Capítulo 31

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18 de marzo

No puedo dormir, llevo dos noches sin poder hacerlo. Me cuesta conciliar el sueño desde lo que pasó en el tejado. No hay que ser adivino para saber la razón.

Él y sus labios. Él es el culpable de mi falta de sueño y de que me la pase todo el día volando en una nube.

Y apenas toco la almohada y cierro los ojos, mi mente me lleva de vuelta a ese lugar. Y empiezo a fantasear y sonreír como tonta en la oscuridad.

Dios mío, me estoy volviendo loca.

Ashton me besó, me besó bajo la lluvia y... ¡Agh! ¿Cómo permití que pasara? Ahora, no sólo me siento estúpidamente bien, sino que también me apena mirarlo.

—Admito que esto se siente realmente bien —murmuró muy cerca de mi boca y procedió a besarme una tercera vez.

¡Y yo no dije nada! Me quedé muda y temblando, parecía un Chihuahua mojado, empapada de pies a cabeza, respondiendo a su caricia.

Ashton rozó suavemente nuestros labios. Cuando el beso terminó, yo no sabía si quedarme en mi lugar o saltar te la azotea.

Y no estoy segura de si eso iba incluido en el "contrato" de la lista, pero él me besó la primera vez... Y la segunda y una tercera, antes de pedirme volver a casa porque iba a terminar enfermando.

No puedo sacarlo de mi cabeza y yo... Simplemente no puedo permitir que pase a mayores, no me puedo permitir enamorarme de él o él de mí. No puedo hacerle eso.

¡Maldición! ¿Por qué me tienen que pasar estas cosas a mí, Dios? Lo digo en todo el sentido de la palabra. Tengo cosas mucho más importantes para pensar. Cómo el cáncer y sus pagos, por ejemplo.

Y no puedo permitir que Ashton se meta bajo mi piel. No, no y no. Me niego.

—No te gusta, no te gusta —eso me he estado diciendo, como un mantra, desde hace dos noches—. ¡No te gusta!

Y agarro mi almohada para ponerla en mi cara y poder gritar.

. . .

20 de marzo

La universidad sigue igual y ya deseo que nos den vacaciones. He faltado un par de veces y no he planteado mi situación médica, pese a que mamá me pidió hacerlo. No lo haré. No quiero a nadie involucrado, salvo por mi familia... Y bueno, Ashton.

Aunque quizá algún día tenga que hacerlo, cuando tenga que justificar mis faltas por ir al hospital o si muero... Pero en ese caso, vendría mamá.

Mamá y yo pasamos más tiempo juntas desde que regresé a casa. Quizá ya no es porque se sienta culpable, sino porque le gusta y eso me da un poco de paz.

Hay visitas al spa (aunque yo lo deteste) cortes de cabello, (para ella y mis tías, pues yo quiero conservar mi cabello lo más posible) ropa, chismes a los que no presto atención y muchas pijamadas.

Y no está tan mal, la verdad, pensé que sería peor.

También tengo más tiempo para charlar con mi hermanita menor, tiempo que no sé de dónde estoy consiguiendo.

Y aún sigo en fase de negación con respecto a que tenga novio. Mi hermanita menor tiene más vida amorosa que Will y yo juntos. Y secretamente Will y yo nos unimos para hacerle preguntas incómodas al chico cuando está en la casa.

Desde que estoy en casa también comparto más con Will, jamás hubiera imaginado lo maduro que podría llegar a ser mi hermano mayor... Por cortos lapsos de tiempo.

Y sus chistes siguen siendo horribles. Aunque, no sé por qué me sorprende. Pero, de igual manera, se siente como un respiro. Por cierto, ayer dejó caer mi polvo compacto y ahora tengo que comprar uno nuevo.

Ashton también ha venido a visitarme y realmente no he podido entablar una conversación con el cómodamente.

Y es que mis tías y primas se me adelantan y cuando tengo un momento con él, es demasiado tarde y tiene que irse.

Y papá sigue sin conocerlo. Me pregunto cuál será el desenlace.

Pobre Ashton, tiene que pasar por el filtro de papá.

La última vez que lo vi fue ayer y me dijo que era momento del siguiente punto. Tenía una sonrisa en el rostro que hizo mi corazón saltar en mi pecho enloquecido. No te gusta, no te gusta...

No tengo idea de qué tendrá preparado para el siguiente punto que, por cierto, será mañana.

Él no mencionó mucho, salvo que pasaría por mí a las siete en punto. Estoy emocionada y al mismo tiempo siento ganas de vomitar.

¿Qué será? Ya quiero que sea mañana. Pero por ahorairé a clases.

Antes del CieloHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora