Husk bufó con molestia antes de removerse en su asiento. Su brazo descansaba en el pasamano mientras sus dedos decorados con solo dos anillos acariciaban su barba con impaciencia. El movimiento hizo que su porta armas de pecho reluciera bajo la luz, dejando entrever una pistola clásica con detalles plateados que brillaban de manera amenazante. Como si analizara si era una buena idea o no acabar con esto de una vez.
Yo, en cambio, me mantuve inmutable.
Enderecé mi postura con elegancia y pasé una pierna sobre la otra, acomodando mi conjunto sastrero negro con un movimiento sutil. Mi mirada se posó brevemente en la punta de uno de mis stilettos, antes de alzarla nuevamente hacia el hombre que permanecía frente a nosotros.
Hacía tan solo unos momentos estaba parloteando sobre oportunidades y ganancias astronómicas, y ahora solo guardaba silencio. Sus ojos oscilaban entre la pistola a medio revelar y la expresión sombría de Husk, pero finalmente se posaron en mí. Como si yo fuera a intervenir. Como si yo fuera a suavizar el momento.
—Qué pérdida de tiempo... —gruñó Husk cerca de mi hombro, su voz cargada de fastidio.
Giré apenas el rostro para mirarlo de reojo y alcé una ceja con indiferencia. Luego, aclaré mi garganta y hablé.
—Entonces...
Descansé mi brazo en el asiento y miré al hombre con fingida curiosidad.
—¿En qué momento pensaba usted darnos la información real?
El parpadeó, visiblemente nervioso. Su mandíbula se tensó y, por un momento, pareció que iba a responder con alguna excusa ensayada, pero el peso del silencio lo aplastó antes de que pudiera intentarlo.
Husk chasqueó la lengua.
—Maldito farsante —espetó, reclinándose en su asiento con los brazos cruzados—. Crees que puedes venir aquí con tu contrato de mierda.
—Yo... no es eso. Solo quise decir que...
—Que intentaste engañarnos —lo interrumpí con suavidad, inclinándome levemente hacia adelante. La presión en la habitación aumentó—. ¿Qué esperabas? ¿Que firmara un trato a ciegas sólo porque le hablaste bonito sobre dinero y prestigio?
—No, no... Mire, señorita, creo que esto es solo un malentendido...
—No hay malentendidos aquí —intervino Husk, su tono más grave ahora—. Si no tienes algo real que ofrecer, me estás haciendo perder el tiempo.
El hombre se removió en su asiento. La presión en la habitación era sofocante, pero no por el calor, sino por la mirada filosa de mi compañero, que caían como cuchillas invisibles sobre su pellejo.
—Yo... solo quise decir que el negocio es legítimo, claro que lo es...Tal vez hubo una confusión con los números, pero puedo...
—¿Confusión? Qué curioso, porque revisé cada uno de los documentos que envió y parece que la confusión está en sus intenciones, no en los números.
El tipo abrió la boca para replicar, pero Husk se inclinó hacia adelante, apoyando los codos en la mesa con una expresión que no auguraba nada bueno.
—Pensaste que podrías inflar los costos, bajar la calidad del producto y vendernos mierda esperando que nadie notara la diferencia. ¿No?
—No, no, para nada...
Husk soltó una carcajada seca.
—Qué jodida coincidencia, porque suena exactamente a eso.
—Yo... puedo arreglar esto. Podemos renegociar, ajustar las cifras...
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Sinfonía de la muerte (Alastor x Tn)
FanfictionEl tiempo es dinero y Tn lo sabe. No importa tener las manos manchadas cuando hay entre medio grandes negocios. Ahora que se encuentra en la recta final de su gira, desea explorar nuevos terrenos, y que mejor que en el bajo mundo. Pero no siempre s...
