Estan felices con las constantes actualizaciones? Yo si lo estoy... lastima que se acabó :c
Intentaré volver pronto con nuevas historias, hasta entonces, no los culpo si me olvidan.
Este es la continuacion del one-shot Day 21: coking/baking
.
Jack se probó por decimosexta vez un nuevo conjunto de una camisa formal con jeans, que era lo más sofisticado en su armario. Se miró al espejo viendo su cabello indomable, ¿serviría de algo ponerse algo de gel?
–¿Vamos a ir a la iglesia?– preguntó su madre asomando su cabeza por el marco de la puerta.
–¿Qué?– preguntó él confundido ante la pregunta, después se dio cuenta de que ese era el conjunto que usaba cada que su familia iba a la iglesia –Rayos– se rindió.
Su madre sonrió con malicia recordando que el día anterior su hijo se la había pasado pegado al horno, solo horneaba para su familia, pero esta vez le había dicho que era para alguien más. Ahora Jack se encontraba con rostro de desesperación frente a un montón de ropa en su cama, era más que obvio.
–¿Tendrás una cita?– preguntó.
–N-no, no– Jack negó con la cabeza.
–¿A dónde irán?, ¿a cenar?– ignoró su respuesta.
Jack suspiró –No es una cita, ella se llama Elsa y es una...– no podía catalogarla ni siquiera como amiga porque no se conocían –Conocida... Hoy es su cumpleaños e iremos al cine–
La madre sonrió asintiendo –Vas al cine, no querrás verte muy formal para algo casual– se acercó a su hijo para desabrochar el primer botón de la camisa y ponerle una chaqueta negra –Así estás perfecto– le dijo tomándolo de las mejillas para besar su frente.
Él le dio una pequeña sonrisa –Gracias, ma– se separó solo para buscar su cartera y celular –Regresaré antes de las diez– le aseguró antes de salir de su hogar en dirección a su auto.
Pequeño problema...
–¿Dónde vive Elsa?– abrió los ojos muy grandes al darse cuenta de que no se lo había preguntado.
Miró el reloj del tablero.
6:15
Suspiró dejando que su cabeza se golpeara contra el volante. Al voltear un poco la vista se dio cuenta de que había comenzado a llover.
–No podría ser peor...– se dijo a si mismo sintiéndose devastado.
En ese momento su teléfono comenzó a sonar, sin muchos ánimos lo tomó viendo en la pantalla que se trataba de un número desconocido.
–¿Hola?– preguntó al responder.
–Hola, Jack, soy yo... Elsa– su alma regresó a su cuerpo haciéndolo levantar la cabeza.
–¿Elsa?, ¿Cómo conseguiste mi número?– preguntó sorprendido.
–Pues... eres amigo de Eugene, ¿no?, Rapunzel es mi prima, así que le pedí que me ayudara a conseguirlo– explicó –Esta tarde estaba tan distraída que olvidé por completo darte mi dirección.
–Justo me acabo de dar cuenta de eso, también– sonrió aliviado –Lo olvidé–
Se sonrojó al escuchar su linda risa desde el otro lado de la línea –¿Te molesta si te envío un mensaje con mi dirección?–
ESTÁS LEYENDO
Jelsa one-shots
AlteleUn recopilatorio de historias Jelsa que rondan por mi cabeza. Un poco de todo.
