquella voz, viendo hacia el frente - los turistas se pierden fácilmente.
- Señor Salvador...- el hombre parecía no haberlo escuchado y solo sonrió.
- ¿Buscas a alguien? - Jungkook solo sonrió, y no dudo en caminar hacia el y abrazarlo fuerte tratando de contener el llanto, bajo la mirada de Taehyung.

- Oh..jaja - rio el hombre sin sentirse incómodo.
- Abuelo - el hombre solo le dió unas palmadas en la espalda.
- Parece que ya nos conocemos jaja - Jungkook lo soltó limpiando se el llanto.- hola, pequeña mora - el menor quedó pasmado, así lo llamaba.
- Usted..¿sabe quién soy?
- No tengo idea de quién seas muchacho - respondió riendo - pero lo que si se, es que tienes un aura de muchos colores de felicidad que te rodean. Incluyendo los colores dorados y marrones que aquel sujeto desprende a tu alrededor.

Jungkook miro hacia atrás, y Taehyung solo miraba cuidando de el.

- Es mi prometido. - respondió para volver a verlo - venimos de vacaciones. Me gustaría ir a las cabañas que hay al norte de la séptima montaña .
- Que coincidencia - le respondió - ahí trabaja una amiga, se llama ~
- Linda - hablo Taehyung, llamando su atención - y su nieto PJ. Los conocí hace un tiempo. Kim Taehyung - le ofreció su mano - un placer.
- Lee Salvador - correspondido el saludo - un placer conocer amigos de Linda.

Luego de intercambiar palabras para tratar de adaptarse al hecho de no recordar, Salvador se ofreció a llevarlos.

- Y díganme - ¿Cómo conocen a Linda? - pregunto el hombre mientras conducía, con  Jungkook en el medio y Taehyung junto a el.
- Éramos más jóvenes - añadió con prisa Taehyung - supongo que no nos va a recordar, solo nos vio una vez.
- Es una pena - dijo el hombre - ¿Como olvidar al sol y la luna cuando ya se a apreciado su belleza?

Jungkook sonrió enternecido, y solo dejo caer su cabeza en el hombro de su amado, sonriendo el mayor ante la linda escena de amor de juventud.
Condujo unos kilómetros más llegando a zona libre repleta de las zonas verdes que se estaban derritiendo poco a poco por la nieve, y el corazón de Jungkook dió un vuelco.

- ¿Feliz amor? - le pregunto Taehyung, al verlo contemplar el paisaje.
- Si lo dices por la pedida de mano..- hablo viendo directo a las orbes marrón - te aseguro que soy más que feliz al estar donde tú estés...

Sus manos se entrelazaron, y tiempo después, llegaron a la zona que Taehyung conocía a la perfección, para primero bajar el señor Salvador, ayudando a bajar las maletas, seguido de Taehyung para ayudar a Jungkook, a quien le puso su abrigo arriba de su chamarra, quedando el con un suéter de cuello.
- Está bien, no tengo frío.
- No quiero que te enfermes. - dijo besando su nariz - le prometí a tu papá que te cuidaría.

El peso que tienen las palabras de Taehyung... Hace que escuchar para mí sea una bendición, y que el obedecerlo sea.. sea como despedirme de mi mismo.

- Lo haces muy bien - le respondió, para ponerse sostenerse, ponerse de puntas y besar con ternura sus labios, escuchando un suspiro pesado de su parte.- quiero que me hagas el amor Tae..~
- Aquí no es el lugar para que me cuentes tus deseos...~ - jadeo en los labios del contrario, sacándole una sonrisa.
- Lo se..solo quería que lo supieras.

Se separaron, para sonreírse y caminar detrás de Salvador, llegando a una cabaña donde había una mujer de espaldas cocinando, y un joven que parecía estar anotando cosas en una libreta.

- Mujer - le hablo el hombre dejando las maletas en el suelo - tienes visitas.

La mujer y el joven se dignaron en ver a los muchachos en la entrada, notando como el más joven sonreía hermosamente, haciendo que la mujer sintiera un calor invadir su pecho.
- Hola..señora Linda - le saludo Jungkook haciendo una reverencia.
- Hola..- saludo algo perdida - ¿Los conozco?
- Somos buenos amigos - respondió Taehyung - soy Kim Taehyung y el es Jeon Jungkook. La conocimos hace mucho tiempo, creímos que sería bueno venir a verla.

La mujer limpio sus manos con su delantal, y se acercó. No podía negar que la mirada con estrellas de Jungkook, no la intrigaba, y mucho menos el joven más maduro, pues se mostraba natural y sincero.

- Podría jurar que he visto tu cara - le dijo a Taehyung - y juraría que te ví tratando de encontrar una respuesta a tus penas, ¿me equivoco?
- No lo hace - dijo tomando sus manos - realmente busque una respuesta.
- ¿Y la encontraste? - pregunta mientras hace memoria.
- Sigo en busca de ella. Aún no estoy listo.

La mujer sonrió, y no dudo en estrecharlo entre sus brazos, mientras Taehyung correspondía, para después abrazar a Jungkook.

- Sea lo que los haya traído aquí, bienvenidos sean a su hogar.
- Muchas gracias - respondió Taehyung.

Los visitantes y los residentes conversaron, y en todo momento Taehyung trato de sonar coherente respecto al como sabía de Linda, PJ y el señor Salvador, pues con el inconveniente de poder olvidar las cosas, podría olvidar lo que dijo auto desmintiendo se a si mismo, así que Jungkook trataba de recordar todo.

Cada palabra, valía oro.

HOUSE OF CARDS : SagaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora