Miraba impaciente mi reloj que reposaba en mi muñeca mientras miraba deseosa que aquella puerta de madera se abriera. Esperaba que mi representante me invitara a pasar, pero suele hacerse desear, enteramente para su diversión. Finalmente, luego de estar media hora esperando, aquel hombre alto, algo canoso y soberbio con muchos, abre la puerta, haciéndome pasar, para finalmente dirigirse a su escritorio.
— Esperaste mucho allí afuera?— Me dirigió una mirada rápida para luego reírse sutilmente por mi reacción.
— Solo lo necesario para terminar de arreglar mis ideas. — Respondí.
— Excelente entonces, Kevin me comentó que querías tener una última visita para terminar de detallar las últimas cosas antes de iniciar la gira. — Comenzó hablando mientras miraba sus papeles. — Y no me pude negar, eres mi mejor cliente, tus shows nunca decepcionan Tn. — Con una sonrisa dibujada en sus labios finalizó acercándose a una pequeña mesita que se encontraba debajo de un gran ventanal- — ¿Café?
— Sin azúcar, por favor. Sí, hay algunos detalles bobos, Kevin se ofreció a revisarlos pero preferí venir. — Contesté mientras me acomodaba en mi asiento—
George, me observaba con una mezcla de interés. Mientras preparaba el café, pude ver algunas fotografías adornando su escritorio. Sonreí nostálgica al recordar a mi familia, y mi recorrido hasta lo que he llegado a ser. No ha sido fácil escalar hasta el país de las oportunidades, pero este ha recibido con los brazos abiertos. —Aquí tienes, Tn —dijo, sacándome de mi trance, mientras me entregaba una taza de café humeante antes de sentarse frente a mí—. Cuéntame, ¿Qué detalles necesitas ajustar?
—Primero, el itinerario —dije, hojeando mi libreta—. Quiero asegurarme de que todas las fechas y lugares están confirmados y que no habrá sorpresas de último minuto. También me gustaría hablar sobre la logística de los traslados y la seguridad en cada ciudad.
George asintió. Era un hombre meticuloso, y aunque a veces su arrogancia me molestaba, sabía que podía confiar en él para manejar los detalles.
—Por supuesto, aquí tienes el itinerario final —dijo, deslizando una carpeta sobre la mesa—. Terminarás la gira en Nueva Orleans, como discutimos. Es un lugar perfecto para culminar, lleno de historia y pasión por el jazz.
Abrí aquella carpeta y revisé cada hoja con las fechas y lugares. Cada ciudad representaba una oportunidad no solo para mostrar mi talento, sino también para explorar y expandir mis conocimientos sobre el mundo de los negocios.
—Gracias, George.— dije, mirando el itinerario con satisfacción.
George sonrió, satisfecho con mi respuesta, y seguimos discutiendo los últimos detalles. Al finalizar, me levanté para irme, el cual mi representante no dudó en acompañarme a la puerta.
—Recuerda, Tn, tus shows son excepcionales. Estoy seguro de que esta gira será inolvidable —dijo mientras me despedía.
Con los últimos detalles cerrados, salí de la oficina, mi mente ya en la gira que estaba por comenzar. Sabía que cada ciudad sería una oportunidad no solo para mostrar mi talento, sino también para llevar a cabo mis otros intereses de forma discreta.
Al llegar a casa, me quité los zapatos y me dirigí a la sala, sintiéndome aliviada de estar en un lugar familiar después de un día tan agitado. Mientras estaba descansando en mi sofá, revisaba las noticias policiales en el periódico, "nuevos asesinatos, como siempre." pensé hasta que un nombre me llamó la atención "Monstruo de Luisana", decidida a seguir investigando, el teléfono fijo sonó. Miré el reloj; ya era bastante tarde. Con una ligera fruncida de ceño y una tensión palpable en mi cuerpo, me dirigí al aparato y levanté el auricular.
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Sinfonía de la muerte (Alastor x Tn)
Hayran KurguEl tiempo es dinero y Tn lo sabe. No importa tener las manos manchadas cuando hay entre medio grandes negocios. Ahora que se encuentra en la recta final de su gira, desea explorar nuevos terrenos, y que mejor que en el bajo mundo. Pero no siempre s...
