Jungkook se mantuvo alejado de la entrada, los guardias deseaban resguardar su seguridad por lo que le permitieron estar a una distancia considerable y aun si hubiese estado un poco más lejos, no podía negarlo.
Era su padre.
Jimin se parecía a él, tal vez demasiado, pero seguramente tendría las facciones delicadas y los labios gruesos heredados de su difunta madre.
El lobo del Luxure Ω tenía razón en intentar protegerlo de la verdad, al parecer su padre había logrado sobrevivir, pero tenía demasiadas preguntas en la cabeza.
Había mucho de que hablar y le preocupaba la reacción de Jimin ante todo eso. Si su padre estaba vivo, significaba que la herida se abriría y sufriría una y otra vez el infierno que vivió su madre porque seguramente pediría que le sea contado cada detalle de lo sucedido.
Los guardias revisaron al hombre de pies a cabeza y finalmente lo dejaron pasar al no encontrar nada sospechoso.
—Príncipe Jungkook, es un honor estar aquí. Tenga usted, muy buenos días.—saludó haciendo una reverencia.—El motivo de mi visita y mi inesperada llegada es por mi hijo, su futuro esposo, Park Jimin.—explicó esperando comprensión por parte del menor, pero no la encontró.
—Los padres de mi pareja murieron a causa de cazadores en una cabaña en los alrededores de Busan, señor. No sé a qué se refiere con eso.—fingió no tender certeza de su parentesco.
—Lo sé, alteza. Conozco la historia mejor que usted porque yo la viví en carne propia, he pasado mi vida buscando a mi hijo, pero nadie me dio siquiera un nombre. Fui muchas veces al pueblo y los vecinos me decían que estaba loco, que mi hijo no estaba al cuidado de nadie, pero recuerdo bien que mi mujer salió de la cabaña con mi hijo en brazos y cuando los cazadores salieron a perseguirla, pensaron que me habían dejado inconsciente. Uno se quedó ahí para cuidar de que no pudiese huir y escuché que uno de ellos llamó al otro diciendo que la encontraron a ella, pero no al bebé, estoy seguro.—contó bajando la mirada al suelo.—Se que no entiende mucho de lo que le digo, pero Jimin sí. Yo lo vi en la televisión y poco a poco fui atando cabos, luego descubrí su origen, el lugar de donde provenía y me atreví a venir a buscarlo porque nunca tuve idea de cómo se veía o cuál era su casta. Jimin es igual que su mamá, ella era un Luxure Ω y es por eso que no tengo más dudas. Por favor, permítame verlo aunque sea una sola vez. Si él decide no verme más, prometo no insistir.—pidió y no pudo negarse.
Le dejó entrar al salón principal y lo llevó a una sala mediana donde pidió que esperara por su regreso. Junto a él se quedaron tres guardias y Jungkook se retiró para buscar a Jimin.
El camino hacia su habitación jamás se le había hecho tan tedioso. Por una parte, quería decirle a Jimin que finalmente tenía a su padre y, por otra parte, prefería no abrumarlo más
Al llegar, encontró a Jimin leyendo un libro y se apresuró a ir a saludarlo con un beso en los labios.
—¿Terminaste de trabajar temprano?—preguntó el rubio acariciado su mejilla.
—No, amor. He venido porque necesito contarte algo, pero me gustaría que te mantengas lo más relajado posible.—pidió y Jimin se levantó de inmediato del sofá donde se había sentado a leer.
—¿Sucede algo?—volvió a preguntar.
Jungkook respiró hondo y luego lo dijo.
—Hay un hombre que desea verte, dice ser tu padre y creo que es cierto.
—¿Por qué crees que lo es?
—Porque te pareces demasiado a él.
Las manos de Jimin comenzaron a temblar y su corazón se aceleró. Su pareja lo tomó en brazos y lo sostuvo hasta que finalmente, pudo tranquilizarse.
—Debo verlo.—dijo después de pensarlo unos minutos más, quería conocer la verdad, pero en ese momento prefería no averiguarlo.
No había marcha atrás de todas formas, la verdad había ido a buscarle.
—Dame tu mano, iremos juntos.
Sus pasos se escuchaban lentos bajando las escaleras del lado derecho del palacio, en el primer piso se encontraba el hombre que decía ser su padre y en todo el camino no había hecho más que acumular preguntas.
Jungkook sostenía su cintura y con su mano libre, tomó su mano derecha dándole todo el apoyo posible.
En el salón, un hombre que miraba muy atento hacia la ventana, los esperaba. Aproximadamente la misma estatura que él, cabello algo canoso, un poco robusto y con un terno que seguramente había tenido guardado durante mucho tiempo sin uso. Así se veía de espaldas, pero cuando Jungkook llamó su atención, pudo apreciar su rostro.
No podía omitir el parecido que tenían, aunque sus labios eran delgados, su rostro un poco gastado y tenía unas grandes entradas en la cabeza. Nariz pequeña, ojos caídos y una sonrisa nostálgica que le hizo temblar.
Es papá.
—Amor, él es...
—¡Hijo mío!—exclamó el mayor acercándose al rubio hasta que se detuvo a unos centímetros de abrazarlo.—Perdóname, creo haberme emocionado. Te he buscado por tantos años que verte así, como todo un hombre, me hace sentir reconfortado porque viví cada día desde tu nacimiento preguntándome si te encontrabas bien.
Es papá, es papá, es papá.
—¿Papá?—preguntó aun sabiendo la respuesta.
El hombre asintió frenéticamente y Jimin no pudo resistirse más, se lanzó a sus brazos siendo recibido con emoción por parte del mayor.
—No lo dudes, hijo. Te he buscado durante toda tu vida y por fin he logrado encontrarte.
—Pensé que habías muerto, jamás pude encontrar algún indicio de tu desaparición.
—Deja que te cuente todo lo que pasó.
Los tres se sentaron en los sofás que se encontraban en el salón y Jungkook pidió avisar a la servidumbre para que pudiesen traer algunas bebidas.
—Antes de comenzar, quisiera saber si no estás en espera.—dijo el hombre y Jimin negó sacudiendo la cabeza.
—¿Sería malo si es que lo estuviese?—preguntó Jungkook.
—¡Claro que sería terrible! Lo sabe, ¿cierto? Lo que sucede cuando un Luxure Ω se preña. Mi hijo no podría estar aquí junto a tantos alfas potencialmente peligrosos y mucho menos deberían anunciarlo porque los cazadores lo tendrían en la mira. Usted, que tiene la posibilidad de cuidar de mi pequeño, no permita que le suceda lo mismo que a mi amada Seoyoon, alteza.
Mamá.
Esa fue la primera vez en su vida, que escuchó el nombre de su madre.
—No pude protegerla, ni siquiera pude encontrar a mi hijo en casi veintinueve años. No cometa el mismo error y cuide de Jimin con su vida, se que su fuerza y sus habilidades le hacen pensar que puede cuidarse solo, pero los Luxure Ω son más frágiles de lo que cree. Ellos son seres dignos de ser admirados.
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Luxure Ω
Fiksi PenggemarLos alfa han gobernado por siglos a la gran Pangea en la cima de las especies como la más poderosa. Betas u omegas nunca pudieron enfrentarse a su evidente supremacía en todos los ámbitos. Si bien es cierto, existía una denominación de omega que pod...
