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Mi día comenzó con normalidad, un café cargado luego de un largo baño energizante es todo lo que se necesita para un día efectivo.

La semana luego de aquella noche en el Gambler's transcurrió con serenidad. Husk luego de aquel día me llamó mencionando que Alastor había vuelto y me preguntó si sabía algo, ya que había actuado un tanto alterado. Luego de esa llamada nos hemos encontrado pocas veces en lo que va de la semana, pero cuando lo hacíamos actuaba un tanto protector hacía mí, sobre todo cuando me quedaba mirando algún que otro hombre, generalmente en el bar. Cuando le preguntaba, Alastor solo respondía: "No es manera de ver a una señorita, y ciertamente no con tanta insolencia... Es una falta de respeto que no pienso tolerar."

Pero sacando a los hombres de lado. Mimzy, se comunicó ayer por medio de Kevin que quería un show de nuevo, y que "por favor que venga en un día de estos", según decía Kevin con un tono chillón tratando de imitar a la rubia. Me la he cruzado muy pocas veces en lo que hace que estoy aquí, de hecho, solo la he visto en mis dos primeras presentaciones. Pero aún así, me extraña que pareciendo una chica tan limpia, esté involucrada en los negocios del bajo mundo.

Alise mi cabello, me coloqué un conjunto de falda ajustada hasta las rodillas y una chaqueta a conjunto negra, y terminé con mi característico sacón de pelos azabaches.

Al dirigirme a la puerta de mi casa, un taxi se hallaba esperando ya listo para el viaje al Dorado Jazz.

El bar por la mañana era un antítesis de su ambiente nocturno. La luz natural se filtraba a través de las grandes ventanas que en la noche estaban cubiertas por gruesas cortinas de terciopelo, iluminaban el espacio de manera cálida y acogedora. El aire estaba lleno de un leve polvo que brillaba suavemente bajo los rayos del sol, dándole un toque etéreo y casi mágico.

Caminé por el espacio casi silencioso, apreciando la belleza y la calma que ofrecía mientras algunas parejas tomaban un café en la barra. Era difícil imaginar que este mismo lugar se llenaba de vida, música y risas apenas caía la noche. Me acerqué al escenario, y recordé mis presentaciones aquí. Había algo especial en este lugar que siempre me hacía sentir en casa.

De repente, vi a Mimzy sentada en una mesa cerca de allí, disfrutando de un capuchino. Su presencia, siempre impecable, encajaba perfectamente con la elegancia del bar. Me dirigí hacia ella con una sonrisa.

—Buenos días, Mimzy —dije, tomando asiento frente a ella.

—¡Tn! Qué alegría verte querida. Gracias por venir tan pronto —respondió con su característico tono alegre, mientras dejaba su taza de café sobre la mesa—. Espero que el viaje haya sido agradable.

—Sí, ha sido un buen viaje —respondí, mirando a mi alrededor—. Siempre me sorprende lo diferente que se siente este lugar durante el día. Es tan... tranquilo.

Mimzy asintió, sonriendo—. Es un encanto especial, ¿No lo crees, querida? Pero bueno, vayamos al grano. He estado pensando en organizar un nuevo show y, sinceramente, no puedo imaginar a nadie más perfecto que tú para encabezarlo.

Me incliné hacia adelante, interesada—. Eso suena maravilloso, Mimzy. ¿Tienes algo específico en mente?

—Estaba pensando en un evento temático —respondió, sus ojos brillando con entusiasmo—. Algo que combine lo clásico del jazz con un toque moderno. Quiero que sea una noche inolvidable, llena de sorpresas, como tu última presentación. Luego de ella, he tenido a varios preguntando cuando la pelirroja iba a tocar de vuelta con su singular baile y encanto.

La idea me intrigó—. Me encanta la idea. ¿Cuándo estás pensando en llevarlo a cabo?

—Estoy apuntando a que se realice en dos semanas —dijo, tomando un sorbo de su café—. Eso nos da suficiente tiempo para planear todo con detalle y asegurarnos de que sea perfecto.

Sinfonía de la muerte (Alastor x Tn)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora