𝐂𝐀𝐏 22

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El aire nocturno estaba cargado de humedad y misterio

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El aire nocturno estaba cargado de humedad y misterio. Las sombras de la ciudad eran mi único refugio mientras huía del castillo. Mi capa oscura ondeaba tras de mí, apenas ocultando el abultado vientre que llevaba con una mezcla de resentimiento y temor. Cada paso que daba me alejaba más de las paredes que me aprisionaban, de los susurros de palacio, de las expectativas que colgaban como cadenas sobre mí.

Necesitaba respuestas. Y sabía exactamente dónde encontrarlas.

Mysaria ya me estaba esperando, oculta entre las sombras de su pequeña cabaña. Sus ojos, siempre calculadores, me observaron en silencio mientras yo me acercaba, jadeante por la fatiga.

—Necesito saber sobre el bebé —le espeté sin más rodeos. No había tiempo para juegos ni ceremonias. Ella, sin embargo, no respondió de inmediato. En su lugar, me observó como si ya conociera mis motivos antes de que yo misma pudiera formularlos. Su silencio me impacientaba.

—Acompáñame —dijo finalmente, su voz suave pero autoritaria. No discutí, solo asentí con la cabeza y la seguí.

Nos adentramos en los callejones oscuros de la ciudad, caminando hacia un lugar al que solo unos pocos se atrevían a ir. La noche era espesa, y las luces de las antorchas apenas iluminaban nuestro camino, pero mis pasos eran firmes. La cabaña de la bruja se encontraba en las afueras, escondida en un bosque retorcido que parecía haber sido testigo de siglos de secretos oscuros.

Al llegar, una figura menuda, pero de aspecto imponente, nos recibió. La bruja. Su rostro estaba parcialmente oculto bajo una capucha, pero sus ojos brillaban con una sabiduría ancestral que me hizo estremecer.

Quise hablar, pero antes de que pudiera pronunciar palabra, la bruja me cortó.

—Es una niña hermosa, princesa —dijo con una voz que parecía resonar en el viento. Sus palabras me golpearon como una bofetada, dejándome sin aliento.

—¿Qué... qué has dicho? —murmuré, mi mente aturdida por la certeza con la que hablaba.

—Una niña, dulce y fuerte —continuó sin mirarme directamente. Su voz se deslizó en la oscuridad como una serpiente, llenando el espacio entre nosotras—. Amable, pero con una valentía que la hará destacarse entre los demás. Será todo lo que tú temes ser... y más.

𝑩𝑳𝑶𝑶𝑫 𝑨𝑵𝑫 𝑨𝑺𝑯𝑬𝑺- 𝑱𝒂𝒄𝒂𝒆𝒓𝒚𝒔 𝑽𝒆𝒍𝒂𝒓𝒚𝒐𝒏Donde viven las historias. Descúbrelo ahora