—Quiero irme —susurré, mi voz quebrada, antes de que pudiera detenerme.
Sin esperar respuesta, me dirigí hacia el camerino. Necesitaba escapar, recoger mis cosas, y desaparecer de ese lugar lo más rápido posible. Iba con la mirada perdida, y una pregunta empezó a rondar en mi cabeza: ¿Debería disculparme con Alastor? Mi actitud hacia él había sido fría, distante, y por momentos incluso hostil. Pero... ¿tenía que disculparme?
Por un lado, sentía que le debía una disculpa. Al fin y al cabo, había sido yo quien se había alejado, quien había juzgado sin preguntar, quién había puesto un muro entre nosotros. Pero, por otro lado, no podía ignorar lo que había visto, lo que había sentido. Ese beso no había sido una simple ilusión, ¿verdad?
Cada paso que daba me acercaba más al camerino, pero también me alejaba de una respuesta clara. No sabía qué hacer, qué decir. ¿Y si me disculpaba y él simplemente lo tomaba como una confirmación de que había hecho algo mal? ¿Y si no me disculpaba y seguía perdiendo la oportunidad de aclarar las cosas entre nosotros? O, ¿No disculparme y seguir como si nada hubiese pasado?
El nudo en mi pecho se apretaba más con cada pensamiento. Cuando finalmente llegué a la puerta del camerino, estaba tan confundida como cuando había comenzado a caminar. Quizás solo necesitaba un momento a solas, para respirar, para aclarar mi mente... o tal vez, simplemente, no había una respuesta correcta en todo esto.
Solo pude recostarme en la puerta y tomar un largo respiro antes de recoger mis cosas. Solo necesitaba un momento de paz, tratando de amortiguar el remolino de sentimientos encontrados en mi cabeza, tratando de dispersar cada pregunta que me atormentaba.
Pero cuando gire la perilla para salir, esa voz, esa maldita voz interna, me impide avanzar, mostrándome cada escena, cada imagen se pasaba en mi memoria como una cinta sin fin, separándome aún más de la puerta y de mi objetivo principal. Esa voz solo estaba allí para crear inseguridades, hacer que desconfíe de cada persona que se cruza a mi vista, hasta de mi propio reflejo.
Y allí quedé, sumida en mis pensamientos, escuchando atentamente aquel susurro peligroso, que solo empeoraba a cada minuto, haciéndome paralizar en el centro del camerino, con mi abrigo y cartera en mano, mirando hacia un punto fijo, escuchando todo y a la vez nada.
El golpeteo insistente detrás de la puerta había aumentado, logrando por fin sacarme de aquella oscuridad en la que me encontraba sumida. Pero no le tomé mayor importancia. Me abrigué y me preparé, lista para enfrentar lo que tenía enfrente, o eso esperaba.
Al abrir la puerta, un Alastor con rostro frustrado estaba frente a mí, deseoso de entrar, mientras masajeaba el puente de su nariz y sus lentes descansaban en una de sus manos. Al levantar la vista, su rostro de sorpresa apareció sin disimulo y sus ojos me seguían con atención mientras me acercaba y lo sobrepasaba, con afán de encontrarme a Jean en alguna parte del bar. Pero solo tuve como resultado que me sujetara fuertemente del brazo mientras se acercaba hacia mí con rapidez.
— Querida mía... —Comenzó con tono desganado. — Por favor, quiero hablar, ¿Qué te sucede? ¿He hecho algo mal?, por favor, dime.
Solo pude mirarlo con atención, mis ojos, que habían estado divagando en mis recuerdos, volvieron a su órbita mientras eran traicionados por la sensibilidad de mi alma que solo reflejaban una tristeza oculta.
— Háblame, por favor. — Mientras sus manos, ahora descansaban sobre mis mejillas, sujetando mi rostro con delicadeza absoluta. — Vamos a mi casa, ¿Te parece? Y allí hablaremos. No soporto otro día más sin tu voz melódica y nuestros encuentros de café. Por favor querida, cúmpleme este capricho...
Aquellas palabras, terminaron solo en un susurro que se dispersó en el ambiente, pero que me quedaron grabadas, resonando, haciendo eco en cada neurona de mi cabeza. Me quedé helada ante sus palabras, logrando que mis ojos finalmente sean libres de expresar lo que creía superado, siendo totalmente cubiertos por una capa de lágrimas, siendo la ventana perfecta de mi alma.
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Sinfonía de la muerte (Alastor x Tn)
FanfictionEl tiempo es dinero y Tn lo sabe. No importa tener las manos manchadas cuando hay entre medio grandes negocios. Ahora que se encuentra en la recta final de su gira, desea explorar nuevos terrenos, y que mejor que en el bajo mundo. Pero no siempre s...
