Va a haber unos cortos y otros más largos, ya que si son bastantes días para cubrir y no tengo imaginacion... pero yo creo que este les va a gustar, es una "continuacion" de Hat (romance de epoca)
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1911
Pittsburgh, Pensilvania
Jack arribó a la residencia de los Andersen en el Rolls-Royce que había pertenecido a su difunto padre. Se había prometido cuidar ese auto en memoria a su padre, por lo cual nunca lo usaba, pero esta era una ocasión especial.
Se quitó el sombrero de fieltro y llamó a la puerta para ser recibido por el mayordomo.
–Uh... Buenas noches, estoy aquí por la Señorita Andersen– explicó.
–Adelante, lo estaban esperando– respondió el hombre de traje guiando a Jack dentro de la casa hasta el recibidor –Anunciaré que está aquí–
Jack asintió quedándose solo esperando, no era su primera vez en esta casa, pero siempre se sentía absorbido por la belleza de esta, la arquitectura definitivamente era americana, pero tenía toques europeos, específicamente propios de la región escandinava.
En cuanto escuchó pasos, se paró erguido y entró en su modo "hombre de modales".
–Jackson– lo saludó Agnarr con un apretón de manos firme –Me alegro de verte, pero me temo que debo de recordarte que espero que hoy no olvides los principios honorables de un hombre–
–Por supuesto que no, señor– respondió el nervioso –Cuidaré de ellas con mi vida–
–Mas te vale muchacho, o me temo que tendré que recurrir a acciones poco caballerosas– advirtió dándole palmadas en el hombro.
Otra serie de pasos, provenientes de diferentes damas, atravesaron el marco de la puerta.
–El... Señorita Andersen– corrigió en seguida –Me siento afortunado por el hecho de que haya aceptado mi invitación, y por supuesto, también me siento agradecido porque su madre y hermana hayan accedido a acompañarnos a disfrutar de esta bella tarde; me atrevería a decir que el clima afuera es perfecto–
Elsa sonrió tratando de aguantar la risa ante la actitud de Jackson... o como ella le llamaba en sus cartas, su querido Jack; él no era así de rimbombante siempre, el Jack que ella conocía era sencillo, gracioso y dulce con las palabras, pero su relación podría terminar de inmediato con una sola acción incorrecta.
Ella hubiera respondido bromeando con algo como "Lo sé, tengo una ventana en mi habitación", pero por supuesto que no diría eso en frente de otras personas.
–Estoy segura de que sus afirmaciones no son erradas, después de todo, es un hombre de buen juicio– replicó.
–¿Les parece bien si nos vamos?– preguntó Jack a la familia, pero mirando solo a Agnarr.
El hombre rubio miró a las mujeres asentir –Adelante, vayan y gocen del día, mientras yo permaneceré en mi estudio lidiando con la burocracia. Le recuerdo, que en sus manos están mis mayores tesoros, tenga precaución al manejar– volvió a advertir el hombre a Jack.
Jack asintió con seguridad –Por favor, no se preocupe por eso, le prometo que las traeré antes de la cena– con estas palabras extendió el brazo para que Elsa lo tomara y las guio a las tres hacia su auto abriéndole la puerta a cada una.
Manejó hasta llegar al parque donde había propuesto que tomaran un paseo, esto con la finalidad de que Iduna y Anna pudieran disfrutar sobre el cotilleo que se armaría alrededor de él y Elsa, y por supuesto, para él poder disfrutar de la compañía de Elsa con la oportunidad de poder hablar en un lugar sin que otros tuvieran que escuchar su conversación. Cuando Jack tomaba lecciones con Elsa, eran vigilados todo el tiempo dentro de esa sala en donde las palabras resonaban, aunque fueran murmuradas, por lo que no se sentían en libertad de decir absolutamente nada que no estuviera relacionado con las lecciones.
–Me alegro de que finalmente podamos vernos, te había extrañado– le dijo Jack a Elsa mientras caminaban tomados del brazo siendo seguidos por su madre y hermana a varios pasos tras de ellos.
–Yo también te extrañé– aun así, ambos tenían que hablar en voz baja –En tus cartas mencionaste que querías hablar de algo–
Jack se aclaró la garganta –Lo hago– tomó aire –De verdad lamento hacerlo de esta manera... pero quería preguntarte a ti antes que a tu padre–
Elsa se detuvo para mirarlo con sorpresa.
–No te detengas, o creerán que algo va mal– le susurró él a ella.
Así fue como Elsa se despabiló para continuar sonriendo y caminando.
–¿T-te refieres a...?– ella intentó hablar pero no le salían las palabras.
Jack asintió –Oficialmente esta es nuestra tercera cita, pero llevamos conociéndonos desde hace un año– comenzó –Creo que he intentado dejar en claro que eres tu la dueña de mi afecto, nos hemos tratado de forma más cercana últimamente y seria muy feliz si aceptaras mi propuesta de matrimonio, pero eso solo si es lo que te haría feliz a ti... es por eso por lo que te lo pido a ti primero–
Elsa soltó una pequeña risa nasal y lo miró –Mi querido Jack, definitivamente esta es la cita más atrevida del ultimo siglo... una propuesta de matrimonio en público, y hacia la mujer y no a su padre– negó con la cabeza sutilmente –Estoy dudando de su buen juicio–
Jack se rio –Bueno, creo que eso quedó claro desde que el cielo comenzó a nublarse–
Elsa miró hacia donde su hermana y madre y les hizo una seña con la cabeza, ellas sabían lo que significaba. La dejaron continuar su camino hasta que la pareja llegó a la sombra de un árbol. Elsa soltó el brazo de Jack para girarse y quedar frente a él, se acomodó el sombrero y le dio una mirada de seriedad.
–Listo, pídelo de nuevo–
Jack arqueó una ceja, pero no se quejó, en su lugar solo ensanchó la sonrisa –Mi querida Elsa, a pesar de mi nula capacidad de buen juicio, ¿le gustaría casarse conmigo?–
–Absolutamente si– respondió extendió su mano para que él la tomara y besara con elegancia ganándose los murmullos de todas las personas de buena moral que se encontraban en el lugar ante tal escandaloso acto.
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Jelsa one-shots
AléatoireUn recopilatorio de historias Jelsa que rondan por mi cabeza. Un poco de todo.
