Capitulo 84: Dragón contra Príncipe

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En el subterráneo del palacio, el rey del país Azure, Ark Azure, estaba mirando sus alrededores.

Alrededor de él habían varios cadáveres de monstruos que él había matado.

Aún así quedaban algunos, como Eden.

Lo habían atacado, pero ninguno pudo tan siquiera hacerle un rasguño al rey.

Aún así Eden no había hecho nada. Dejó que su gente atacaran al rey, mientras él decidió mirar.

Después de ver al rey por varios minutos, llegó a la conclusión de que el rey no era nada fuerte.

Su fuerza era como la de un humano, su velocidad también no era nada increíble.

Aún así, evadir los ataques de seres más veloces no le fue un problema. 

Después de todo era capaz de ver el futuro.

—¿Por qué dejaron de atacarme? creí que nos estábamos entendiendo por medio de la batalla. Parece que fue algo unilateral —Ark suspiró con decepción. —Bueno. Yo me estoy divirtiendo. Eso es lo importante

El rey en ningún momento usó su fuerza para atacar.

Mató a los monstruos con la Llave de la verdad, la cual usó como arma.

—Creo que... —Eden abrió un portal. —Lo mejor es traer a alguien más

Decidió traer a Echo o a otra persona para que así pudiera encargarse del rey.

Fue muy arrogante y confiado. Creyó que él y sus monstruos eran suficientes para obtener la Llave de la verdad.

Aún así tenía tiempo. Estaba seguro de que Echo aún estaba con vida.

—No te preocupes. Volveré por ti

Eden entró al portal junto a sus monstruos.

Después cerró el portal, apareciendo en su dimensión.

—Haze es bastante tonto. ¿Qué le está dando tantos problemas?

—Echo de seguro. Es bastante hábil. O eso tengo... —Eden se detuvo. Ni siquiera estaba seguro a quién le estaba respondiendo.

Al darse la vuelta, vio que el portal estaba abierto.

El rey había entrado a su dimensión fácilmente.

—Un lugar más cálido. Justo como Raavar —Inhaló y exhaló, sintiendo sus alrededores.

—¿C-cómo? estoy seguro de que cerré —Eden se puso en 4 patas. —No importa. —De aquí no vas a salir

El portal se cerró, dejando a Ark sin escapatoria.

De los árboles aparecieron más monstruos.

Todos estaban acechando al rey desde lejos.

—Si. Debemos encerrarnos. De seguro te va a gustar, pero... prefiero un monstruo más humano. Como un felino

La Llave de la verdad generó una luz que abrió el portal de nuevo.

Eden no entendió. Se sintió estupefacto.

Él era el único capaz de cerrar y abrir portales.

Estaba seguro de eso ya que era su propio milagro.

Aún así, el rey abrió el portal como si nada.

—La verdad. Eso es todo —Ark levantó el tesoro. —Parece que no entiendes, pero no importa. No hay necesidad de que sepas la verdad

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