Day 22: In Battle Side-by-side

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Una camioneta Pick-up se aproximó a toda velocidad por la desolada carretera de una zona rural, el vehículo estaba visiblemente dañado y sucio, además de estar fortificado con artilugios ingeniosos como "escudos" improvisados con tapas de cestos de basura metálicos y clavos.

El chico que conducía tal cosa maldijo en voz baja al ver que le quedaba poco combustible, por lo que se detuvo abruptamente para sacar de la guantera su preciado mapa, le quedaban un par de millas para llegar al pueblo más cercano en donde seguro encontraría combustible y lo que tanto estaba buscando. Pero la pregunta era... ¿Qué tan difícil seria entrar?–

Usó lo último que quedaba de su reserva de combustible para alimentar a su máquina y deseo encontrar buena suerte al lugar a donde iba y no la muerte segura.

Al aproximarse al pequeño pueblo bajó la velocidad para analizar el panorama, varios autos abandonados en el estrecho camino, pero no importaba, porque podría pasar por los laterales gracias a que su camioneta era todo terreno, lo importante era, ¿Qué habría dentro de esos autos a los alrededores?.

Bajó de su auto solo para hacer lo que era más seguro para él, tomar su arma y tirar un tiro de advertencia al aire esperando una respuesta. Una respuesta que jamás llegó.

Ladeó la cabeza sintiéndose confundido por esto y esta vez hizo algo más audaz y tocó el claxon de su camioneta, otra vez sin tener señales de nada.

Preparó su arma para adentrarse por las hileras de autos estando en modo alerta y listo para correr de regreso, pero se sorprendió al darse cuenta de que en el pavimento y los interiores de los autos si había varias de esas cosas... pero ni una se movía.

Jack se acercó al cadáver del cadáver de lo que una vez fue un humano como él y lo examinó, le habían volado la cabeza no hacía mucho tiempo, tal vez un par de horas, lo supo por el licuado verduzco que salía de la cavidad craneal.

–Alguien limpió el camino– dijo para sí mismo bajando su arma.

Ahora tal vez el problema no eran esas cosas, ahora la pregunta era ¿el ser viviente que los había masacrado era amigable?

Jack subió de nuevo a su camioneta para manejar hacia el pueblo en donde varias de esas cosas seguían caminando con libertad, pero no eran tantos, por lo que solo se limitó a reservar sus municiones y atropellarlos con la finalidad de aniquilarlos. Hizo su camino hasta que se encontró finalmente con un supermercado.

–Bingo– dijo para sí mismo con una gran sonrisa.

Bajó de nuevo de su auto para acercarse, observando a su alrededor por cualquier cosa rara, deseando que no hubiera seres indeseables dentro del supermercado y pudiera hacer sus compras en paz.

Si encontraba algo de comida estaba bien, pero no era su mayor preocupación.

Se asomó por los cristales viendo que efectivamente el lugar parecía estar completamente solo.

Con cuidado empujó la puerta de la entrada haciendo soñar una campanilla.

Silbó una cancioncilla para llamar la atención de cualquier cosa que hubiera dentro, pero se encontró con unos cuantos cuerpos solamente, recién acabados.

–Se que hay alguien aquí– dijo alzando la voz sin temor –No vengo a pelear por comida o combustible, puedes quedártelos si quieres, solo voy a tomar algo de la farmacia y me iré– dijo con cautela, no quería meterse con la persona equivocada.

Caminó unos cuantos pasos antes de sentir como lo encañonaban por la espalda.

–Quieto– ordenó una voz femenina.

Jelsa one-shotsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora