Part.11 (Tristeza)

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*Garu*

-Deberíamos ir a nadar al lago, hace mucho calor hoy-sugiere Abyo.

-Debemos llevarnos a las chicas, debo cuidar a Pucca-Garu se rasca la nuca.

-No importa, ellas son divertidas. Vamos a invitarlas-dice Abyo animado.

Garu sonríe, pues su amigo es comprensivo con la misión que le encomendaron y sabe que no puede dejar a Pucca sola mucho tiempo.

Garu y Abyo van hacia el restaurante y entran por la parte de las escaleras hacia donde se encuentran las habitaciones.

-¡Pucca, Ching!-grita Abyo cuando están arriba. No quieren molestar ni ser irrespetuosos, así que prefieren llamar a las chicas antes de averiguar en cuál habitación están, aunque muy posiblemente, en la de Pucca.

-¡Vamos!-dice Ching a lo lejos y ambas amigas salen con sonrisas de una habitación.

-Vamos a nadar al lago-dice Abyo animado.

-¡Me encantaría! Este calor no se soporta-dice Ching entusiasmada.

-Busquen lo necesario y vámonos-dice Garu cruzándose de brazos ansioso. Desea nadar un rato.

Ching y Pucca se miran entre sí, como hablando entre ellas con la mirada. Ambas sonríen de forma pícara y finalmente vuelven a ver a los chicos.

-Yo no quiero ir, pueden ir ustedes-dice Pucca con una sonrisa inocente.

-¿Qué? ¡No!-Garu se molesta.

-No tengo ganas de nadar, no pasa nada si me quedo acá-Pucca intenta restarle importancia al asunto de manera tranquila.

-No puedo irme y dejarte sola-Garu se cruza de brazos.

-Entonces tampoco irás-Pucca sonríe un poco de forma retadora.

Garu mira a Pucca fijamente, sabiendo que lo hace a propósito. Desea nadar, pasar tiempo con sus amigos, pero sabe que Pucca solo buscaría molestarlo al no estar contenta con que la esté cuidando, pero por nada del mundo incumpliría con su misión.

-Bien-dice Garu entre los dientes y el rostro serio, un tanto rojo por contener el enojo.

-Abyo y yo si nos iremos. Será para la próxima-Ching se apresura para agarrar a Abyo de la mano y arrastrarlo con ella lejos de la pareja enojada.

-¡Nos vemos después, Garu!-dice Abyo rápidamente al ser arrastrado por Ching fuera del restaurante.

Garu y Pucca se observan seriamente de forma retadora. El chico finalmente niega resignado y decide irse, para vigilar a Pucca desde lejos.

-Supongo que iré a caminar sola-menciona Pucca deteniendo el paso de Garu.

-No lo harás-dice él volteándose para mirarla.

-Tú te vas y yo quiero caminar-Pucca reta.

-Te vigilaré desde lejos.

-¿Qué te asegura que no puedo escaparme?

Garu la mira con enojo, mientras que Pucca sonríe con diversión, disfrutando molestarlo solo por esa vez.

-Ayúdame a que sea fácil mi trabajo ¿sí?-él suspira cansado. No quiere discutir con ella.

-Solo con una condición-Pucca se acerca de forma cautelosa a Garu.

El chico, por inercia, busca alejarse un poco, preparándose para correr por si ella lo persigue, como siempre hace.

-¿Qué condición?-pregunta cauteloso vigilando los pasos de la chica.

-Pasemos más tiempo de calidad juntos, solos tú y yo-ella lo toma del brazo de forma rápida, abrazándolo, pero él simplemente se suelta con enojo.

Ella es mi noviaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora