Nueva historia

130 5 0
                                        

¡Hola a todos! Como es costumbre, cada que publico una nueva historia suelo anunciarlo en mi libro terminado más reciente, pero esta vez estoy haciendo una excepción. Quiero promocionar mucho este libro porque tal vez será una de mis mejores historias hasta ahora. También presiento que podría llamar la atención de muchos de ustedes. Tendrá un poco de todo: un fanfic clásico.

La historia ya se publicó en mi perfil con el adelanto que les dejo a continuación, por si quieren pasar a guardar el libro. A partir de mañana estaré publicando semanalmente un capítulo (al menos ese es el plan)

Acompáñenme en esta nueva aventura para averiguar si me funarán o revivirá mi carrera con Wattpad.

.

Jack bostezó por milésima vez mientras terminaba de acomodar las bolsas de frituras en los estantes. Su espalda le dolía un poco por cargar cajas todo el día. Odiaba ese trabajo de verano, pero lo necesitaba si quería ir a la universidad. Miró su reloj de muñeca, sonriendo al ver que pronto llegaría Hipo a cubrirlo. Usualmente su turno del sábado terminaba a las seis, pero hoy le había pedido a su amigo que lo cubriera para poder salir temprano. Maldijo en su mente; estaba muy cansado y todavía tenía que llegar a casa a ducharse y arreglarse para esa cena en donde conocería al estúpido novio de su madre.

Tomó la caja vacía arrastrándola con fastidio e intentando distraerse con otra cosa. Giró la cabeza al pasar por los refrigeradores, notando algo. Por el rabillo del ojo alcanzó a ver las latas de Coca-Cola sabor cereza.

—Mierda— volvió a maldecir, está vez en voz alta.

Desde la fiesta intentaba no pensar en Elsa, pero era inevitable. Durante los primeros días después del evento, solía pensar en ella casi todo el día. Incluso llegaba a soñar despierto, imaginando que ella cruzaba por las puertas para saludarlo con una linda sonrisa. La sonrisa de Elsa se le había quedado grabada en el subconsciente, al igual que las pecas que le salpicaban el rostro y su aroma floral.

Conforme pasaban las semanas, empezó a repetirse a sí mismo que solo estaba idealizando a una persona con la que pasó un par de horas. Eso le ayudó a dejar de pensar tanto en ella, pero a veces veía o escuchaba algo que lo hacía recordarla.

—Basta— se regañó a si mismo por volver a lo mismo.

Para distraerse, decidió enfocarse en su trabajo. Cargó la caja vacía para llevarla a la bodega cuando vio a una chica desorientada vagando por uno de los pasillos. A pesar de que no podía ver su rostro, su cabello le pareció familiar, pero... era imposible que fuera ella.

Decidió comprobarlo por su cuenta, acercándose.

—¿Puedo ayudarte en algo?— le preguntó.

Elsa abrió los ojos, jadeando al reconocer esa voz. Se giró con brusquedad para encontrarse frente a frente con él. Usaba una camiseta azul estilo polo con el logo de la tienda, y su cabello se veía igual de despeinado que aquella vez. A juzgar por su expresión, se veía tan sorprendido como ella.

—Elsa— su rostro de confusión se tornó en una gran sonrisa —¿Qué haces aquí?— preguntó riendo alegremente.

—Yo...— ella tampoco pudo evitar alegrarse de verlo —¿Qué haces tu aquí?— preguntó, tomando sus manos que se extendían en su dirección.

—Trabajo aquí— él señaló con la mirada su uniforme.

—Que coincidencia, es increíble—

Habían deseado volverse a ver muchas veces, y ahora era una realidad.

Habían deseado volverse a ver muchas veces, y ahora era una realidad

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Jelsa one-shotsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora