Capitulo 45: Concentración

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—El vampirro... —Mario, por un breve momento, pudo ver al vampiro.

El vampiro se detuvo e, incluso sin poder abrir su dañado ojo, fue capaz de percibirlos.

Mario creyó que iba a volver, pero no lo hizo.

El vampiro se marchó, reteniendo las 2 partes de su cuerpo para que no se separaran.

—Madre. Hay que hacer algo de inmediato

Ouroboros estaba un poco desesperado. Quería ayudar a Stella. No iba a dejarla morir.

En primer lugar fue gracias a ella que ninguno murió.

Fue útil como imaginó. Sobrevivió por ella, pero no la iba a descartar.

—Fusión es una carrga enorrme. Me sorrprende que siga viva con el tiempo en que tuvo fusión activada —Mario tomó asiento.

Le dolía una de sus piernas. Apenas podía mantenerse de pie.

—Colocarr rrunas mágicas en el cuerrpo causa una carrga mala. 1 es norrmal, 2 es molesta y 3 es horrible. En su caso... usó muchos tipos al mismo tiempo —Comentó Mario. —Su enerrgía mágica debe serr un desastrre

—*jadeo* No... no es para tanto

A pesar de lo cansada que estaba y el dolor que sentía, Stella intentó ponerse de pie, pero al hacerlo sintió un agudo dolor en lo más profundo de su ser que le hizo vomitar sangre.

Al tenerla en sus brazos, Ouroboros se manchó de su sangre.

Eso ni siquiera le importó. Había algo más importante para él.

—Hijo. Debes estabilizar su energía mágica —Dijo Zayra. —De lo contrario su propia energía mágica le causará la muerte

Cierto, eso es lo que debo hacer.

Él había hecho eso antes. No solamente cuando Stella le puso 2 runas mágicas en su cuerpo.

Lo había hecho mucho antes, de niño junto a su madre.

Así fue como aprendió a crear piedras mágicas.

—Recuerda, hijo. La concentración es tu mayor fuerte

Al principio no entendió las palabras de su madre.

Al estabilizar su propia energía mágica no necesitó mucha concentración.

Sin embargo, la situación ante él era muy diferente.

Colocó a Stella en el suelo, la cual apenas podía hablar.

Cerró sus ojos y colocó su mano derecha en el pecho de Stella.

Al tocarla, sintió el flujo de la energía mágica de ella.

Estaba yendo a todos lados con mucha fuerza y velocidad.

Él intentó arreglar el flujo mágico de Stella, pero no pudo hacerlo de inmediato.

Su flujo era muy complicado. Mantenerlo estable se le hizo casi imposible.

En ningún momento pudo detenerlo. Tan solo comenzó a moverlo a su propia manera y a un solo lado.

Pero el intentar eso creó canales adicionales que llevaron la energía mágica a otros lados.

Manipular la energía mágica de Stella, en ese estado, era todo un reto.

Con eso entendió las palabras de su madre.

Necesitaba tener una mayor concentración.

Necesitaba aquella concentración que le permitía crear piedras mágicas puras.

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