Part. 2 (El ninja blanco)

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*En la fortaleza de Tobe*

-Necesito un plan para debilitar a Garu y así vencerlo de una vez por todas-dice Tobe pensando y caminando de un lado al otro en su fortaleza.

Sus secuaces se miraban entre sí nerviosos, temerosos del siguiente plan de Tobe, o por si no ideaba ningún plan, su ira sería pagada en ellos.

-¿Cuál es el punto débil de Garu?-Tobe piensa mirando uno de los tantos carteles del rostro de Garu con una "X" en todo el centro para representar su odio-Es un ninja demasiado perfecto para mi infortunio-resopla.

-¿Qué tal si atacamos a sus amigos?-menciona uno de sus secuaces levantando la mano al fondo de la multitud.

-Puede ser, pero no creo que simplemente atacando a sus amigos logremos derrotar a mi enemigo.

Tobe cierra los ojos tomando su cabeza entre sus manos. Su rostro se pone rojo por el fuerzo de pensar pero finalmente cae al suelo rendido sin ninguna idea.

-Son un fracaso en dar ideas-dice finalmente Tobe mirando el techo de su guarida.

Tobe decide meditar, mientras sus secuaces se dedican a hacer otro tipo de cosas por la guarida.

Un pequeño estruendo alerta a Tobe. Él se sienta rápido en el suelo escuchando con atención a su alrededor.

-¡Todos hagan silencio!-advierte él, logrando que todos sus secuaces quedaran inmóviles, casi sin respirar-Alguien se acerca-Tobe se pone en posición de ataque.

Pequeñas piedras en el suelo se mueven y algunos jarrones antiguos del lugar, demostrando que algo se acerca a gran velocidad a la guarida de los ninjas.

La puerta se abre de manera abrupta, dejando ver a un ninja blanco entrando con paso firme al lugar.

-¡Ninjas, ataquen!-grita Tobe dando la orden para que sus secuaces actúen.

Todos se abalanzan hacia el ninja encapuchado, pero torpemente son derrotados uno a uno de forma rápida, quedando amontonados en una pila bajo el ninja blanco, el cual, guarda su espada y baja de la torre de ninjas derrotados para acercarse a Tobe que se encuentra en posición de pelea.

-Tranquilo, querido primo-dice el ninja de manera amigable.

-¿Yum?-pregunta Tobe parpadeando atónito.

-El único y original-dice el ninja quitándose la capucha blanca para revelar su cabello semilargo y castaño.

-¿Qué haces aquí?-pregunta Tobe observando como su primo se pasea por su hogar mirando todo con detenimiento.

-Estuve entrenando con unos guerreros antiguos que me enseñaron nuevas técnicas de combate y antes de continuar con mi viaje, decidí pasar a saludarte un par de días-Yum sonríe de forma pícara, sabiendo que la idea no le encantaría del todo a su primo.

-No tengo espacio, Yum-Tobe se cruza de brazos un tanto molesto.

-¿No? Yo veo que tienes espacio de sobra-dice él mirando todas las hamacas en el lugar.

-Son ocupadas por mis ninjas, para quedarte, necesitas aportar algo de utilidad a mi escuadrón-Tobe se nota reacio a dejar que su primo se quede en ese lugar.

-¿Qué tal si entreno a tus ninjas con las mismas técnicas con la que los derroté?-Yum se cruza de brazos sonriendo de lado, sabiendo que esas eran las palabras perfectas para lograr quedarse.

Tobe mira a sus ninjas con decepción, los cuales se encuentran doloridos y apilados uno encima del otro. Suspira, resignado y aceptando que su equipo son los ninjas menos competentes de todo Sooga.

Ella es mi noviaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora