De mis manos, dos siluetas de luz aparecieron, y dos cuerpos incorpóreos que se asemejaban al sexto de los Arcanos, bailoteaban por todo el lugar, sumidos en un vals sin música. Finalmente, ambas figuras quedaron juntas cabeza con cabeza, y al momento de besarse, se desmoronaron en partículas de luz, y ante mí había aparecido lo que en principio creí que era una joven, pero rápidamente, aunque la oscuridad era total, fui capaz de percibir que era un muchacho.
Casi pegó un gritó por la sorpresa, pero grité al final cuando una voz a mi espalda me sorprendió.
–– que curioso… tenías mis dudas de que pasaría cuando finalmente usarás mi poder, pero esto supera por mucho lo que había predicho.
Sorprendida por ver aparecer a la parte femenina de los amantes, no se me hizo tan extraño ya que después de todo era su poder el que había usado, lo más extraño de todo, era que el joven que había aparecido al ser consciente de su desnudez, hizo aparecer un pequeño bulto que parecía ser ropa en sus manos, y procedió a vestirse.
Mirando a Cenizas, este bajo los hombros dando a entender que tampoco entendía nada. Y mirando a la versión femenina de Los Amantes por una explicación, me di cuenta que ahora estaba detrás del muchacho, y le estaba bombardeando con preguntas.
–– ¿Puedes sentir tu cuerpo? ¿Y qué me dices con pensar? ¿Sabes lo que pasa en la mente de tu creadora? ¿Ella te pidió que te vistieras o lo decidiste tú mismo?
Levantando una mano, el joven empujó a la mujer con dos únicos dedos sobre sus omóplatos, y con una voz malhumorada que intentaba imitar el acento de las naciones del norte, declaró.
–– hágame un favor y callase un rato.
–– bueno.
Replicó la mujer con una amplia sonrisa en su rostro, y una mirada que indicaba que no le haría mucho caso.
Quedando descalzo porque el traje no traía zapatos, por la forma y su silueta, me di cuenta que era muy similar al traje que "tomé como pago" de la costurera por hacerle de modelo, y cuando intenté sacarlo de mi inventario, me di cuenta que ya no estaba.
Quedando frente a mí, gracias a la luz de la luna que iluminaba su rostro, pude distinguir el tatuaje de una serpiente que iba desde su ojo derecho, y bajaba hasta su mentón, incapaz de comprender qué estaba pasando, el muchacho, o mejor dicho, León, me miró desde arriba, porque si bien ahora mismo yo era una niña, él había aparecido a una edad cercana a sus 20, y dijo.
–– es una pésima idea ayudar al Barón, si Eris nos persigue, es mejor largamos de una vez.
–– ¿León…?
Pregunté casi tartamudeando por lo extraño de la situación.
–– si, ¿Qué quieres? Responde de una vez que vamos a hacer.
Mirando a Cenizas, aún sin rostro, él parecía tan sorprendido como yo, y mirando a la parte femenina de los Amantes, ella nos miraba León y a mí con expresión alegre como si fuera a empezar a aplaudir en cualquier momento.
Señalándole con el dedo, con voz de gritó ordené.
–– tu, explica que rayos está pasando.
Con una sonrisa demasiado amplia, la mujer se acercó a León, e intentando abrazarlo por la espalda, dijo.
–– es una copia perfecta, o mejor dicho una copia más que perfecta.
Moviéndose de su lugar, León evitó el abrazo de la mujer, solo que está apareció al lado opuesto de donde estaba, y lo abrazó contra su pecho.
–– es adorable, nunca había ocurrido nada similar. Después de mucho tiempo las copias pueden generar algo mínimamente similar al libre albedrío, pero nunca había habido una que tuviera su propia personalidad.
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Intentos Infinitos "2"
RandomContinuación de Reencarne como una villana con Intentos Infinitos.
