La lluvia en Valle de Cobre no cesa; los truenos estremecen el corazón de sus habitantes. Fernando ha sido elegido como el nuevo alcalde del pueblo, y los pueblerinos no pueden estar más conformes. Por otro lado, ha aparecido un nuevo enemigo para los amantes enamorados: el general Johan Bardana, un vampiro experimentado y de gran influencia sobre los suyos, que forma parte del partido a favor de la inmortalidad. Johan, junto a los mellizos, habla acerca de las novedades que acechan su privilegiado estilo de vida y cómo Ginebra ha sido la causante de esta división de pensamientos entre los vampiros, pues unos defienden la inmortalidad y otros desean profundamente ser libres de su maldición.
De pronto, un gran golpe sacude sus pechos, un dolor semejante a un paro cardíaco: el comunicado ha sido enviado a cada vampiro de la región y más allá de las montañas, a toda criatura sobrenatural que está bajo el reinado de Alejandro. Leonardo se ha metido en la cabeza de sus hermanos por orden de su rey y les advierte que ningún vampiro debe dar asilo ni tenderles la mano a los mellizos de Katar, pues si lo hacen serán castigados con la muerte, y no solo la de ellos, sino la de todo su clan. Los hermanos ahora son fugitivos del rey.
Una vez que el comunicado fue dado, Leonardo por fin sale de sus mentes, dejando a los vampiros agitados.
—Parece que se echaron encima al rey —dice Johan mientras se apoya en un árbol para poder respirar mejor.
—No puede ser... —Gabriel se tira al suelo y se jala los cabellos desesperado; sabe que Alejandro irá por sus cabezas. Por otro lado, Aarón camina de un lado a otro, angustiado, mientras se muerde las uñas.
—¿Saben que están acabados, verdad? El rey no les perdonará la vida, aunque se lo supliquen —los mira Johan fijamente.
—Estamos dispuestos a morir con tal de defender la inmortalidad... El vínculo que el rey comparte con esa humana pone en peligro a nuestra especie —declaró Gabriel tembloroso.
—El vínculo es nuestra ley más sagrada. ¿Y dices que ustedes intentaron ensuciar la virtud de aquella mujer para romper ese vínculo y así provocar el desprecio del rey sobre su amante?
—Intentamos usar a ese humano... él está interesado en la chica, pero el maldito no fue de mucha ayuda.
—Al final los matarán a ustedes y no a su cebo.
—Ya se lo dije, general, estamos dispuestos a perecer por esta noble causa, y aunque el rey ahora nos considere sus enemigos, también queremos protegerlo a él.
Bardana sonríe como si hubiera encontrado un tesoro. Para su conveniencia, estos dos vampiros están dispuestos a hacer lo que sea con tal de evitar que la inmortalidad se les escape de las manos.
—Su valor me ha conmovido profundamente y por ese motivo voy a ayudarlos a cumplir su propósito, aunque mi vida corra peligro al tenderles la mano.
—¿De verdad va a ayudarnos? —pregunta Gabriel incrédulo.
—¡Por supuesto! Por nada del mundo deseo recuperar mi humanidad; eso sería denigrante para mí, para nosotros.
Aarón se acerca temeroso a Gabriel y le toca el brazo. Es la manera en la que él se comunica con su hermano, ya que no puede hablar, pero gracias a la conexión que tienen pueden comunicarse telepáticamente con solo un toque de Aarón.
—No te preocupes, hermano. Ve a cazar, yo terminaré de hablar con el general.
—¿Qué es lo que te dijo? Creí que no podían comunicarse —dice Johan, escéptico.
—Mi hermano desarrolló una habilidad telepática, es limitada, pero sirve para comunicarse conmigo con la ayuda de un toque de su mano.
—Intenta hablarme, muchacho —Bardana le extiende el brazo, pero Aarón no lo toca.
—Perdón, pero solo funciona conmigo, le dije que ese poder era limitado.
—Qué lástima, tu hermano es un inútil.
