#50.

4.5K 542 22
                                        

Estoy muy asustado.

Mi corazoncito late con mucha fuerza. Me duele admitir que la sensación de miedo que me provoca Wonwoo me resulta familiar.

Ha pasado mucho tiempo pero aún no lo puedo olvidar.

Al comienzo no me sentí asustado por el primer mensaje que me envió porqué se suponía que él se encontraba a miles de kilómetros de distancia (tras haberse mudado), sin embargo tenerlo de frente trás todo lo que sufrí por su culpa es como revivir el pasado.

Me duele mucho.

Mis ojos se posan sobre Tae, quién se está poniendo su calzado. Los créditos de la película están plasmados en la televisión. Lamentablemente no pude seguir poniéndole atención, no después Wonwoo.

Por suerte, mi mejor amigo permaneció ajeno a la situación. Aún no me sentía listo para contarle nada sobre esto y tampoco quería involucrarle mucho porque Wonwoo estaba loco.

Jamás me perdonaría que le hiciera algo a Tae.

Me seco el sudor de las manos en mi suéter, y  después observo nerviosamente mi casa.

Mamá no regresará esta noche y definitivamente no quiero dormir solo.

—Tae... —no me doy cuenta de lo acelerada que está mi respiración hasta que hablo. 

—¿Si? —pregunta sin observarme, aún amarrando las agujetas de sus tenis.

—¿No puedes quedarte hoy? —incluso los labios me tiemblan. —¿A do-dormir?

—No puedo, Kook. Tengo que terminar el ensayo que es para el lunes. —explica con un puchero.

¡No!

—Bu-bueno, pero ¿tal vez yo me pueda quedar en tu casa? —mi tono de voz es desesperado. 

Parece que Tae finalmente percibe mi estado. El Alfa alza su mirada hacia mi y puedo entender la confusión en su rostro.

—¿Te sientes bien?

La forzada sonrisa que aparece en mis labios duele: —No quiero estar en casa solo.

Taehyung se levanta del sofá y camina hacia mi. Su entrecejo se frunce ligeramente mientras me analiza con cautela.

—Estás temblando.

—Por favor déjame quedarme contigo. Juro que no te voy a molestar m-mientras haces tu tarea. 

El Alfa parpadea.

—Dime que pasa. Me estás asustando, Kook.

Un gran nudo en la garganta me dificulta pasar saliva apropiadamente.

—Por favor, quiero estar contigo…

A pesar de que sus brazos me aprisionan contra él, siento que puedo respirar. Su aroma y su calor corporal me ayudan a calmar el ligero pánico en mi pecho.

Pero las lágrimas salen de mis ojos.

—Está bien. —una de sus manos acaricia mi cabello. —Junta tus cositas mientras yo llamo a papá para que pase por nosotros, ¿Si?

Asiento con la cabeza.

—Gracias. —su pecho amortigua mi aguada voz. —Por ahora no hagas preguntas, Tae, ¿Me lo juras?

Pasan unos segundos hasta que contesta:

—Te lo juro. Tómate tu tiempo.

pucheros |taekook omegaverse|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora