Capitulo 149: Información de un yeti II

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Zayra estaba perdida. No podía encontrar a sus hijos ni a su esposo.

Se separó de su esposo después de que él se enterara de lo que ella era.

Lo entendió. Era una asesina del Gremio oscuro. Era una mala persona. Ella no lo iba a negar.

Pero separarse de su hija recién nacida y de su pequeño Ouroboros la dejó mal.

Había estado buscándolos en diferentes lugares.

Al principio los buscaba mientras terminaba un trabajo, sin embargo, no era tiempo suficiente.

—Mis hijos... —Se sentó en una esquina a llorar.

Estaba triste y también estaba frustrada.

—Clyde... les dará una buena vida, pero por favor, quiero verlos una última vez

Por eso, decidió dejar del lado el trabajo.

Aún así, de nada sirvió.

Y, antes de que se diera cuenta, estaba sentada en una villa. Todo sucedió al instante.

En esa villa habían niños huérfanos.

Ella lo recordó. Recordó que había estado en ese lugar.

Creyó que, de alguna manera, sus hijos podían estar allí.

—Yo... estuve aquí hace 3 años —Dijo Zayra. —Eso es...

Mi hijo retrocedió el tiempo.

Ese era su primera pista de su hijo.

Él retrocedió el tiempo.

Aún así, el tiempo volvió a retroceder. Lo hizo varias veces.

Retrocedió segundos nada más.

—Él... trata de retroceder más allá —Dijo Zayra. —Estarás bien, hijo mío. Voy a ayudarte

Al estar en el imperio, decidió ir al lugar más importante.

Estaba en la capital, buscando alguna pista de sus hijos y de su esposo.

Sin embargo, no necesitó ninguna pista.

Ella se encontró con su hijo. Pero no como lo imaginó.

Su hijo estaba gritando mientras lloraba. Estaba siendo quemado.

Al no poder soportar ver a su hijo muriendo mientras era quemado, Zayra decidió hacer algo al respecto.

—Una muerte bastante horrorosa. Pero no importa. Puedes retroceder —Dijo al acercarse a su hijo.

Estaba viéndolo al borde de la muerte. Ya no podía gritar y ni siquiera sabía si la estaba escuchando. Aún así, sintió que sus palabras llegaron a él.

—Puedo causar un desastre aquí. Puedo hasta morir aquí, pero no importa. Vas a retroceder el tiempo

Y, justo como lo dijo, Zayra hizo un desastre.

Atacó a algunos guardias. Principalmente a los culpables de lo que le hicieron a su hijo.

—Está bien, puedes hacerlo

Eres mi otra mitad después de todo, pensó Zayra.

Aún así, ella era una asesina del Gremio oscuro.

No era nada fuerte. Por eso, en cuestión de nada, fue asesinada por los guerreros del imperio.

Y, ya que su hijo murió, el tiempo retrocedió. Volvió a salir en la villa.

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