—Estoy segura que así será, querido...
En ese momento, sentí como una correntada helada recorría toda mi espalda, inyectándose en cada célula de mi ser y haciéndome estremecer bajo él.
— ¿Con quién hablas tanto? — Preguntó con ligereza, casi risueño.
El eco de su pregunta me golpeó como un balde de agua fría. Fruncí el ceño, confundida, y abrí la boca para responder, pero entonces todo a mi alrededor pareció tambalearse.
Me desperté de golpe, el pecho subiendo y bajando con mi respiración entrecortada. Mis ojos recorrieron la habitación, buscando algo, cualquier cosa que me confirmara dónde estaba.
—Tn, ¿estás bien?
Y allí mis pupilas escurridizas pudieron enfocarlo, estaba a mi lado, recostado en el cabezal de la cama, mientras tomaba un café y leía un grueso libro. Sus ojos me miraban de manera entre divertida y confusa, reafirmando que todo lo que viví, fue un triste sueño.
— ¿Qué? Sí... Sí, estoy bien. — Dije entre murmullos. Mis manos comenzaron a masajear mi cabello y rostro, como si pudieran eliminar los rastros de mi imaginación y cansancio.
— Ya veo... Redefinir expectativas, ¿Eh?
Mi cuerpo se tensó y mis ojos se abrieron como platos al escuchar esa frase.
— No entiendo de lo que hablas, buenas noches. — Respondí, fingiendo indiferencia mientras me acomodaba y le daba la espalda para "comenzar a dormir".
— Oh, claro que no lo sé, querida... — Dijo, mientras escuchaba como dejaba la taza y el libro en la mesa antes de acomodarse nuevamente en la cama. Sentí como sus manos me sujetaron fuertemente en mis caderas antes de tirar de ellas hacia atrás, chocando con su cuerpo. — Pero me muero por saber qué cosas te estaba haciendo en tu retorcida cabecita.
El calor en mi cuerpo explotó como volcán.
Su ensayada y ronca voz me atravesó los oídos. Mi respuesta no fue inmediata, ya que lo único que pude articular fue una risa vergonzosa mientras me ocultaba entre almohadas. Alastor en cambio, no tardó en aprovecharse de mi vulnerable situación hormonal, donde comenzó nuevamente con su (ahora muy real) juego de seducción.
—Eres perversa, mon amour. — Sentenció, antes de brindarme un beso lleno de intención y deseo que no me negué en aceptar, dejándome llevar por esa misma necesidad que ahora también hacía mía...
Lo que pensé que me iba a dar una energía matinal, resultó siendo un exquisito agotamiento. Mis pestañas caían pesadas sobre mis ojos y mi cuerpo cansado y adolorido parecían querer mimetizarse con las sábanas.
— ¿Quieres un café? — preguntó con su usual ánimo, mientras rompía el abrazo para comenzar el día. — o, ¿quizá un té?
Intenté moverme junto a él, intentar aún no romper el abrazo pero no pude. Quise responderle pero mi cuerpo parecía sumido en una inmovilidad penetrante, donde lo único que pude decir fue:
— Mmmh.
— Café será. — Dijo entre risas, antes de que desapareciera tras el suave "clic" de la puerta al cerrarse tras de él. Apenas pude ver su torso descubierto antes de que mis ojos se cerrasen completamente, cayendo por fin en brazos de Morfeo.
No supe cuánto tiempo pasó, pero el aroma a café no demoró en hacerse presente en la habitación. Me moví pesadamente entre las sábanas y me hundí entre las frazadas antes de sacar mis brazos a la superficie para estirar cada músculo de mi cuerpo. El cansancio comenzó a desvanecerse y la leve tensión en mi espalda había desaparecido, y allí me permití salir de mi madriguera de telas para verlo a él, parado al costado de la cama, sosteniendo una bandeja con un humeante café y un par de tostadas perfectamente doradas.
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Sinfonía de la muerte (Alastor x Tn)
FanfictionEl tiempo es dinero y Tn lo sabe. No importa tener las manos manchadas cuando hay entre medio grandes negocios. Ahora que se encuentra en la recta final de su gira, desea explorar nuevos terrenos, y que mejor que en el bajo mundo. Pero no siempre s...