—Lo sé, le pedimos disculpas. Lo que mi hermano quiere es retirarse a cazar, eso es todo.
—Adelante, niño, ve a llenar tu barriga, pero si yo fuera tú, me aguantaría el hambre; recuerda que tu cabeza es perseguida por el rey.
Aarón mira a Bardana con desconfianza y se va. Lo que realmente le dijo a Gabriel es que no confiaran en el general, pues cree que no tiene buenas intenciones, pero como siempre, no fue escuchado.
—Espérame en el lugar de siempre; llegaré antes del amanecer —Gabriel despide a su hermano.
Johan y Gabriel planean cuidadosamente su siguiente jugada. Alejandro no debe sospechar que su general está en contra de su unión con Ginebra, y juntos harán lo posible para evitar que ese vínculo los destruya. No se diga de los bebés que esperan los amantes; Bardana querrá borrar cualquier amenaza posible.
—¿Y qué sugiere hacer al respecto? El rey mandará a su perro en busca de nosotros —le dijo Gabriel con fastidio.
—No te preocupes por eso, tendrás algo de tiempo para completar el plan. Yo me encargaré de que todo salga a nuestro favor.
Por otro lado, Aarón camina de un lado a otro, inquieto y nervioso. Su mente está vuelta loca con tantos pensamientos. Toda su vida ha seguido a su hermano como un perro fiel. Se esforzaron mucho para llegar a servir como consejeros del antiguo señor de los vampiros, Gamaliel. Él fue quien los convirtió; los encontró en medio de la nada, con la piel pegada a los huesos, muriendo de hambre. Habían sido esclavos toda su vida, iban de amo en amo y cada uno los maltrataba como si no valieran nada. Este último amo que los tuvo bajo su poder los azotaba con regularidad y los torturaba quemándoles las plantas de los pies para que confesaran quién de ellos se había robado las piezas de pan faltantes en la alacena. Pero ellos eran honrados y jamás tomarían nada que su amo no les diera. El hijo de su señor era quien escondía las piezas de pan para que los castigara. Estaban cansados de tantos maltratos y abusos, pero no podían hacer nada. Aarón perdió la voz debido a los traumas y no volvió a pronunciar palabra, por eso él era el más abusado, pues no valía casi nada debido a su discapacidad comunicativa. Un día su amo decidió venderlos en el mercado de esclavos, y en el camino fueron interceptados por unos bandidos que asesinaron a su señor y a sus acompañantes. Gabriel y Aarón saltaron de la carroza y lograron salir con vida de ese incidente. Caminaron durante días hasta que cayeron casi inconscientes a los pies de Gamaliel, quien los convirtió en vampiros. Le sirvieron por muchos años hasta que el antiguo rey fue asesinado por Alejandro y él tomó su lugar; entonces pasaron a ser sus hechiceros reales.
Pero ahora todo ese trabajo, todo ese esfuerzo se había ido a la basura. Su rey quería sus cabezas, y no es para menos: Aarón sabía que su ley más sagrada no debía romperse. Nadie debe atentar contra un vínculo, menos el del rey de todo.
Si bien le era leal en todo a su hermano, no lo hacía porque estuviera de acuerdo, sino por miedo. Gabriel solía descargar sus frustraciones en Aarón y lo castigaba exponiéndolo al sol para torturarlo. Lo hacía cuando las cosas no salían como él quería y sabía que lo volvería a torturar en cuanto el sol saliera. Por eso estaba tan nervioso.
Entonces, unas preguntas llegan a su mente como un rayo: ¿Cómo es posible que la amante del rey esté preñada? ¿Eso es realmente posible? ¿Si él logra matar a ese bebé, su hermano dejará de castigarlo?
Aarón ha tomado una decisión y se aventura a buscar a aquella mujer.
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El amante del pantano de Nil
ParanormalEl día previo a su boda, Ginebra descubre a su prometido en los brazos de su propia hermana. Devastada y al borde del abismo, se adentra en el pantano de Nil, un lugar envuelto en leyendas y peligro. Buscando la muerte, se entrega a un monstruo oscu...
